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La cuna de Bale renace con Pochettino
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tocoymevoy | 24-10-2013 | 09:29

El Sur también existe en la Premier. Nueve meses después de su aterrizaje de emergencia en Inglaterra, Mauricio Pochettino ha hecho del SOUTHAMPTON el equipo de moda en la mejor liga del mundo. Un ambiente familiar, desayunos en grupo, dobles sesiones de trabajo, una fe inquebrantable en una de las mejores academias del país y ese partido a partido ‘made in Cholo’ son los puntos cardinales sobre los que se cimenta el espectacular presente de los Saints.  

Pochettino, junto a David Moyes, observando a sus hombres durante el United-Southampton del pasado fin de semana.

No es Simon Templar ni pretende serlo, pero Mauricio Pochettino se empecina cada semana en ganarse el remoquete de ‘Santo mayor’ del equipo revelación de la Premier League. El Southampton está desafiando las leyes de los grandes en el balompié inglés desde la humildad y ese ‘partido a partido’ que tan de moda ha puesto Simeone.

Y es que en el campeonato más poderoso del planeta, al igual que está sucediendo en España, la revolución futbolística corre a cargo de un técnico argentino, coetáneo además del Cholo, con el que compartió galones en la albiceleste en aquel Mundial 2002 de infausto recuerdo para el país del tango.

“Queremos seguir creyendo que podemos mantenernos ahí arriba. El cielo es el límite”, repitió el ex preparador del Espanyol tras poner a prueba los cimientos de Old Trafford arañando sobre la hora un punto más que merecido fruto de la pasión y la fe con la que su tropa buscó la igualada superando al Manchester United en juego, remates a portería (18 por 12) y posesión de balón (54%).

La ambición y el hambre de que hacen gala los Saints jornada tras jornada se hizo palpable a la conclusión del duelo frente a los Red devils: el grupo lamentaba haber dejado escapar la cuarta plaza con la que saltaron al césped del Teatro de los Sueños porque su objetivo no era otro que sumar un nuevo triunfo que alargara hasta seis su racha de triunfos al hilo, sumando Liga y Capital One Cup. Sea como fuere, el sexto lugar que ocupan, a sólo cuatro puntos del líder Arsenal, está muy por encima de las expectativas de una hinchada que vive sus días más felices desde los ‘happy nineties’ con el irrepetible Matt Le Tissier.

En la coqueta villa portuaria alucinan en colores con la marcha de sus chicos, máxime después de haber rememorado hace apenas cuatro años el hundimiento del Titanic (el auténtico se hizo a la mar desde su puerto justo ahora un siglo atrás) con el descenso a la League One (Segunda B), que para más inri hubieron de encarar con una sanción administrativa de 10 puntos.

Nicola Cortese, presidente de los Saints

Pero el aterrizaje en el Saint Mary’s del millonario suizo Markus Liebherr y su testaferro, el banquero italiano Nicola Cortese, a la sazón presidente del club, dio un golpe de timón inesperado a una nave condenada sin remisión a la zozobra. Dos ascensos consecutivos devolvieron a un renacido Southampton a la primera línea de fuego de la mano de un técnico, Nigel Adkins, que sentó las bases del bloque actual.

No en vano, Cortese se ganó la antipatía generalizada entre los ‘supporters’ rojiblancos cuando el pasado mes de enero hizo la cuenta al míster de los milagros a causa del flojo inicio de campaña en la Premier. El dirigente italiano peinó el mercado en busca de un técnico joven, con carisma, comprometido y dispuesto a mirar continuamente de reojo a su prolífica academia.

DESAYUNOS EN GRUPO, TRABAJO A DESTAJO Y BUEN ROLLO 

Mauricio Pochettino y su guardia pretoriana (el argentino Miguel D’ Agostino y los españoles Jesús Pérez -su mano derecha- y Toni Jiménez -entrenador de porteros-) pisaron por vez primera Staplewood el mismo día que Barack Obama era reelegido presidente de los Estados Unidos. Un cariñoso guiño del destino para el de Murphy, cuyo estreno en los banquillos con el Espanyol coincidió también con el advenimiento al trono de la primera potencial mundial del líder de los Demócratas.

El reloj jugaba ya en contra y ‘Poche’ montó la tienda de campaña en el centro de entrenamiento de los Saints, que ha convertido en una especie de segunda casa para sus jugadores: a las nueve de la mañana se juntan todos para desayunar antes de iniciar una jornada de trabajo que a menudo abarca dos sesiones, con almuerzo y tiempo para el asueto entre ambas. No faltan nunca las palmaditas en la espalda, los abrazos y los choques de mano del ‘jefe’ hacia sus pupilos, que ya lo tienen por un hermano mayor.

“Es un tipo muy cercano que contagia su buen humor, pero al mismo tiempo es tremendamente serio a la hora de trabajar. Tenemos un clima extraordinario dentro del vestuario, donde todos nos llevamos fenomenal”, confiesa a grada360 el croata Dejan Lovren, uno de los recién llegados.

Ese permanente roce ha fomentado una empatía entre el grupo que se extiende a lo deportivo. La escuadra se mueve sobre el manto verde al son del 1-4-2-3-1 con la simetría de un acordeón, todos a una, sin fisuras tácticas, presionando sin descanso al rival desde la cabeza de su propia área, con permanentes ayudas defensivas de los hombres de ataque e incorporaciones en avalancha por las alas de sus atrevidos laterales, Nathaniel Clyne y Luke Shaw.

Precisamente, el jovencísimo carrilero zurdo (18 años) es, sin duda, la punta de un iceberg, la cantera, a la que el estratega hispano-argentino está exprimiendo con la misma eficiencia que en sus días más felices por Sant Adrià del Bessos. No hay un sólo técnico en la historia de la Premier que haya hecho debutar en tan poco tiempo a tantos futbolistas procedentes de su academia como Pochettino: el mencionado Shaw, Calum Chambers, Harrison Reed, Jake Sinclair y Omar Rowe.

Lambert, celebrando un gol con Inglaterra.

Otros talentos de la casa, como James Ward-Prowse, Jack Cork o Adam Lallana, están gozando de continuidad en los planes de quien fuera central del PSG, muy especialmente el tercero. Sus explosivas arrancadas por la banda derecha tienen cautivada a Inglaterra y todo el mundo espera verle debutar el mes que viene con los Pross del mismo modo que sucedió con Rickie Lambert, un veterano de guerra que a sus 31 años ha llegado a la cima del balompié nacional en buena medida gracias a las sabias directrices de Pochettino.

No es casualidad que el mismísimo Gary Neville, primer asistente de Roy Hodgson en la selección inglesa, alabara el mes pasado al ‘boss’ del Southampton en su columna dominical del ‘Daily Mail’ por revitalizar una factoría de la que salieron el citado Le Tissier, Alan Shearer, Theo Walcott, Alex Oxlade-Chamberlain o el propio Gareth Bale.

EL ‘FORTÍN’ DE LAS ISLAS  

Pochettino aún no termina de creerse que este verano dispusiera de un buen puñado de libras para apuntalar todas sus líneas. Habituado como estaba a las penurias económicas de su etapa perica, haber podido invertir cerca de 43 kilos para llevarse al sur de Inglaterra al zaguero croata Dejan Lovren (10 millones de euros), al volante keniano Victor Wanyama (14’7) y a su compatriota Daniel Osvaldo (18) fue una especie de regalo de Reyes anticipado al que está sacando el máximo usufructo.

El trío se ha integrado a las mil maravillas en la escuadra y son ya pilares irremplazables en un once que, hasta la fecha, está construído a prueba de goles. Apenas tres encajados después de ocho jornadas ligueras, el segundo mejor coeficiente de toda Europa, sólo superado por el líder de la Serie A, la Roma. Y eso por no mencionar que no pierden un partido desde el pasado 31 de agosto.

“Este es el Southampton más sólido que he visto desde aquel de Gordon Strachan, cuando acabamos arriba en la tabla y nos metimos en Europa”, comentaba el fin de semana Le Tissier, uno más en la larga lista de personajes del fútbol sajón (entre los que figura también sir Alex Ferguson) que no ha tenido reparos en ensalzar la magnífica labor del cuerpo técnico que lidera Pochettino.

Ese espíritu solidario que cohabita puertas adentro de Staplewood y que el Southampton exhibe cada fin de semana en la Premier desarrolla también curiosos vínculos en el día a día de una escuadra que sueña en secreto con volver a izar su pabellón en el Viejo Continente. Nadie mejor que Lovren, uno de los nuevos, para explicarlo.

“Este equipo funciona como una gran familia. Algunos compañeros me han ayudado a buscar apartamento e incluso fuimos a ver alguno para ver si me gustaba. A lo hora de mirar un coche, Hooiveld (otro de los centrales), que es todo un experto, te asesora sobre opciones y precios. Entre todos te ayudan para que la integración sea lo mejor y más rápido posible”.

VICTORIAS (4): West Brom (0-1); Liverpool (0-1); Crystal Palace (2-0); Swansea (2-0).

EMPATES (3): Sunderland (1-1); West Ham (0-0); Man United (1-1).

DERROTAS (1): Norwich City (1-0)

COPA DE LA LIGA: Barnsley (1-5); Bristol City (2-0).

SU ONCE TIPO (1-4-2-3-1): 1 Boruc; 2 Clyne, 5 Lovren, 6 José Fonte, 23 Shaw (22 Chambers); 4 Schneiderlin, 12 Wanyama; 20 Lallana (16 Ward-Prowse), 8 Davis (10 Gastón Ramírez) 17 Osvaldo; 7 Lambert (9 Jay Rodríguez).

Adam Lallana, abrazado por sus compañeros tras marcar un gol para el Southampton.