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La falsa seguridad de Israel

2014 July 14
por Miguel Salvatierra
Funeral en Gaza por una de las 18 víctimas de una familia muertas en un bombardeo israelí. EFE Una vez más Israel ha vuelto a machacar Gaza con sus bombardeos. Una vez más la población civil ha sido la que ha pagado el tributo en muertos y destrucción. Una vez más la represalia por el asesinato de civiles israelíes ha costado veinte o treinta veces más en vidas palestinas. Nada nuevo que no hayamos visto repetidas veces en este conflicto. Una nueva ofensiva contra el poder de Hamás (considerado como un grupo terrorista por EE UU y la UE) en Gaza, que podrá diezmar sus cuadros de mando y mermar sus recursos, al menos de momento, pero que seguirá alimentando su radicalismo, reforzará su apoyo popular y les llevará a buscar nuevas vías para golpear a Israel. [caption id="attachment_194" align="alignleft" width="300" caption="Funeral en Gaza por una de las 18 víctimas de una familia muertas en un bombardeo israelí. EFE"]Funeral en Gaza por una de las 18 víctimas de una familia muertas en un bombardeo israelí. EFE[/caption] El desencadenante de esta nueva escalada ha sido el absurdo y cruel asesinato a sangre fría de tres adolescentes judíos. Israel ha culpado a Hamás, pero sin pruebas concluyentes. De hecho, esta acción estaba lejos de favorecer al movimiento islamista, que atraviesa en estos momentos una baja popularidad a causa de su mala gestión y falta de financiación. La situación en Egipto con la proscripción de los Hermanos Musulmanes le ha dejado sin su principal soporte. La ofensiva echa por tierra las tibias expectativas que había de una mejora de la situación en Gaza, una prisión de 151 km. cuadrados en la que se hacinan 1,7 millones de personas bajo bloqueo israelí. Según informaciones de la Agencia de las Naciones Unidas para los Refugiados (Unrwa) en la zona, tras el anuncio el dos de junio de 2014 de la formación de un Gobierno de Consenso Nacional entre Hamás y la Autoridad Palestina había entre la población mucha esperanza. Los ciudadanos de Gaza confiaban en que el nuevo Gobierno traería estabilidad y calma, incluso pensaban que a la larga el bloqueo impuesto por Israel podría ser levantado, además de que el paso de Rafah con Egipto abriría para los civiles. Como recuerdan fuentes de la ONU, el bloqueo que Israel impone ha entrado en su octavo año, en junio de 2014, y continúa teniendo un efecto devastador. Las exportaciones desde Gaza y el movimiento de personas hacia y desde la Franja siguen estando prohibidas; el acceso a las zonas de pesca y a las tierras está duramente limitado. El Gobierno de israelí del Likud, radicalizado por la presencia de fuerzas extremistas como el partido Israel Beitenu del actual ministro de Asuntos Exteriores, Avigdor Lieberman, sigue privilegiando el uso de la fuerza militar para destruir a Hamás mientras mantiene la política de hechos consumados con la constante ampliación de las colonias ilegales, dejando sin argumentos a aquellos palestinos que pudieran ser partidarios de la negociación y el pacto. Una abrumadora fuerza militar que le brinda una  aparente sensación de seguridad, pero que está lejos de ser total como ha sucedido con el terrible asesinato de los tres adolescentes. En el caso de los misiles, su dispositivo Cúpula de Hierro ha logrado neutralizar hasta ahora la práctica totalidad de los proyectiles palestinos, pero ¿lo conseguirá siempre? No existe ningún arma en el arsenal Israelí más eficaz que un acuerdo de paz con los palestinos, bajo el principio de ‘dos Estados para dos pueblos’ y basado en las fronteras del 67, como recomienda la inmensa mayoría de las naciones de la comunidad internacional.
La nueva y sangrienta ofensiva sobre Gaza no servirá para anular los ataques y el poder de Hamás