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Gulbis, un pobre angelito
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victoriocalero | 12-03-2013 | 09:31

Imagínese que tiene 25 años, un talento innato para jugar a un deporte como el tenis, pero también posee todo el dinero del mundo para hacer lo que quiera. Imagínese que tener 38 millones de euros en Suiza o un palacete en Barcelona valorado en siete millones de euros fuese calderilla, ya que su padre es multimillonario y su fortuna multiplica esas cantidades.


Vuelva a imaginarse fríamente que tiene 25 años y tiene el dinero por castigo, de verdad.  Y piense en Ernest Gulbis, el rival de Rafa Nadal en los octavos de final de Indian Wells.

¿Se machacaría horas y horas en una pista de tenis teniendo la vida resuelta? ¿Aprovecharía esos recursos económicos, ya que el tenis es un deporte tremendamente costoso a nivel de competición? La respuesta ya es cosa suya. El caso es que hablamos de un tenista, de Gulbis, del que cuentan que de pequeño le pegaba palizas en la pista a Djokovic. Dicen también que viajaba en jet privado a los torneos y que fue detenido por montar una fiesta en Estocolmo en pleno torneo con prostitutas. Pobre angelito pensarán algunos. Lo que pasa es que al joven Ernest le gustaba salir de vez en cuando a tomarse una copilla. “Soy joven”, decía.

Además de su vida fuera de las pistas, lo cierto es que Gulbis es un tenista extraordinario. De esos pocos por los que se paga una entrada. Saca bien cuando está inspirado, aprieta desde el fondo de la pista cuando está con ganas y, en definitiva, es un tipo muy peligroso cuando le apetece. Y ahora parece que le ha dado por volver a jugar a este deporte. Peligro a la vista para Nadal.

Ha ganado sus últimos once partidos, incluidos el torneo de Delray Beach –donde jugó la previa- y tres partidos de Indian Wells –donde ha reducido a Tipsarevic a solo dos juegos-. En sus vitrinas hay tres torneos. Se puede decir que lo mejor que ha hecho en su vida son unos cuartos de final en Roland Garros hace ya demasiado tiempo. Pero el chico juega muy bien al tenis. Está motivado y es un verdadero peligro para Nadal antes de su posible enfrentamiento ante Federer. No sabemos si es el yerno o el cuñado perfecto.

Es Ernest Gulbis, un partidazo.