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Hacia un duelo dinástico por la Casa Blanca

2015 January 5
Jeb Bush, durante la Convención Nacional Republicana en Tampa, el pasado 30 de agosto de 2012. EFE El mayor espectáculo de la democracia estadounidense calienta motores. Aunque todavía es pronto  para la confirmación oficial y la historia de la carrera por las candidaturas presidenciales está llena de sorpresas, ya hay dos favoritos para saltar a la arena electoral. Hillary Clinton, por los demócratas,  lo es desde hace muchos meses y el republicano Jeb Bush ha disipado esta semana cualquier duda sobre sus intenciones. [caption id="attachment_235" align="alignleft" width="300" caption="Jeb Bush, durante la Convención Nacional Republicana en Tampa, el pasado 30 de agosto de 2012. EFE"]Jeb Bush, durante la Convención Nacional Republicana en Tampa, el pasado 30 de agosto de 2012. EFE [/caption] Un duelo dinástico Clinton-Bush encandila ya a los medios de comunicación y a la opinión pública. Más allá del peso de sus apellidos, lo cierto es que, al menos de momento, ambos  aparecen como los mejores candidatos para sus respectivos partidos. Hillary Rodham Clinton hace ya mucho tiempo que se repuso del precipitado fracaso de su primera aventura presidencial en 2008, cuando con todo el viento a favor de apoyos y financiación se estrelló contra un entonces poco conocido senador por Illinois, Barack Obama. Tras un agrio enfrentamiento y la derrota,  se produjo una amistosa reconciliación que supuso a la postre una secretaría de Estado para la ex primera dama que añadió brillo a su currículum. Estos días, la encuestadora Gallup la ha vuelto a colocar como la mujer más admirada de Estados Unidos. En el campo republicano, Jeb (por sus tres nombres John Ellis Bush), de 61 años, hermano e hijo de presidentes y con una buena trayectoria como gobernador de Florida, aparece como la opción más sensata y centrista, unas cualidades nada desdeñables, sobre todo si se tienen en cuenta los radicalismos y excentricidades que han agitado la reciente historia del  ‘Grand Old Party’ (GOP). El batacazo del mormón Mitt Romney en la última contienda presidencial debía de haber dejado escaldados a los republicanos ante experimentos radicales que les vuelvan a distanciar del ciudadano medio. El menor de los Bush, considerado desde pequeño el más inteligente de los hermanos, añade dos datos personales muy valiosos: está casado con una mexicana y habla español con fluidez. Una de las claves de las dos últimas derrotas republicanas ha estado en la pérdida del voto hispano a causa de las posiciones intransigentes de los republicanos en inmigración. La derecha más conservadora del partido, encarnada en el Tea Party, no se lo va a poner fácil. [caption id="attachment_236" align="alignright" width="300" caption="Jeb Bush, junto a su hermano, el expresidente estadounidense George W. Bush y a su padre, el también expresidente George H. W. Bush, en Virginia (Estados Unidos), el 7 de octubre de 2006. EFE"]Jeb Bush, junto a su hermano, el expresidente estadounidense George W. Bush  y a su padre, el también expresidente George H. W. Bush, en Virginia (Estados Unidos), el 7 de octubre de 2006. EFE[/caption] Tanto Hillary Clinton como Jeb Bush son dos candidatos sólidos y solventes. Uno u otro podrían beneficiarse de una economía que, salvo contratiempos imprevistos, parece haber entrado en la vía del despegue. A día de hoy, el duelo está servido, pero la experiencia de la carrera electoral en Estados Unidos enseña que no hay que dar nada por seguro y que la sorpresa puede saltar a la vuelta de la esquina. Hillary Clinton da fe de ello.
Hillary Clinton y Jeb Bush se perfilan como los favoritos para disputarse la presidencia en 2016