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Un paseo triunfal

2011 noviembre 16
por administrador

Las doce del mediodía de un soleado martes laborable. Mientras Mariano Rajoy se da un paseo triunfal por el centro de Santander, el Palacio de Festivales ya está abarrotado y hay bastante gente que se ha quedado fuera, de modo que a los logísticos del PP se les nota arrepentidos de no haber llevado el acto al Palacio de los Deportes de las grandes ocasiones.

Con el declive imparable del PSOE de Zapatero y Rubalcaba, y la contundente victoria en las elecciones autonómicas y municipales de mayo, Rajoy se ha transfigurado y luce ya el aura de presidente del Gobierno de España. Del candidato derrotado en los comicios de 2004 y 2008 no queda ni rastro, mucho menos del líder discutido que llegó con dudas a aquel crucial congreso de Valencia. El gallego tranquilo y precavido ha demostrado ser un gran competidor en el largo recorrido, como la crisis que le tocará gestionar si llega a La Moncloa. Ayer, en Santander, habló más de la ilusión por el cambio político que de los sacrificios que llevará incorporados a partir del 21 de noviembre.

Por vez primera, todos los candidatos cántabros al Congreso y al Senado juntos en un acto electoral con la plana mayor del PP, incluido el alcalde santanderino, Íñigo de la Serna, que intercambió grandes elogios con Ignacio Diego para disipar tensiones y malentendidos.

En los mítines, los populares cántabros apelan a la cautela y a la concurrencia a las urnas, pero se saben vencedores, claro; en realidad no han hecho otra cosa que ganar en las cuatro elecciones celebradas desde hace quince años, y nunca con tan buenas perspectivas como esta vez.

Los expertos del aparato prevén mantener el confortable 3-2 frente al PSOE, pero entre la militancia cunde con fuerza la expectativa del cuarto diputado hasta ahora inédito. No es fácil ni tampoco imposible. El dato básico es que el PP tendría que rondar los 200.000 votos, unos 12.000 más que en las generales de 2008, casi 40.000 más que en las autonómicas de mayo pasado, para dejar al PSOE con un solo representante en el Congreso y al PRC fuera de juego.

Cambio de opinión

2011 noviembre 15
por administrador

Miguel Ángel Revilla ha dejado caer que no abandonará la política si el 20N constituye un fracaso para el PRC, al contrario de lo que había insinuado el 2 de septiembre cuando dio a conocer las listas. También dijo en 2007 que era la última vez que concurría como candidato de su partido a las elecciones autonómicas y ha repetido en 2011.

Bien, todo el mundo tiene derecho a cambiar de opinión y en este caso la cuestión incumbe básicamente al propio Revilla, al PRC y a sus votantes. Muchos regionalistas pensarán razonablemente que en la situación actual, recién iniciada una ‘travesía del desierto’ quizá de larga duración, y si se produce un nuevo fracaso electoral este domingo, prescindir además de golpe del fundador, el líder indiscutible, el alma del partido, es un paso demasiado arriesgado. La difícil sucesión de Revilla merece al menos un debate sereno en el PRC. En todo caso, esta disposición a ‘morir con las botas puestas’ y a pensar ya en los comicios regionales de 2015 contiene una inflexión pesimista sobre el 20N.

En el PRC han convivido durante años dos tendencias contrapuestas respecto a la conveniencia de concurrir a las elecciones generales. Las jóvenes generaciones del partido han defendido la presencia de las siglas en todo tipo de comicios, y también, con matices, algunos líderes como Francisco Javier López Marcano y Rafael de la Sierra. Una y otra vez fue Miguel Ángel Revilla el más remiso a extender la competencia electoral fuera de la región.

Las dos corrientes ofrecen argumentos cabales: presentar siempre el mensaje del partido ante los ciudadanos y obtener buenos, malos o regulares resultados en cada cita, como les ocurre a todas las formaciones políticas. O reservar el esfuerzo y los escasos recursos para el territorio en el que el regionalismo tiene su razón de ser.

El problema reside en la excepcionalidad. Por una vez, Revilla cedió al clamor partidario, convencido él también de que las elecciones generales serían una nueva demostración de fuerza del PRC y no la prueba de fuego en que se han convertido, con poco que ganar y tanto que perder.

Campaña intrascendente

2011 noviembre 14
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por administrador

La campaña electoral se ha vuelto intrascendente. Nada de lo que ha sucedido desde la pegada de carteles hasta ahora ha servido para otra cosa que para certificar el pronóstico de una rotunda victoria del PP y de Mariano Rajoy. Ni el debate televisado entre los dos grandes líderes, ni los escándalos judiciales ni la puesta en valor del éxito frente a ETA que introdujeron Felipe González y Alfonso Guerra, luego el propio Alfredo Pérez Rubalcaba y ayer mismo, en Santander, el lehendakari Patxi López. Menos todavía la crisis europea, que refuerza si cabe la invitación a los cambios políticos. Los periódicos nacionales publicaban ayer las últimas encuestas con una unanimidad apabullante. Entre 187 y 198 escaños del Congreso para los populares, una holgadísima mayoría absoluta; de 112 a 126 para el PSOE. El mensaje último de Rubalcaba es elocuente: no ha pensado todavía como será su Gobierno, pero ya maneja con naturalidad el escenario de cómo administrar la derrota propia y la de su partido.

Los sondeos nacionales confirman el negro pronóstico que avanzó el CIS para el PRC. Tres diputados para el PP y dos para el PSOE, como siempre desde 1996, con una posibilidad cierta de que los populares se hagan con un cuarto escaño en detrimento de los socialistas. El PRC se queda fuera, insisten tozudamente las encuestas. Está claro que estas elecciones, que llegan en un clima de grave crisis globalizada, no amparan las propuestas ni las reivindicaciones de ámbito territorial como las que alientan Miguel Ángel Revilla o Francisco Álvarez Cascos.

El PRC enfrenta esta vez un problema de invisibilidad, acentuada naturalmente por el desalojo del Gobierno regional. En estos últimos días de campaña pondrá a prueba la popularidad de su líder, la cohesión interna y la capacidad de movilización del partido con un único dato para la esperanza: los sondeos le han dado casi siempre, hasta el 22M, menos votos de los que luego han consagrado las urnas.

Campaña en las redes

2011 noviembre 12
por administrador

Lo mejor de la campaña del 20N está en las redes sociales, también en Cantabria. En realidad, es la misma campaña de las elecciones de mayo que se ha prolongado otros seis meses. Ya conocen el escenario: la penosa herencia recibida de PRC/PSOE frente a la inacción del PP, que es muy parecido al de la pugna entre Rubalcaba y Rajoy en el ámbito nacional. Pero en lugar de los mítines y los discursos, el debate rígido y pactado, las imágenes previsibles y reiteradas, hay en las redes una gran variedad de rápidos mensajes en los que el ingenio y las perspectivas novedosas son frecuentes en el libre y apasionado intercambio de ideas. Hay de todo, claro, pero entre la incontinencia escrita, los cotilleos banales, las consignas manoseadas, las bobadas y los insultos anónimos -que tampoco faltan- emergen las reflexiones lúcidas y los diálogos inteligentes, respetuosos y constructivos. Es también una buena herramienta para que los partidos, si quieren, se enteren en tiempo real de lo que realmente piensan y les reclaman los ciudadanos.

La riqueza de la discusión pertenece sobre todo a los militantes y simpatizantes de cada formación política, a unos pocos cargos de nivel intermedio y a los ‘observadores’ más o menos neutrales, más que a los líderes, habitualmente desaparecidos antes y después de cada cita electoral y que durante las campañas prefieren dejar esta tarea al ‘negro’ de turno. Y se nota mucho.

El PP lleva ventaja en la confrontación ‘online’ en Cantabria gracias a una joven generación muy activa, aunque el PSOE ha recortado distancias este 20N con la incorporación de numerosos partidarios e, incluso, de algunos de sus candidatos. El PRC se queda en los blogs intermitentes de unos cuantos líderes y en unos pocos adictos a los 140 caracteres de Twitter, en donde los representantes de los partidos minoritarios de izquierda -IU, UPyD, Equo- buscan un lugar al sol de la comunicación, tan escaso para ellos en los medios convencionales. Para quienes no estén familiarizados con las redes sociales, todavía queda mucha campaña. Mejor que la mayoría de los mítines.

De remate… ‘Mazonazo’

2011 noviembre 11
por administrador
Será porque el resultado del 20N ya ni se discute, pero la campaña en Cantabria había traspasado su ecuador sin sobresaltos. El PP se ve sobrado y sigue con su cadencia tranquila: uno o dos actos diarios de Ana Madrazo y Gonzalo Piñeiro con Ignacio Diego, los mensajes bien conocidos sobre la herencia recibida y una dosis de precaución para no cometer errores. El esfuerzo justo para el 3-2 de toda la vida. No hay apuro: el número dos, José María Lassalle, miembro del primer círculo de colaboradores de Rajoy, acaba de debutar en Cantabria. A Íñigo de la Serna, con tantos votos como arrastra y tan distante en esta campaña, todavía no se le ha visto. «Tiene mucho trabajo en Santander, eso también es hacer campaña», ha declarado Ignacio Diego.

La intervención de Rubalcaba en el debate y el sondeo del CIS ha tenido un efecto movilizador en el PSOE, a juzgar por el concurrido mitin en Castro Urdiales de Elena Valenciano, y a la espera de dos reconocidos comunicadores como Patxi López y Ramón Jáuregui. Mantener los dos diputados y un senador sería casi un éxito para Puerto Gallego, Pedro Casares y Miguel Ángel González Vega, tres buenos candidatos de un partido en crisis. El PRC cierra una ‘semana negra’. El mal presagio del sondeo del CIS, que le deja sin escaños, precedió a la fuga del alcalde de Selaya, que es más el preámbulo de una tendencia que un episodio aislado. Y como guinda, el ‘mazonazo’. Es lo que pasa por decirle siempre a la gente lo que quiere oír: un ingeniero de Caminos acude a un foro del Colegio de Ingenieros de Caminos y dice que hay que impulsar las obras, incluso a costa de la Sanidad y la Educación. A ver quién arregla eso: un miembro destacado de un partido que se ha descrito como progresista en estos años ahora le pasa por la derecha al PP. Un patinazo que vale por dos entrevistas de Revilla en la tele.

Hace mucho frío afuera

2011 noviembre 10
por administrador

Los expertos y aficionados del PP a las estadísticas electorales lo tienen decidido hace tiempo: lo primero que harán en la mañana del 21 de noviembre será escrutar minuciosamente los resultados de las urnas en los feudos del PRC. Lo que esperan confirmar es un gran trasiego de votos desde las filas regionalistas a las suyas propias por la misma senda que ya transitan algunos ediles del partido de Revilla.

Los alcaldes toleran muy mal el frío de la intemperie, la lejanía y el olvido del poder regional con los municipios que no le son afectos. Ya hubo algún trasvase antes del 22M y el victorioso PP espera ahora a los mejores ediles del PRC con los brazos abiertos. El alcalde de Selaya, José Luis Cobo, se ha puesto el primero en la fila después de adelantar por la derecha a José Antonio González Linares, la ‘joya de la corona’ del PRC –11 ediles de 11 en San Felices de Buelna– que fue quien marcó tendencia a la hora de alentar el apoyo del PRC al PP allí donde hiciera falta y fue también el primer regidor al que visitó Ignacio Diego tras su victoria electoral.

El regionalismo ha experimentado un gran crecimiento en sus 16 años de coaliciones de Gobierno, particularmente durante las dos últimas legislaturas con Revilla de presidente. Entre los mecanismos que han propiciado la expansión destaca el de haber incorporado a no pocos alcaldes procedentes de la derecha, PP y UPCA, que ahora ya están listos para volver a casa. Revilla y los demás dirigentes del PRC, desalojados del Gobierno, podrán comprobar en estos meses hasta qué punto habían fidelizado el voto y en qué proporción el apoyo era de naturaleza clientelar. La vida ya nos ha enseñado que es en los momentos difíciles cuando la lealtad se pone a prueba.

Los ediles suelen justificar sus vaivenes políticos en las supuestas traiciones de sus partidos, y sobre todo, en su dedicación al bienestar y al progreso de las comunidades que representan. Vamos, como si conservar el bastón de mando municipal fuera lo último que dirige sus actos. El espectáculo resulta poco edificante, pero así es la política.

El ‘plan B’ de Rubalcaba

2011 noviembre 10
por administrador

No se le puede reprochar a Alfredo Pérez Rubalcaba que esté ahorrando esfuerzos para ajustar la improbable cuadratura del círculo, presentarse como la alternativa al fracaso del Gobierno de la crisis y los cinco millones de parados del que ha sido vicepresidente, o como mal menor, para quedarse al frente del PSOE si cae derrotado el 20N.

En el inicio de la campaña no solo rescató como trofeos a los viejos totems del PSOE, Felipe González y Alfonso Guerra, sino que ‘escondió’ como si fuera una compañía perniciosa a José Luis Rodríguez Zapatero, una humillación muy severa para quien todavía es el presidente del Gobierno de España.

Con 60 años cumplidos y una larga biografía en el primer nivel de la política, seguramente Pérez Rubalcaba es consciente de que ni uno ni dos debates frente al cauteloso Mariano Rajoy alcanzarían para neutralizar la gran ventaja del Partido Popular en la carrera electoral. Así que en la confrontación dialéctica apretó a Rajoy cuanto pudo, pero dentro de un orden. Y como si hubiera una suerte de acuerdo entre un presidente ‘in pectore’ y un aspirante a jefe de la leal oposición –‘no vamos a hacernos daño’– nada escuchamos de ETA ni del GAL, ni del 11M ni del ‘Prestige’.

Rubalcaba tiene un ‘Plan B’. Si no está en condiciones de arrebatarle el triunfo a Rajoy, quizá pueda demostrar que es capaz de movilizar a su partido y de cauterizar la herida por la que se escapan votos hacia la izquierda. El oficialismo del PSOE traza una modesta línea roja en los 125 diputados de Almunia en el 2000 para que siga Rubalcaba. Pero aunque supere este desafío, es dudoso que el ya veterano político de Solares pueda conducir la’ travesía del desierto’ y la refundación por la que claman amplios sectores del partido, incluso antes de que se haya consumado la derrota.

Los analistas de El Diario repasan el debate Rajoy-Rubalcaba

2011 noviembre 10
por administrador

Debate en tercer grado

2011 noviembre 10
por administrador

El ritual del cara a cara entre los dos candidatos a la Presidencia del Gobierno de España, el momento cumbre de la campaña electoral, llegó por fin y pasó sin demasiados aspavientos.

Rubalcaba estuvo más suelto en el gesto, menos pendiente de los papeles y más incisivo, como corresponde a un político de verbo fácil y muy hábil en la estrategia: Mejor olvidar el pasado reciente, la responsabilidad en la crisis del Gobierno socialista del que era vicepresidente, y someter a Mariano Rajoy a un interrogatorio de tercer grado sobre lo que hará si llega a La Moncloa.

Pero Rajoy cumplió su objetivo básico: evitar errores de bulto. En realidad, esa es la táctica que el líder del PP ha entrenado mucho en los dos últimos años: sentarse a observar y no distraer al PSOE en su declive. Y, claro, a cada nueva propuesta de Rubalcaba, la misma pregunta inevitable de Rajoy: ¿Y por qué no lo han hecho hasta ahora?

Los expertos conceden a los debates electorales hasta un 5% de influencia en la decisión del voto, un porcentaje nada despreciable en unos comicios reñidos. Es posible que el PP perdiera las elecciones de 2008 porque Pizarro, en su confrontación con Solbes, no fue capaz de convencer a los espectadores de lo que ya era evidente: la crisis económica había llegado a España para quedarse. No lo creímos, no quisimos creerlo. Ahora ya nadie se llama a engaño y la brecha entre los dos partidos es mucho mayor de lo que pueda restañar un debate.

Puede ser que anoche se haya despejado la incertidumbre de algunos indecisos, casi todos votantes del PSOE que dudan entre apoyar sin muchas ganas a su partido, irse más a la izquierda o quedarse en casa el 20N. En el PP no tienen ese problema: su cohesión y capacidad de movilizar a la militancia quedó bien demostrada en los comicios de mayo.

Esta noche, gran combate

2011 noviembre 10
por administrador

Así se anunciaban las veladas estelares en los viejos buenos tiempos del boxeo. En el esperado combate dialéctico de esta noche –esa liturgia de cada cita electoral por el que han transitado tantos candidatos de todo pelaje, pero que siempre oficia Manuel Campo Vidal en el papel de árbitro– Alfredo Pérez Rubalcaba se presenta como el fino estilista y Mariano Rajoy es el duro pegador.

El candidato de Solares a la Presidencia del Gobierno de España tendrá que hacer maravillas –’volar como una mariposa, picar como una avispa’, el magisterio pugilístico del gran Mohamed Ali– para inyectar credibilidad a su programa ‘Pelea por lo que quieres’, que evoca el ‘No pasarán’ de otros tiempos. Se trata, nada menos, que de convencer a los votantes de que él, Rubalcaba, y su partido, el PSOE, son la solución y no la parte sustancial del problema.

Mariano Rajoy golpeará con la contundencia de lo evidente: los cinco millones de parados, la larga crisis sin una luz al final del túnel, la desmoralización instalada en el conjunto de los españoles, que parecen muy dispuestos a adoptar, convencidos o a la desesperada, el ‘Súmate al cambio’ del Partido Popular.

Rajoy, que ha hecho de la cautela y de la economía retórica toda una estrategia política, parece tan seguro de su victoria en las elecciones del 20N que ni siquiera ha puesto mayores obstáculos a la organización del debate de esta noche, un terreno en el que su adversario se maneja mejor. No puede decirse lo mismo del PP de Cantabria, que ha preferido no tomar riesgos en la confrontación dialéctica.
En realidad, el de esta noche es un combate raro y desigual. Hace mucho tiempo que el pegador Rajoy ha ganado a los puntos. Y al estilista Rubalcaba esta vez solo le vale un KO fulminante.