img
El fútbol-nieve saca de la quiebra a Santa Claus
img
tocoymevoy | 09-01-2014 | 08:43

Papa Noél descansa ya en su aldea del Círculo Polar Ártico después de hacer felices a los más pequeños con la tranquilidad de saber que podrá seguir disfrutando de su gran pasión terrenal en vacaciones. Un año atrás, el club que lleva su nombre y del que es presidente honorario entró en bancarrota y fue descendido a la Cuarta división finlandesa. Pero el FC Santa Claus respira otra vez con normalidad en buena medida gracias a los fondos que genera la escuela de fútbol-nieve (snow-football), una modalidad patentada por sus jugadores y que causa furor entre los turistas que visitan Rovaniemi en invierno.

Los jugadores del FC Santa Claus posan con su presidente honorario en su aldea del Círculo Polar Ártico.

Su trineo tirado por nueve renos voladores le permite desplazarse a cualquier rincón del planeta para hacer felices a millones de niños. Pero después de la Navidad llega la calma para Santa Claus, Papá Noel, San Nicolás, Olentzero o el Viejito Pascuero. Es entonces cuando el legendario personaje de la barba blanca y el inconfundible traje rojo puede disfrutar con tranquilidad en su morada finlandesa de su gran pasión terrenal: el fútbol.

Desde hace ya una centuria que Papá Noel aprovecha sus escasos momentos de asueto con una pelota en los pies, aunque no fue hasta 1992 que vio colmado el sueño inconfesable que tenía desde sus años mozos: disponer de su propia escuadra, aquella con la que pudieran identificarse los más pequeños, a la sazón sus ‘clientes’.

La fusión de los dos equipos más importantes de la ciudad de Rovaniemi, el Reipas y el Lappi, hicieron factible el nacimiento del Fútbol Club Santa Claus, que en apenas un par de décadas se ha convertido en el orgullo de Laponia: “El objetivo era hacer un equipo más fuerte, y se nos ocurrió pedir permiso a ‘Santa’ para ponerle su nombre. Le encantó la idea, ya que es un fanático del fútbol. Además es nuestro presidente honorario. Así combinamos el deporte más importante que existe con un personaje famoso en todo el planeta como fórmula para explotar nuestros recursos”, explica a Grada360 Jukka Markkanen, volante defensivo del equipo que dirige sobre el césped Tapio Haapaniemi.

La sola presencia de Papá Noel en las gradas dispara la afluencia de público, entre lugareños y turistas que llegan a estas gélidas latitudes. Y es que el líder espiritual del conjunto ártico se deja ver todo lo que puede por el diminuto Saarenkylän Tekonurmi stadion, de hierba artificial: “La conexión de ‘Santa’ con nosotros es muy estrecha. Quiere saber en todo momento cómo le va a su equipo. El problema es que es un hombre muy ocupado y, por desgracia, no puede seguirnos todo lo que le gustaría. A veces hace el saque inicial en partidos importantes. También suele inaugurar la temporada aquí”.

La sostenibilidad del FC Santa Claus pasa por generar recursos propios, lo que no resulta fácil en un área del globo donde el frío y la nieve son protagonistas prácticamente la mitad del año. No en vano, la crisis económica golpeó duramente meses atrás los cimientos de la singular escuadra lapona, incapaz por vez primera en 20 años de obtener los recursos mínimos para poder participar en la Lohko Pohjoinen (grupo norte) de la Kakkonen League, o Tercera división finlandesa.

Formación del FCSC, antes de un partido liguero.

La bancarrota técnica en que entró el FCSC le relegó a principios de 2013 a la Kolmonen League (Cuarta categoría), formada por 117 equipos integrados en nueve grupos. Los campeones optan a un playoff, que se disputa en octubre, del que salen los cuatro ascendidos. Los discípulos de Santa acabaron terceros en el grupo más septentrional (el Pohjois-Suomi) y deberán aguardar un año para volver a intentar el asalto a la categoría que ocupaban antes de la quiebra.

Por suerte, la maquinaria vuelve a funcionar a pleno rendimiento y las iniciativas para generar ingresos, estimuladas por el propio Markkanen y Veli-Matti Keränen, de nuevo al frente de la logística y el marketing del modesto club finés, son de lo más variopintas. En ellas, además, participan activamente los propios jugadores.

La más rentable, a la par que original, es sin duda la escuela de snow-football (fútbol-nieve) que ponen en marcha cada invierno en Pajakylä, el mismísimo hogar de Santa Claus, y que atrae a numerosos turistas que deciden pasar unos días de vacaciones en Rovaniemi: “Es otro aliciente más durante esta época del año. La gente participa en los partidos que organizamos y se divierte muchísimo. Es una modalidad espectacular que nos hemos inventado aquí y que cada día cuenta con más adeptos”, explica Markkanen, quien acaba de cerrar un acuerdo de filialidad para cinco años con el RoPS, la principal escuadra de Rovaniemi, que en la actualidad milita en Primera y el próximo verano jugará competiciones europeas.

HUMILDES, PERO SOLIDARIOS

Dada la condición amateur de esta entidad de carácter no lucrativo, el club se toma la molestia de buscar trabajo a los jugadores que aún cursan estudios cuando no hay competición. Así, mientras que unos ejercen como vendedores en el mercado navideño de Rovaniemi, otros lo hacen despachando en la tienda oficial que el club tiene en la aldea de Santa, e incluso algunos ayudan a abrir las toneladas de correspondencia que llegan a la aldea, mientras que el resto colabora con la empresa turística local montando los partidos de fútbol-nieve. “Lo único que no hacemos es entregar los regalos a los niños, ya que eso es cosa de Santa y sus elfos, aunque estaría bien que pudiéramos también participar en eso”.

La modestia del FCSC se percibe en dos detalles: la juventud de la plantilla y el hecho de no contar con un solo profesional en sus filas. Empero, la existencia de este mágico equipo no tendría sentido sin su generosa aportación a una causa tan noble como la solidaridad. Su permanente colaboración con la UNICEF finesa tiene múltiples ramificaciones, como la donación de 10 euros por cada camiseta vendida en su ‘stand’ del Mercado navideño de Rovaniemi, o la organización de un torneo de caridad en primavera, cuya recaudación va destinada íntegra a la ayuda de niños necesitados en cualquier rincón del planeta.

El FCSC ha tomado parte varias veces de manera activa en el ‘water run‘, un ambicioso proyecto cuyo objetivo es hacer llegar agua potable a las zonas más devastadas por las inundaciones en el sudeste asiático: “La caridad es un aspecto muy importante para ‘Santa’. Trabajamos con el objetivo de crear un mejor mañana, y qué camino más adecuado que tratar de ayudar a los niños de todo el mundo a que tengan un nivel de vida más alto en el futuro”.

Tener de ‘patrón’ a Santa Claus es un reclamo de tal calibre que ha disparado la internacionalidad del club, con seguidores en más de 20 países de todo el mundo. “Nuestros fans crecen constantemente, y los tenemos esparcidos por todas partes. Hay miles de ellos. En diciembre, sin ir más lejos, hemos tenido más de 20.000 visitas únicas en nuestra página web (http://www.fcsantaclaus.fi)”.

El Mundial de Brasil ha tenido mucho que ver con las demandas de los niños en sus cartas para estas Navidades. “Los años que hay Copa del Mundo piden muchos más balones y camisetas de selecciones, en especial del país campeón. Así que ‘Santa’ ha tenido esta vez trabajo extra en España”, sostiene entre risas el jugador-portavoz del equipo más singular de Finlandia y, quizás del planeta fútbol.

Los futbolistas del FC Santa Claus, listos para disputar un partido de fútbol-nieve. FOTOS: FCSC y DAVID RUIZ