img
Categoría: Kettlun
El día que el 'Messi palestino' se reencontró con Alexis en Tierra Santa

El reciente clinic que dio el Barça en los territorios ocupados no sólo quedará grabado en la memoria de los 40 chavales elegidos para mezclarse durante una hora con las grandes estrellas azulgranas. El chileno Roberto Kettlun, figura máxima de la Liga local y de su selección, volvió a cruzarse en el camino con Alexis Sánchez, con el que revivió viejas batallas de cuando ambos militaban en la Primera división del país andino.

Kettlun, charlando con Alexis Sánchez en pleno clinic en Palestina. FOTOS: DAVID RUIZ

Roberto Karin Pesce Kettlun (Santiago de Chile, 1981) es el único internacional palestino cuyo apellido se sale de los cauces habituales por estas desérticas latitudes. Sólo la segunda parte de su nombre delata su procedencia árabe: “El papá de mi abuelo salió de Belén, en Cisjordania, cuando tenía 7 años. Arrancó primero de Palestina a Siria, allí estuvieron un par de años y después se fueron para Chile sin un peso en el bolsillo. La situación aquí estaba muy, pero que muy mal, y buscando mejores horizones llegaron a Chile. Fue hacia 1925”, evoca este exquisito mediocampista y máxima estrella del balompié en los territorios ocupados sobre el césped sintético del Municipal de Doura, en los arrabales de la efervescente ciudad de Hebron, minutos antes de reencontrarse con un querido y enconado enemigo: Alexis Sánchez.

Los caprichosos designios del destino quisieron que estos dos talentosos futbolistas volvieran a cruzar sus caminos en suelo bíblico con motivo de la aclamada visita del Barcelona a Tierra Santa el pasado fin de semana en el marco del llamado Tour de la Paz, con paradas en Palestina e Israel.   Otrora estandartes de Palestino (el club de la Primera chilena que aglutina a su amplia colonia de inmigrantes) y Colo Colo, las carreras del ‘Peto’ y el ‘niño maravilla’ tomaron rumbos antitéticos después de que se vieran las caras por última vez en el estadio de La Cisterna, en 2007.

“Nos enfrentamos tres años seguidos. Yo ya había probado suerte en Grecia, pero me había vuelto a mi país después de romperme el menisco jugando para Palestina la fase clasificatoria del Mundial de Alemania. Fue un palo muy gordo que me dejó seis meses sin jugar”, comenta Kettlun mirando al tendido en busca de su esposa y sus tres hijos.

Elevado a coordinador de los 40 niños que disfrutaron de un inolvidable encuentro sobre el verde con Messi y compañía por Jebril Rajoub, presidente de la Asociación de Fútbol Palestina, recuerda que la eclosión de Alexis se veía venir desde que se calzó la elástica del ‘cacique’. “Cuando se enchufaba, hacía la diferencia. Tenía muchísima calidad y su paso por el Udinese le ayudó a completar su ciclo formativo. Allí tuvo el tiempo y la paciencia necesarias para aclimatarse al fútbol de Europa antes de dar el gran salto al Barça. Como chileno, es un orgullo y una satisfacción verle jugar en el mejor equipo del mundo”.

Varada su proyección por mor de las lesiones y alguna jugarreta por parte del representante taimado de turno, el ‘Messi palestino’, como se le conoce por estos lares, ha terminado encontrando acomodo en un fútbol que transita a años luz del que disfruta en la actualidad su compatriota. “Hace seis años competíamos los dos en la Primera de Chile y mira ahora dónde está el uno y el otro… Pero así es la vida. Tampoco puedo quejarme porque aquí la gente me quiere y me trata estupendamente, aunque nada tiene que ver vivir en Barcelona a hacerlo en Ramallah, claro está”.

El esperado reencuentro se hizo de rogar a causa del protocolo y las medidas de seguridad extremas en torno a las vedettes azulgranas. Tanto es así que los protagonistas de esta historia apenas pudieron saludarse unos minutos sobre el césped mientras organizaban al alimón un ejercicio con un grupito de chicas de las inferiores de la selección palestina.

“Estuvo muy cariñoso conmigo. Me preguntó cómo me iba por acá y cruzamos un par de recuerdos de nuestros duelos. Le pedí que le dedicara a mi hijo mayor su camiseta de Chile, que lleva su nombre y número a la espalda, y lo hizo encantado. Al acabar el clinic, me buscó en medio del revuelo de niños queriendo hacerse fotos con ellos para darme la camiseta que había usado en el entreno y desearme suerte”.

Y a buen seguro que la va a necesitar con esa estresante vida que lleva, rodeada de alambres de espino, muros infranqueables y check-points a la vuelta de cada esquina y que inevitablemente mediatizan por completo la actividad diaria de los pocos profesionales que viven del balompié en un terruño acuciado además por una durísima crisis económica.

Pese a todos esos imponderables, Kettlun accedió a volver un año atrás a la tierra de sus antepasados para echar una mano a la selección y contribuir con un penalti ‘a lo Panenka’ a ganar el Torneo Internacional ‘de la Nakba al Estado’, su mayor éxito deportivo desde que la FIFA les admitió en su seno.

“Fue una suerte regresar justo en ese momento tan bonito, el mejor de largo de todo lo que me tocó vivir aquí. Dejé de venir porque tuve algunas diferencias con el anterior técnico después de las eliminatorias del Mundial de Alemania. Las cosas han cambiado para bien, todo está mucho mejor organizado. Y encima he podido compartir un entreno en la cancha con Messi, Xavi, Iniesta, Busquets, Neymar y todos estos jugadorazos que tiene el Barça. La verdad es que fueron encantadores con todo el mundo y súper cariñosos con los peques. Tanto ellos como nosotros nos lo pasamos en grande”, concluye ‘Peto’.

“Estuvo muy cariñoso conmigo. Me preguntó
cómo me iba por acá y cruzamos un par de
recuerdos de nuestros duelos en Chile”

Dani Alves y sus compañeros no pararon de hacerse fotos durante la sesión con sus alumnos palestinos.

Ver Post >