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Patinazo de las encuestas en Uruguay

2014 October 28
Tabaré Vázquez celebra en Montevideo, junto a su mujer, María Auxiliadora Delgado, la victoria en la primera vuelta de las elecciones de Uruguay.AFP No sucede con demasiada frecuencia, pero cuando los sondeos electorales se equivocan el grado de frustración de los perdedores suele ser mayúsculo. Así ha sucedido en la primera vuelta de las elecciones de Uruguay, donde las encuestas apuntaban un triunfo del candidato del Gobierno, Tabaré Vázquez, pero con un tope del 43% frente un 33% de Luis Lacalle Pou del Partido Nacional (blanco)  y un 28% de Pedro Bordaberry, del Partido Colorado. Estos dos últimos se las prometían muy felices ante una segunda vuelta en la que sumando sus votos lograrían desbancar del poder al Frente Amplio, en un clásico duelo izquierda-derecha. [caption id="attachment_217" align="alignright" width="300" caption="Tabaré Vázquez celebra en Montevideo, junto a su mujer, María Auxiliadora Delgado, la victoria en la primera vuelta de las elecciones de Uruguay.AFP"]Tabaré Vázquez celebra en Montevideo, junto a su mujer, María Auxiliadora Delgado, la victoria en la primera vuelta de las elecciones de Uruguay.AFP[/caption]   La realidad, sin embargo, ha sido que el Frente Amplio ha perdido muy pocos votos en comparación con las elecciones de 2009, superando el 47% y logrando una ajustada mayoría en el Parlamento. Ahora el que se las promete muy felices ante el 30 de noviembre es Tabaré Vázquez. Lo vientos de cambio que parecían soplar en Montevideo han perdido fuerza y ahora la gran sorpresa sería que el próximo presidente fuera Lacalle. Crecimiento económico De ganar el Frente Amplio, el Gobierno habría rentabilizado en las urnas unas credenciales impresionantes. En los últimos cuatro años el crecimiento medio de la economía se situó en un 5,5%, la pobreza bajó del 34% en 2006 al 11,5% en 2013 y el paro está en un mínimo histórico del 6%. La inversión exterior no deja de crecer al igual que su importancia como centro logístico regional, al tiempo que se ha convertido en un gran exportador de celulosa y el alza del turismo ya representa el 10% de su PIB. La fórmula del éxito ha sido aplicar una política económica ortodoxa, aliñada con un importante componente social a través de una política redistributiva de la riqueza basada en mayores impuestos y lucha contra la evasión fiscal. Uruguay también se ha destacado por adoptar medidas audaces e innovadoras como la legalización de la marihuana y del matrimonio homosexual, la acogida de refugiados sirios y el asilo a presos de Guantánamo. Ya en diciembre de 2012, el presidente José Mújica aprobó la ley de despenalización del aborto. Admiración por el 'paisito'  Con 3,2 millones de habitantes y pese a estar encajonado entre dos colosos como Argentina y Brasil, y en un área con naciones mucho más grandes, como Bolivia y Paraguay, la dimensión internacional del ‘paisito’, como cariñosamente se le conoce, ha crecido de forma considerable y hoy se le mira con respeto y admiración. A ello también ha contribuido José Mújica, ‘el presidente más pobre del mundo’, quien ha hecho de la austeridad y de su particular estilo de vida un modelo de comportamiento político frente a la corrupción y derroche del poder. La satisfacción para todos es que, gane quien gane, nadie espera cambios drásticos de políticas y ningún riesgo para que el camino de progreso y mejoría del país sufra grandes alteraciones. Lacalle hizo campaña con un eslogan “por la positiva”, por el que reconocía los avances realizados por el Gobierno, pero que aspiraba a mejorar y ampliar. El clima de la jornada electoral, al igual que el de la campaña, fue distendido y sin grandes confrontaciones,  lo que acentúa el grado de estabilidad y madurez democrática del país.
Los resultados de la primera vuelta dieron un triunfo más amplio de lo esperado al candidato oficialista, Tabaré Vázquez, y lo sitúan como claro favorito en el balotaje final