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Marcelo Salas, sociedad ilimitada
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tocoymevoy | 15-08-2013 | 09:10

José Marcelo Salas Melinao no ha tenido tiempo de echar en falta su reciente pasado como cazagoles. El máximo artillero de todos los tiempos en la selección andina cambió hace cuatro años los vestuarios y una vida pegada al balón por una ‘blackberry’ que echa humo las 24 horas del día para poder atender a la innumerable ristra de negocios que le han convertido en una marca registrada presente ya en varios continentes.

Su último gran golpe se produjo hace escasas semanas cuando logró llevar a buen puerto la fusión del Unión Temuco, el club que fundó hace cinco años en su ciudad natal, con el Deportes Temuco, el histórico equipo de la villa en la que pasó su infancia Pablo Neruda y en el que el popular ‘Matador’ dio sus primeros pasos como futbolista.

Los graves problemas económicos del depauperado Deportes fueron determinantes para que su presidente, Esteban Marchant, aceptara la propuesta de Salas de formar una única sociedad deportiva con el objetivo de volver a tener en la ciudad del sur de Chile una escuadra en la máxima categoría. “No vamos a descansar hasta que Temuco esté en Primera división”, sentenció la gran figura de la ‘Roja andina’ en el Mundial de Francia 98 el día que se oficializó la fusión de ambas escuadras bajo el nombre del más antiguo.

De momento, el renacido Temuco afrontará la nueva temporada en la Primera B, una categoría por encima del Club Deportivo Deportes Valdivia, otra entidad sureña que tiene a Marcelo Salas como propietario. El ex atacante de la Lazio o la Juve acudió en 2011 a la llamada de auxilio de la dirigencia del ‘Torreón’ para salvarlo de la desaparición. El ex internacional chileno adquirió el 65% de las acciones y se puso manos a la obra con resultados casi inmediatos: dos ascensos en año y medio y la vuelta del club al fútbol profesional, con lo que eso significa desde el punto de vista económico.

Pero los éxitos empresariales de Salas no se acotan al mundo del balompié, por más que en 2007 realizara un diplomado en gestión, marketing y comunicación de organizaciones deportivas. De hecho, su primera incursión en el mundo de los negocios le devolvió a su niñez con una discreta inversión ganadera, la venta de vacas Angus, en los campos de sus abuelas.

Sus amplios conocimientos agrícolas le llevaron a aventurarse, ya de forma más seria, en la producción y exportación de arándanos. Para ello, adquirió 57 hectáreas en Perquenco, una localidad cercana a Temuco, donde montó una explotación de la citada fruta que marcha viento en popa. Tanto es así que en la actualidad los arándanos temuqueños de Salas son apreciados en Estados Unidos, Europa y Asia. Su última cosecha, de 400.000 kilos, dejó en las arcas de su empresa cerca de 3 millones de euros.

La diversificación de sus inversiones continuó con la construcción y gestión de tres complejos deportivos de alto standing en Viña del Mar, Temuco y Santiago. El primero, que lleva su nombre, tiene dos hectáreas de terreno y cuenta con nueve canchas de fútbol sala, una de fútbol, otra polideportiva y dos de pádel. El que levantó en su ciudad natal dispone de cuatro campos de fútbol sala, otras tantas de pádel, un terreno de juego y restaurante.

El último, construído en 2011 en la capital del país, cuenta también con varias canchas de fútbol, todas ellas de césped artificial, una superficie por la que apostó desde el principio el ex goleador de River Plate y que ha tenido una gran acogida entre los miles de usuarios que tienen todos los meses sus instalaciones.

La bonanza de sus negocios ha animado a Salas a abordar nuevos retos empresariales con los que espera agrandar ese imperio que controla desde sus oficinas en el barrio santiagueño de Vitacura: una productora de televisión, una agencia de publicidad que explote adecuadamente sus productos y una escuela de fútbol que, por supuesto, lleva su nombre.