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La extraña sequía del goleador de los 60 kilos
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tocoymevoy | 27-03-2014 | 07:24

El colombiano FREDY MONTERO ha pasado en apenas tres meses de ser la sensación del fútbol portugués a desaparecer por completo del panorama. El anuncio de su contratación en propiedad por parte del Sporting lisboeta, que le puso una cláusula de rescisión de 60 millones de euros, coincidió con la pérdida total de su olfato cara al gol, que dura ya más de 100 días. Dicha sequía le ha llevado a perder el Pichichi del campeonato, la titularidad en su club y, si no lo remedia en breve, puede que también el tren del Mundial con su selección. 

El colombiano Fredy Montero se lamenta tras fallar una clara acción de gol con el Sporting luso.

Lo que al principio parecía un trance pasajero, se ha ido alargando en el tiempo hasta el punto de convertirse en un serio contratiempo para su escuadra que ha terminado minando la confianza del protagonista de esta historia. Casualidad o no, lo cierto es que Fredy Montero, el otrora implacable @goleador17 como reza su cuenta oficial de twitter, dejó de honrar a ese apelativo desde el momento en que se filtró la posibilidad de que su actual equipo, el Sporting Club de Portugal, hiciera efectiva la compra de sus derechos al Seattle Sounders para apropiarse definitivamente de los goles del atacante colombiano, que llegara a Europa el pasado verano en calidad de cedido por la escuadra de la MLS.

El Sporting Club hizo buenos los rumores y a finales de enero compraba por una cifra próxima a los 3 millones de euros a Montero, al que colocó una cláusula de rescisión de 60 millones de la misma moneda. Pero la buena nueva no devolvió el olfato al ariete cafetero, que suma ya más de 100 días sin encontrar el camino del gol. Sus últimas dianas se remontan al 8 diciembre del pasado año, cuando batió por dos veces la meta del Gil Vicente en Barcelos, dando la victoria al cuadro leonino por 0-2.

Desde entonces, el ariete nacido en Campo de la Cruz ha sido incapaz de hacer una sola diana en las mallas enemigas. El Sporting ha disputado un total de 15 encuentros, doce de liga (Os Belenenses, Nacional, Estoril, Arouca, Académica, Benfica, Olhanense, Rio Ave, Vitoria Setúbal, Sporting Braga, Oporto y Marítimo) y tres de la Copa de la Liga (Oporto, Marítimo y Penafiel), sin que su estrella más rutilante haya dado con la tecla para romper un maleficio que cortó de raíz su espectacular comienzo de campaña, en el que convirtió 16 tantos, 13 de ellos en el campeonato doméstico, incluyendo tres dobletes (Gil Vicente, Paços Ferreira y Vitoria Setúbal) y dos hat-tricks (Arouca y Alba).

Esa pertinaz sequía que padece el ex punta de Millonarios de Bogotá no sólo le ha relegado a un segundo plano en la tabla de goleadores de la SuperLiga lusa, que ahora comanda su compatriota Jackson Martínez, del Oporto, con 15 goles, sino que además le ha llevado a perder su condición de indiscutible en el once titular de Leonardo Jardim. Harto de ver cómo el colombiano acumulaba partidos sin mojar, el técnico de los verdiblancos decidió hace un mes retirarle la confianza que había depositado en él tras aterrizar el último verano en el Alvalade aprovechando una sanción por acumulación de tarjetas. Su puesto en vanguardia fue ocupado por el argelino Islam Slimani.

Montero, celebrando un tanto.

Circunstancias al margen, la suplencia de Montero se veía venir dadas las buenas actuaciones que venía completando el jovencísimo ariete magrebí, que ya en el choque previo había logrado uno de los dos tantos que darían al Sporting el triunfo en casa del Rio Ave.

Slimani refrendó la confianza de Jardim anotando otro tanto frente al Sporting Braga, contra el que estrenó titularidad. El punta argelino tampoco faltó a su cita con el gol en dos de los tres últimos encuentros ligueros del Sporting, frente al Vitoria Setúbal (2-2) y el Oporto (1-0), enlazando así cuatro jornadas consecutivas marcando, racha que se truncó el pasado fin de semana en Funchal frente al Marítimo, justo cuando acariciaba la posibilidad de batir un récord de partidos seguidos anotando en la historia del campeonato lusitano.

El internacional magrebí, apodado Super Slim por la parroquia leonina, decidió precisamente hace dos jornadas el clásico frente al Oporto con un perfecto cabezazo al poco de comenzar la segunda mitad, que sirvió para consolidar a los Leones del Alvalade en la segunda posición liguera, a siete puntos del Benfica. Su excelente momento de forma le ha permitido repetir titularidad en los tres últimos duelos, relegando al banquillo definitivamente a Montero.

La irrupción goleadora del ariete africano ha evitado que el Sporting extrañe en demasía los goles de Montero. De hecho, el Benfica ha sido el único equipo que ha sido capaz de batir en lo que va de año a los verdiblancos. Con todo y con eso, el mayor perjuicio para Montero podría producirse en el momento en el que el seleccionador de su país, el argentino José Néstor Pekerman, dé a conocer la lista de 23 convocados para el Mundial brasileño.

Su alarmante atascamiento goleador amenaza seriamente su presencia en el torneo que se disputará desde el próximo 12 de junio, y eso a pesar de que su buen momento le había abierto las puertas del combinado cafetero casi de par en par después del desgraciado percance en forma de grave lesión de Falcao.

Lo cierto es que ni Montero ni Jackson Martínez andan demasiado finos en los últimos tiempos, lo que ha abierto el abanico de candidatos para defender los colores de Colombia en una Copa del Mundo por vez primera desde Francia 98. Uno de los más firmes parece ser Adrián Ramos, que está cuajando una campaña marcada por la regularidad de cara al gol en el Hertha de Berlín, así como el sevillista Carlos Bacca.

Lo que nadie termina de explicarse en el país vecino es ese profundo bajón por el que atraviesa el punta cafetero, que en el ecuador de la temporada había sido capaz de igualar su mejor registro goleador en una sola campaña con los Sounders (anotó 13 goles en Liga en 2012). No en vano, las cifras de Montero eran, de largo, las mejores firmadas por un delantero sportiguista a esas alturas de ejercicio desde Manuel Fernandes, en la 1985-86.

El atacante cafetero festeja un gol con su compañero Wilson Carvalho.