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Categoría: Arsenal
Özil agota la paciencia de Wenger

El tiempo parece dar la razón a Ancelotti respecto a su polémica decisión de autorizar el traspaso del internacional alemán al Arsenal. La creciente apatía que el ex madridista viene mostrando sobre el césped desde hace varias semanas alcanzó su cénit en Anfield ‘regalando’ un par de goles al Liverpool. Harto de su falta de compromiso con el equipo, su técnico medita castigarle con el banquillo a las puertas de la visita del Bayern a Londres.

Arsène Wenger ignora a un contrariado Mesut Özil después de sustituirle en Anfield el sábado pasado.

Los días de vino y rosas entre Arsène Wenger y Mesut Özil parecen quedar ya muy lejos. Tanto que hasta el más acérrimo admirador del virtuoso mediocampista alemán se tiene que frotar los ojos en repetidas ocasiones para convencerse de que el futbolista que porta el 11 de los ‘Cañoneros‘ es el mismo que hacía encaje de bolillos con cada pelota que tocaba en sus primeras semanas bajo el techo del Emirates.

Las interminables loas y alabanzas del entrenador de Estrasburgo hacia su nuevo jugador franquicia se han tornado cuatro meses después en miradas inquisitivas y enfados contenidos. El caso es que Wenger empieza ahora a entender la controvertida decisión que Carlo Ancelotti tomó poniendo en la rampa de lanzamiento del Bernabéu al internacional teutón en lugar de a Di María cuando Florentino Pérez le comunicó que tenía que renunciar a uno de los dos para hacer hueco en el vestuario merengue a Gareth Bale.

El técnico italiano del Real Madrid apeló al mayor espíritu de equipo del argentino y a una supuesta falta de compromiso del alemán como argumento en el que fundamentar el traspaso de Özil a los Gunners. Y el tiempo parece jugar ahora en favor de un Carletto que supo intuir unas señales que Wenger percibe desde hace algunas semanas y que, por desgracia para los intereses de su equipo, van in crescendo.

El punto de inflexión entre el Özil enchufado y genial y su versión pusilánime y pasota podría situarse a mediados de diciembre con motivo del sonrojante 6-3 encajado en el feudo del Manchester City. Aquella noche, el volante de origen turco puso la guinda a una actuación calamitosa enfilando los vestuarios tras el pitido final mientras sus compañeros se dirigían a la grada donde estaban sus seguidores para agradecer su apoyo y pedir de paso disculpas por el traje a medida que les habían hecho los de Pellegrini.

Su compatriota y ese día capitán del Arsenal, Per Mertesacker, se fue directo a por él y le recriminó tan feo gesto, a la sazón el primero de una lista de actitudes reprobables que no ha dejado de crecer desde que Mesut retornó a la actividad tras superar unos problemas en un hombro, que le obligaron a perderse los dos primeros encuentros del nuevo año (ante Newcastle y Cardiff City).

Su apatía sobre el césped y escasa solidaridad con sus compañeros, puesta ya de manifiesto con meridiana claridad el día de la visita al campo del Southampton (su compañero Flamini pagó con una tarjeta roja sus plácidos paseos por el St. Mary’s), se disparó el pasado fin de semana en Anfield ante el Liverpool, que arrasó al hasta ese momento líder de la Premier League con la inestimable colaboración del ex 10 del Real Madrid.

Özil no se conformó con estar ‘ausente’ dentro de la cancha, sino que cometió dos errores de bulto que acabaron en sendos tantos de los Reds, haciendo imposible cualquier posibilidad de remontada para su equipo. Su actuación fue tan lamentable que Arsène Wenger no tuvo más remedio que mandarle a la ducha a media hora del final para evitar que el rival siguiese jugando con uno más, aunque con distinta elástica.

Obligado a sustituirlo en casi todos los encuentros de 2014 en circunstancias parecidas, el técnico galo del Arsenal tiró de diplomacia tras la ‘manita’ en Anfield criticando al bloque por su pobre desempeño y falta de actitud defensiva, evitando personalizar dicha reprimenda en un Özil que no ve puerta desde el pasado 8 de diciembre y que hace ya bastantes semanas dejó varadas en ocho sus asistencias de gol en la Premier.

La paciencia del preparador francés con su otrora ojito derecho está bajo mínimos. Pocos se creyeron la forzada defensa que Wenger hizo del germano en la rueda de prensa de este martes previa al choque ante el United. Y aunque se mostró más entonado frente a Mata, Van Persie y compañía, a nadie extrañaría por Holloway Road y alrededores que el próximo domingo le castigara con un banquillazo en el duelo copero frente al Liverpool. Todo sea con tal de recuperar al jugador desequilibrante de los dos primeros meses de competición justo a las puertas de la inminente visita del Bayern de Guardiola al norte de Londres.

Özil, sentándose en el banquillo, una estampa ya habitual en los partidos del Arsenal.

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