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Guerras de poder
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Eva Prieto Gómez | 16-01-2014 | 15:54

La noticia ha caído como un jarro de agua fría. A estas alturas de la competición nadie esperaba que la inestabilidad y la incertidumbre se apoderaran de uno de los conjuntos con mayor atractivo de la Premier League. Pero las guerras internas de poder en la gestión de los clubes asoman, últimamente, en los escenarios menos previsibles. Si el miércoles se conocía en un comunicado que el presidente del Southampton Nicola Cortese renunciaba a su cargo, hoy las conjeturas en torno a los motivos que le han llevado a tomar esta decisión han inundado las portadas de los principales medios deportivos británicos, así como también, las redes sociales.

Hace justo un año, Cortese se convertía en el blanco de las iras de los aficionados de los Saints por despedir a Nigel Adkins, el entrenador que logró devolver al club a la máxima categoría. Para el presidente italiano, lograr dos meteóricos ascensos, construir un equipo sólido y convertir al Southampton en uno de los conjuntos que mejor fútbol juega de la Premier, no fueron motivos suficientes para otorgar credibilidad a Adkins. Su alegato se basó en que el club necesitaba ese cambio para poder conseguir unos objetivos más ambiciosos, y la contratación de Mauricio Pochettino y su buen hacer al frente de la entidad lograron hacer olvidar a su antecesor.

Con Pochettino capitaneando el nuevo proyecto, y tras una millonaria inversión en fichajes, el Southampton se ha alzado como uno de los equipos revelación de la temporada y las buenas actuaciones de sus grandes estrellas han atraído el interés de varios conjuntos ingleses. Precisamente, las últimas informaciones apuntan a que la posible de venta de jugadores como Osvaldo, Shaw, Lallana, Rodríguez o Lambert han provocado importantes discusiones entre Cortese y los dueños del club. Hasta tal punto, que el presidente italiano se ha visto obligado a dimitir. No resulta extraño. Las decisiones que Cortese ha tomado en los últimos años han estado enfocadas en la construcción de un proyecto a largo plazo y en la formación de una plantilla competitiva, que perseguía el fin de convertirse en un contendiente serio por los puestos europeos. Pero, poderoso caballero es don dinero y la visión de Katharina Liebher, propietaria del club, parece distar mucho de la de Cortese.

Por si fuera poco, la sombra de una futura venta del club planea sobre St.Mary’s, ya que, tras haber comprado el Southampton por cerca de 17 millones de euros en 2009, los dueños han visto como el valor del club se ha incrementado considerablemente en los últimos años. Así las cosas, sólo el tiempo dirá cuáles son los planes de Liebher para la entidad de Southampton; pero de momento, no cabe duda de que, ante estas guerras de poder, el gran perjudicado resulta ser el mismo de siempre. Y es que la pasión de unos es el negocio de otros.

PD: Se había rumoreado que Pochettino se iría con el mandatario, pero el entrenador ha confirmado este mismo jueves que seguirá en la entidad por compromiso con los jugadores y aficionados.