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El Rangers resurge de sus cenizas
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Eva Prieto Gómez | 05-06-2013 | 17:31

Historia y tradición se unían a la mayor colección de ligas locales que un equipo había ganado en el mundo. Era el club mas grande y poderoso de Escocia y, a lo largo de 141 años el coloso escocés había forjado su gloria y su leyenda… pero también su desgracia. La mala gestión en tiempos de opulencia derivó en una angustiosa situación financiera que poco a poco fue ahogando a la entidad de Glasgow hasta declararse en bancarrota. Una deuda de casi 27 millones de euros le condenó a la desaparición, pero hubo alguien dispuesto a rescatar al club de sus amores: Charles Green. El empresario británico se dio a conocer tras asumir la presidencia del Sheffield United, sin embargo, tuvo también una breve trayectoria futbolística en las filas del Sheffield United, Doncaster Rovers y Barnsley.


En julio de 2012, Green presentó una propuesta para comprar el Rangers a The Royal Bank of Scotland que fue rechazada, pero finalmente Metro Bank decidió arriesgar y asumió la operación. El empresario adquirió todos los activos del club por siete millones de euros y creó una sociedad (Newco) para refundarlo y convertirlo en The Rangers Football Club. No obstante, la dramática situación del club más importante de Escocia no acabó ahí. En agosto, los clubes miembros de la Scottish Premier League votaron en contra de la petición del Rangers para poder continuar en la máxima categoría. Salvo la abstención del Kilmarnock y el voto a favor del propio Rangers, los diez miembros restantes decidieron “respetar la justicia deportiva y los principios fundamentales de la Premier League escocesa”.

Pero la gestión de Green al frente del Rangers en la Third Division ha sido impecable. En la actualidad, el conjunto de Glasgow está valorado en 60 millones de euros y ha liquidado todas sus deudas. La decisión de cotizar en el Alternative Investment Market (AIM) de la Bolsa de Londres, ha facilitado la puesta en circulación de su capital y su ejército de seguidores se ha volcado para que la irrupción en Bolsa tuviera un enorme éxito. Lo consiguieron. Gracias al apoyo incondicional de la afición y el buen hacer de Green, el Rangers resurgió de sus cenizas cual Ave Fénix y ahora, por fin puede volver a respirar tranquilo.

Se podría decir que ya queda menos para volver a ver a los Gers en la máxima categoría y también, para poder disfrutar del clásico de los clásicos, del duelo más antiguo a nivel mundial con más de 120 años de existencia: The Old Firm (uno de los 50 eventos deportivos que hay que ver antes de morir, según el periódico The Observer). No obstante, Green tiene otros planes. Cabe recordar que el propietario del Rangers afirmó hace unos meses que mientras él siga al mando, el club no volverá a disputar la máxima categoría escocesa. Green no olvida que fueron los socios de la Scottish Premier League los que no permitieron la continuidad del equipo en primera y ahora, confía en la posibilidad de jugar en Inglaterra. Se avecina un interesante debate ya que, hasta el momento, los clubes ingleses siempre se han negado a aceptar a los clubes escoceses en sus ligas. Sólo el tiempo dirá si el Rangers se convierte en el primer club en romper lo que hasta ahora parecía una utopía.