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Categoría: Premier League
Diablos rojos y gatos negros

«La paciencia es la más heroica de las virtudes, precisamente porque carece de toda apariencia de heroísmo»

Giacomo Leopardi

Transición en Old Trafford. Esta semana el Manchester United se ha convertido en el foco de la atención mediática. Los titulares hablan de crisis, de una temporada decepcionante, de un equipo sin rumbo… Y en definitiva, de una situación hasta el momento insólita para muchos de sus aficionados. Los red devils están viviendo uno de sus peores años, los resultados así lo atestiguan, y todos señalan a David Moyes. El equipo de Manchester navega en la séptima posición de la tabla, cayó eliminado en la FA Cup por el Swansea y esta semana ha sufrido la derrota en su feudo a manos del Sunderland de Gus Poyet, quedando a las puertas de la final de la Capital One Cup. Espera la Champions, aunque se antoja un reto imposible.
Sí, ciertamente los resultados no son los esperados. El camino de la transición es espinoso (más aún en este caso), requiere tiempo y, sobre todo, precisa alejarse de las comparaciones. Este año la competencia es feroz, y si añadimos que durante el pasado verano no llegaron los refuerzos que necesitaba, podemos concluir que esta temporada el técnico escocés ha partido con clara desventaja. Porque poner tu sello a un equipo es difícil, pero si además te faltan ingredientes clave, el desafío es todavía mayor.
Ahora el español Juan Mata aterriza en Manchester y son muchas las voces que califican su fichaje de «innecesario». Ya sabemos que en esto del fútbol no existen verdades absolutas, pero cuesta creer que el talento de un jugador de semejante calibre no sea necesario en el conjunto red devil. Veremos si la llegada del asturiano ayuda a darle la vuelta a esta situación tan complicada. Porque, aunque el equipo no esté firmando un buen año, al fin y al cabo estamos hablando del todopoderoso Manchester United…

El Stadium of Light vuelve a soñar. Cuando Gustavo Poyet llegó a Sunderland se encontró con un panorama desolador. No tanto porque en ese momento el conjunto era el colista de la Premier, sino porque los black cats eran un equipo sin alma, sin ganas de jugar al fútbol ni de competir. Los peores presagios se apoderaron del Stadium of Light, el Sunderland estaba abocado al descenso, y la afición comenzaba a resignarse. Pero la llegada del técnico uruguayo lo cambió todo. Poyet devolvió la confianza al vestuario y esos jugadores volvieron a sentirse futbolistas, algo que habían olvidado a las órdenes de Paolo Di Canio. Ahora el Sunderland es un equipo competitivo, que propone buen juego y es capaz de plantar cara a algunos de los rivales más duros de la Premier. Prueba de ello son las victorias contra el Everton en liga, y Southampton, Chelsea y Manchester United en copa. Esta última con billete directo a Wembley donde el Manchester City les espera para disputar la final. Curiosamente, para el central español Carlos Cuéllar esta será su segunda final en Wembley, ya que hace cuatro años Aston Villa y Manchester United se enfrentaron por el título de la Capital One Cup, que finalmente se llevaron los red devils (1-2).

PD: Quiero desear mucho éxito a mi ‘vecino’ de blog en su nueva aventura en el Manchester United. A veces, las mejores decisiones son las más difíciles de tomar. Buena suerte Juan 😉

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Guerras de poder

La noticia ha caído como un jarro de agua fría. A estas alturas de la competición nadie esperaba que la inestabilidad y la incertidumbre se apoderaran de uno de los conjuntos con mayor atractivo de la Premier League. Pero las guerras internas de poder en la gestión de los clubes asoman, últimamente, en los escenarios menos previsibles. Si el miércoles se conocía en un comunicado que el presidente del Southampton Nicola Cortese renunciaba a su cargo, hoy las conjeturas en torno a los motivos que le han llevado a tomar esta decisión han inundado las portadas de los principales medios deportivos británicos, así como también, las redes sociales.

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La leyenda del rey Wenceslao, el origen del Boxing Day

El Boxing Day es de sobra conocido. Sobre todo, porque el 26 de diciembre se ha convertido en una fecha estrechamente relacionada con el fútbol británico ya que, año tras año, los estadios de las cuatro categorías profesionales de fútbol respiran ambiente navideño y se llenan para disfrutar el tradicional ‘Día de las Cajas’. La costumbre de jugar en este día existe desde que se instauró la Football League en el año 1888, sin embargo, anteriormente, esta fecha había quedado marcada en el calendario gracias a los dos equipos que disputaron el primer derbi oficial de la historia un 26 de diciembre de 1860, concretamente, el Sheffield FC y el Hallam FC. 

Sin duda, la festividad de San Esteban es una convocatoria ineludible para los británicos porque, además del fútbol como acontecimiento principal, a lo largo del día también se llevan a cabo numerosos eventos deportivos como carreras de caballos, natación y rugby. No obstante, aunque hoy en día el Boxing Day está estrechamente ligado al deporte, esto no siempre fue así. Algunas versiones señalan que el origen de esta tradición tuvo lugar en la Edad Media debido a que las clases nobles obsequiaban a todos los miembros del servicio con cajas llenas de ropa y alimentos en señal de gratitud. Otras interpretaciones apuntan a que el clero abría las cajas con las donaciones para que su contenido se distribuyera entre los más pobres. Incluso, también existe otra versión que sitúa el origen del término Boxing Day en la era de los descubrimientos, a principios del siglo XV, cuando los veleros partían para descubrir nuevas tierras. Antes de zarpar un sacerdote colocaba una pequeña caja en el buque, en la cual los miembros de la tripulación dejaban dinero porque creían que así garantizaban un retorno seguro. Después la caja se sellaba y así se mantenía durante todo el viaje. Si el velero regresaba, la caja era entregada al sacerdote y este la guardaba hasta la época navideña para entregar su contenido a los más necesitados.

Sin embargo, a pesar de las diferentes versiones sobre el origen del Boxing Day, la mejor pista se encuentra en el popular villancico Good King Wenceslas, escrito por el reverendo inglés John Mason Neale en 1853. Cuenta la leyenda que el duque de Bohemia Wenceslao fue un hombre conocido por defender a los oprimidos y ayudar a los pobres con generosidad. En las noches invernales, el duque tenía la costumbre de salir, descalzo, a visitar las iglesias. Una de esas noches, concretamente el día de San Esteban, Wenceslao vio de lejos a un pobre campesino que recogía leña en medio de una tormenta de nieve. El duque, que iba a acompañado de su fiel paje, decidió volver a palacio para coger algo de comida e ir en busca del hombre humilde que vivía al pie de las montañas. Durante el viaje, su paje estuvo a punto de abandonar a causa del frío, pero logró continuar por el calor milagrosamente emanado de las huellas de Wenceslao en la nieve, hasta llegar a la casa del campesino, con quien pasaron la noche.

La historia se basa en la vida de San Wenceslao I, duque de Bohemia (907-935) y cuando el reverendo Mason la encontró decidió que sería un buen ejemplo de generosidad y bondad. Por ello escribió el villancico, que más tarde utilizaría la Iglesia Anglicana para invitar a los fieles a realizar donaciones que se recolectaban en cajas navideñas.

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La amapola del recuerdo

A lo largo del mes de noviembre es frecuente ver como la mayoría de los británicos llevan en las solapas de sus chaquetas una amapola de papel o de plástico. También, son comunes las pegatinas de mayor tamaño en los taxis, autobuses o coches particulares y, seguro que los más atentos, os habréis fijado que durante la pasada jornada de Premier League todos los equipos llevaban en alguna parte de sus camisetas una amapola bordada o estampada. Asimismo los entrenadores y el cuerpo técnico.

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Cinco 'profes' en la cuna del fútbol

Han pasado 22 años desde que Osvaldo César Ardiles aterrizara en Newcastle para dirigir al conjunto magpie. El ex futbolista conocía bien la liga inglesa, puesto que en el año 1978 dio el salto a las islas para convertirse en uno de los grandes ídolos de la historia del Tottenham. Sin embargo, además de marcar una época en el equipo londinense y allanar el camino para la llegada de otros futbolistas extranjeros, más tarde el argentino sentó un precedente en el fútbol inglés: fue el primer entrenador sudamericano en la Premier League. Apenas estuvo una temporada en el banquillo del Newcastle; no obstante, un año después fue contratado por el West Brom y, posteriormente, recaló en el conjunto que le vio brillar como futbolista: el Tottenham.

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Liverpool y Manchester United, unidos por un mito

“Si eres el primero eres el primero. Si eres el segundo no eres nada”

Bill Shankly

Super Sunday, así califican en Inglaterra aquellos domingos en los que se dan cita enfrentamientos de primer nivel, que acaparan toda la atención. Evidentemente, esto no ocurre todas las semanas o todos los meses, pero, cada cierto tiempo, hay un domingo en el calendario que se antoja una convocatoria ineludible para aquellos amantes del fútbol inglés. Precisamente, la tercera jornada de Premier League nos ha brindado un Super Sunday, en el que hemos podido disfrutar del clásico por excelencia en Inglaterra, entre Liverpool y Manchester United, y el derbi londinense, entre Arsenal y Tottenham. Ambos duelos han levantado una gran expectación; sin embargo, en el caso del primero es importante destacar que ambos se miden por primera vez desde la marcha de Sir Alex Ferguson y, además, David Moyes, el hombre que llevaba más de una década experimentado la gran rivalidad con el Liverpool en el derbi de Merseyside, se ha vuelto a enfrentar a los reds en un contexto muy diferente, ya que, el derbi del noroeste de Inglaterra se trata de una de las enemistades más latentes del fútbol inglés.

Anfield se vistió con sus mejores galas para homenajear a una de sus grandes leyendas, Bill Shankly, un día antes de cumplirse cien años de su nacimiento. Y, qué mejor manera de rendirle tributo que situarse líderes de la Premier League, tras vencer al conjunto de Moyes por 1 a 0, gracias a un gol tempranero de Daniel Sturridge, quien por cierto, hoy cumple 24 años.

Curiosamente, antes del encuentro los seguidores del Manchester United recibieron una carta escrita por el técnico escocés en la que les pedía unirse a los aficionados del Liverpool en los aplausos al homenajeado. “Es un día especial, ya que, así como ha señalado el Liverpool, hoy se celebra el homenaje a Bill Shankly, su legendario técnico y gran amigo de nuestro querido Sir Matt Busby. Me gustaría pedirles a todos que participen en la ronda de aplausos para un hombre que, cualquiera que sea vuestro equipo, fue una de las grandes figuras en la historia del fútbol. Nosotros no esperaríamos menos de ellos”.

La historia del derbi del noroeste de Inglaterra

La rivalidad entre ambos conjuntos sobrepasa lo meramente deportivo. La hostilidad surgió durante la época de la Revolución Industrial, a principios de 1800, cuando Manchester se posicionaba como una gran ciudad industrial. Su crecimiento se vio beneficiado por la gran cercanía de Liverpool, ya que las materias primas llegaban a través de su puerto. Entonces, Liverpool puso un impuesto a todos los bienes y mercancías que entraban y, por este motivo, Manchester decidió edificar el Manchester Ship Canal, una construcción artificial que convirtió la ciudad en un gran puerto comercial. Ese fue el principio de la enemistad. Ambas ciudades poseen un importante legado y comparten grandes similitudes a través de su historia, sus enormes contribuciones a la música, la cultura o el deporte. Pero, sobre todas las cosas, su gran semejanza es la pasión por el fútbol, escenario donde la rivalidad ha traspasado límites y se ha convertido en ‘vendetta’.

Se enfrentaron por primera vez en 1906 y, desde entonces, no han cesado las muestras de odio y resentimiento. Considerados dos de los equipos más grandes de Inglaterra, son los que más trofeos han ganado para el fútbol inglés y, entre ambos suman 38 títulos de liga; aunque, en la historia reciente hay un claro ganador: el Manchester United. Cuando Sir Alex Ferguson asumió el mando de los red devils, en el año 1986, se impuso el objetivo de destronar al Liverpool, algo que el escocés logró con creces. No obstante, los reds pueden presumir de ser el conjunto que más títulos europeos ostenta de toda Inglaterra.

En numerosas ocasiones la enemistad ha mostrado su peor cara; la de la más absoluta crueldad. Sucesos como cuando en 1985, Ron Atkinson salió del autobús para entrar en Anfield y los hinchas del Liverpool le dispararon gases lacrimógenos, gestos como el de un aficionado del Liverpool que pidió un autógrafo a Ryan Giggs y lo rompió delante suyo o cánticos haciendo referencia a horribles tragedias, ensombrecen y empañan el gran espectáculo deportivo. Pero, la intensa confrontación también se ha extendido a los jugadores. Wayne Rooney confesó, en una entrevista concedida al canal oficial del club, su odio por los reds. En un reportaje, Steven Gerrard mostró su colección de camisetas de todos los equipos rivales, a excepción de la del Manchester United. Hace dos temporadas, Luis Suárez y Patrice Evra protagonizaron una agria polémica por los insultos racistas que Suárez propició a Evra y que reavivó el conflicto. Sin ir más lejos, durante un encuentro de liga de la pasada campaña contra el Wigan, los fans del Manchester United cantaron consignas contra el Liverpool, una actitud que Ferguson criticó duramente y les instó a comportarse con dignidad.

Desgraciadamente, las dos entidades tiene algo más en común: ambas se han enfrentado a la pérdida. El 6 de febrero de 1958, el vuelo 609 de la British European Airways, donde viajaba la plantilla del Manchester United al completo, se estrelló contra el aeropuerto de Múnich-Riem. Fallecieron 23 personas.

El Liverpool vivió uno de los episodios más oscuros de su historia en la tragedia de Hillsborough, el 15 de abril de 1989. 23 años después, se descubrió que la policía manipuló testimonios, camufló errores y encubrió su ineptitud en la peor tragedia del fútbol británico.

Así como ya sucediera el año pasado cuando se rindió tributo en Anfield a las víctimas de Hillsborough, hoy, los dos equipos han vuelto a dejar de lado sus desavenencias para mostrar un mensaje de unión y respeto hacia un mito del fútbol inglés: Bill Shankly, el hombre que cambió para siempre la historia del conjunto red o, como dirían en Liverpool: “The man who made people happy”. 

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