Ha llegado a mis manos el catálogo de la exposición titulada
`Estación Experimental. Práctica Artística o Ciencia imposible‘.
Esta exposición está instalada actualmente en Móstoles — Centro de Arte 2 de Mayo –, del 13 de mayo al 9 de octubre, y se podrá visitar en la
antigua Universidad Laboral de Gijón, del 28 de octubre de 2011 al 9 a abril de 2012. La exposición la patrocinan las presidencias y consejerías de cultura de la Comunidad de Madrid y del Principado de Asturias.
En la introducción del catálogo, magnificamente editado, de dicha exposición, se dice:
`Las prácticas artísticas y científicas comparten
un buen número de motivaciones, búsquedas
y horizontes imposibles. Ambas parten
de la investigación minuciosa de la
realidad, a veces de aquello que pasa desapercibido
para el ojo no entrenado. Ambas necesitan
paciencia, perseverancia, humildad e
intensidad. Ambas arrinconan las teorías y
las prácticas que les preceden, dejándolas
para su estudio como legado del pasado y superponiendo
las nuevas obras (de arte) o teorías
(científicas) como las pruebas válidas
del pensamiento contemporáneo. Ambas se
basan a partes iguales en la observación, la
especulación, la predicción y la experimentación.
Ambas pueden acabar en la más absoluta
abstracción, proponiendo soluciones
que contradigan o cuestionen la experiencia
cotidiana. Ambas son abiertamente políticas,
involucrándose abiertamente en aquello que
constituye la esfera compartida de lo público.
Ambas pretenden cambiar el mundo y (a
veces) lo consiguen.
De igual manera, hay muchos elementos
que no comparten. La ciencia dice buscar la
certeza; el arte hace tiempo que ha rechazado
todo intento de acercarse a cualquier
verdad. Si existe un método científico, difícilmente
puede decirse que exista un método
artístico. Las nociones de hipótesis, experimento,
teoría son muy diferentes entre
ambas. Más aún: en arte, el experimento (la
obra) e incluso el proceso mismo se convierte
en los ejes sobre los que pivota gran
parte del pensamiento que genera’.
Si uno lee esta introducción, al principio le puede parecer que el texto tiene algún sentido. Una lectura atenta posterior demuestra que toda la comparativa entre arte y ciencia, o entre el artista y el científico, es un puro sinsentido.
Pero desde el punto de vista de la Física, que es lo que me interesa aquí, lo más interesante es la presentación de un aparato denominado Multiplicador Mecánico Autónomo.
Un video con la descripción del aparato se puede ver en la pagina web:
http://phiforce.com/
en la sección “Marco 2007, Vigo”. En las otras entradas de la pagina, el inventor de la misma, Oumar Haidara Fall, muestra su invento al presidente de su país.
Descripción del Multiplicador Mecánico Autónomo, por Rubén Ramos Balsa:
`Un nuevo descubrimiento es un capítulo, un episodio
que sucede —no repentinamente— a modo de bella
noticia inesperada y, a su vez, es resultado de un proceso
de investigación que se ha extendido en el
tiempo, encaminado a verificar una hipótesis perfectamente
definida, frente a la que hay una legión de espectadores
expertos y escépticos de que esa novedad
pueda probarse.
El trabajo conjunto del ingeniero Oumar Haidara
Fall y Rubén Ramos Balsa arranca en el año 2006
cuando se conocieron. Alberto Valverde es el tercer
protagonista de esta investigación que desafía las
leyes establecidas hasta ahora de la gravedad, que
prueba la posibilidad de aumentar la fuerza con el
mismo recorrido, entre algunas de las aplicaciones
más sencillas y prácticas que podamos mencionar, en
una novedad mecánica inédita y hasta ahora no pensada,
dado que seguimos basándonos en los cálculos
que Newton estableció y la ciencia ha ido asentando.
Pero esta nueva teoría abarca estudios de muchos
otros campos relacionados con el espacio, el tiempo,
la medida, su representación, y otras ramificaciones
que no atañen solo a la ciencia, sino a la filosofía y a
las artes también.
Una primera fase de esta investigación fue presentada
en Galicia en el año 2007, y aquí aparece en su
estado más avanzado de exploración en una nueva maqueta
y vídeo explicativos de la teoría de Oumar Haidara
Fall, cuyo trabajo muestra la ruptura mecánica de
la simetría.
El trabajo conjunto de ingeniero y artista, investiga
y prueba la validez del multiplicador mecánico autónomo
como principio demostrativo de la teoría de la
conservación evolutiva de la unidad de variadas dimensiones,
enunciada por Oumar Haidara Fall, con quien
Rubén Ramos Balsa está trabajando estrechamente en
la representación de esta propuesta’ .
La mayor parte del texto no se entiende, y la única parte que se entiende es
otro delirio.
He capturado unas imágenes del video de presentación, justo antes de colocar el reloj menos pesado y justo después de hacerlo,
cuando se observa que el reloj más pesado asciende y el menos pesado desciende.
Cualquier alumno de Segundo de Bachillerato se daría cuenta de que aunque el reloj más pesado asciende, en realidad, el centro de gravedad
de todo el sistema desciende. Si en la posición final de equilibrio del Multiplicador Mecánico (lo de autónomo no tiene sentido) se aplica el Principio de los Trabajos virtuales, se comprobará que
en un desplazamiento virtual con las ligaduras existentes el centro de
gravedad del sistema debe ascender, que el sistema ganaría energía potencial, por lo que habría que invertir trabajo para
sacar al sistema de su estado de equilibrio estable inicial.
Esta situación es semejante a la que se da en el aparato conocido como Paradoja Mecánica
(se puede ver un video de la misma en YouTube, http://www.youtube.com/watch?v=nPg9sZ2_JCw), en el que un doble
cono parecer ascender contra la gravedad por una rampa invertida con forma de V. Aunque la primera impresión es la de que el doble cono asciende espontáneamente,
ganando energía potencial (que luego podría transformarse en trabajo si se le hace descender, constituyendo el conjunto una
máquina que violaría el Primer Principio de la Termodinámica),
una observación más atenta indica que debido a la particular forma del cono y de la geometría de la rampa, el centro de gravedad del doble cono, en realidad, desciende.
Ya sé que todo esto no tiene la más mínima importancia y que no merece la pena
(casi) perder el tiempo llamando la atención sobre estas bobadas, pero
es una lástima que en un contexto artístico de este tipo — realizado con dinero público, un bien preciado que nos han venido prestando finlandeses y otras gentes ahorradoras, y que ahora precisamente no abunda — la única parte que tiene una mínima pretensión científica esté completamente equivocada. Si los políticos promotores de estas exposiciones dedicasen algún dinero a ser asesorados por
científicos, igual nos evitábamos estos espectáculos tan lamentables. Como casi siempre sucede, la mayoría de los visitantes se asombrarán de un fenómeno
que no entienden y los únicos que lo entiendan serán los que se den cuenta de que es un timo.