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Categoría: Real Madrid
El silencio de Ramos y los “huevos” de Carlo

Carlo Ancelotti rumiaba en silencio no haber logrado superar en toda la campaña al Atlético. Siete decepciones desde Lisboa. Tras el partido, pese a estar «feliz» sólo mostró entusiasmo sobre el césped con sus jugadores mientras repartía felicitaciones. Dio las gracias a varios pero fue efusivo con dos, a los que abrazó: Chicharito, con el que no ha contado pero le respondió y sobre todo con Sergio Ramos. Mantienen una relación muy estrecha y tras el partido, tanto el entrenador como el sevillano desvelaron que ambos guardaron un secreto a todos: volvería a repetir con Ramos como centrocampista pese a la mala experiencia ante el Barcelona la pasada campaña. «Sí he pensado en lo que ocurrió en el Camp Nou. Muchos me mataron pero no me morí y seguí trabajando. He pensado, puede que me maten otra vez…. », dijo sabiendo que había ganado sólo una batalla gracias a un plan que gestó en silencio. «Me alegra haya confiado en mí. Lo teníamos pensado, pero el mérito es de Ancelotti. Yo ya lo sabía, es un secreto que hemos llevado los dos desde el domingo que me lo dijo. Soy uno más e intento ayudar al equipo», explicó sonriente. «Me gustan los retos y me gusta esa posición. Me gustan los entrenadores que son buenas personas, pero me gustan sobre todo los que tienen personalidad y huevos. Y Ancelotti es uno de ellos», reconoció antes de mostrarse dispuesto a seguir jugando en esa posición los próximos partidos.

De Ancelotti se suele decir que es un alineador, pero ante el Atlético tomó la decisión más complicada: apostar por Ramos en lugar de por un fichaje presidencial, Illarramendi o Lucas Silva. 52 millones en el banquillo, algo que no gustó al presidente como ya pasara cuando lo intentó, de modo fallido, por primera vez. «Si hoy la eliminatoria no se pasa pues hubiésemos quedado retratados tanto Ancelotti como yo», explicó el héroe de la Décima cuando se le recordó que en el Camp Nou salió mal. «Al fin y al cabo ser valiente es lo que te hace ser un jugador y entrenador diferente, por eso le quiero agradecer la confianza al míster en un momento tan complicado y puntual». Además, calificó a su entrenador de «pieza clave en este nuevo Real Madrid que se está construyendo, de esta quinta de ganadores» y recordó que la «humildad» del italiano es una de sus virtudes. Una plaga de bajas le obligó a ser políticamente incorrecto. Avisó que jugaría con los mejores y lo hizo: apostó por lo que más confianza le aportan, aunque ello supusiese colocar alguno fuera de sitio.

  • «Si la eliminatoria no se pasa pues hubiésemos quedado retratados tanto Ancelotti como yo»

Ello sabía que era un riesgo y nadie en el equipo lo sabía, tal y como reconocieron los propios jugadores. «Personalmente no lo sabía, eso es bueno también porque es una cosa de vestuario que se queda dentro. Nadie lo había planteado. Sergio me dijo que sólo lo sabía él. Está claro que la capacidad de Sergio para adaptarse a esa posición ha sido muy buena y ha sido un jugador fundamental para nuestros intereses. Me alegro mucho en lo personal por Sergio y el trabajo que ha hecho en ese puesto», reconoció un Iker Casillas que valoró la medida como algo positivo para evitar filtraciones que hubiesen permitido a Simeone saber el plan de Ancelotti que deseaba «más fortaleza arriba con él, Varane y Pepe. Sergio ha hecho un gran partido y estaba convencido de poder ayudar en esa posición a tener control del juego, evitar contragolpes y faltas inútiles para no sufrir a balón parado. Si no, no le pongo», manifestó.

Isco, desafortunado y gris

Pepe se mostró entusiasmado con la decisión de su entrenador. «El míster sabe mucho de fútbol y por eso optó por Sergio en el centro del campo», aseguró reiterando la importancia de «ganar los segundo balones porque no podíamos permitir que el Atlético tuviese el control del juego en nuestra casa». Eso sí, no todos encajaron igual el plan secreto en la caseta. «Yo no sabía lo de Ramos en el mediocampo, me he enterado hoy. Estoy muy sorprendido y ha hecho un buen partido. No lo hemos entrenado…o yo no estaba», desveló Isco, que fue la nota discordante de la caseta en un día de alegría madridista. «Después de tantos meses jugándolo todo, pues de buenas a primeras no hacerlo no me dejó muy contento. Creía que estaba haciendo un buen trabajo pero bueno», aseguró sobre su ausencia del once cuando James regresó y Bale estaba apto. «No estoy dolido, no estoy muy contento», definió. El malagueño, tras el partido, no saltó con el resto de sus compañeros a agradecer a la afición madridista pero negó que fuera premeditado. «No he podido vivir la salida al campo después porque me ha tocado doping», aclaró en Canal +.

No fue el único que paseó con cara larga por la zona mixta del Bernabéu. Khedira fue el primero en pasar por allí a la carrera y después lo hicieron Illarramendi, con gesto de resignación, y Jesé, que con la mirada fija recorrió el recorrido serpentino entre periodistas con la mira fija al frente y sin saludar a nadie. No todo iban a ser alegrías en el Madrid de Ancelotti, que salvó otro ‘match ball’, ya que sabe que sólo la Undécima le asegura cumplir su contrato. «Cuando estamos vivos somos muy peligrosos», recordó el italiano antes de abandonar el Bernabéu con su séptima semifinal continental en el bolsillo, la segunda consecutiva con el Real Madrid. No quiso sacar pecho, sabe que fue sólo una batalla y que aún faltan tres para volver a alcanzar la gloria. En privado confesó que volverá a contar con los mejores. Si Bale y Benzema no se recuperan, no es descartable que vuelva a usar su táctica aunque ya no será tan secreta.

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La fe del delantero que podría ser un mero abonado

El Real Madrid volvió a amargar al Atlético en el torneo de los campeones. Y otra vez sucedió al final, cuando la angustia precede al dolor. El equipo de Ancelotti logró, a la octava, imponerse a un equopo rojiblanco que le había amargado desde la recordada noche de Lisboa en todas las competiciones nacionales. Entonces, aquel 24 de mayo, la gloria fue para Ramos, que esta vez acaparó más focos antes del pitido inicial que durante el partido. En la considerada venganza europea el gol lo obró Javier Hernández, un futbolista con un nombre cómun que podría pasar por el de cualquier socio madridista y que es mirado de reojo por su condición de cedido. No es habitual que el club más laureado del mundo tenga ‘prestados’. Arrinconado en muchas partes de la temporada, fue rescatado por necesidades del guión y, como acostumbra en su carrera, aprovechó los minutos para mostrar su valía. Su espíritu fue el histórico del Real Madrid, que pese a las bajas, se plantó ante el vecino incómodo confiado en que no falla en las grandes noches. Ancelotti dijo que sacaría a los mejores y cumplió. Y que algunos fichajes, Illarramendi y Lucas, no le valen a ‘Carletto’, quizá porque los ha hecho su presidente ya que director deportivo no hay.

El primer sonido reconocible fue ’Puto indio el que no bote’, que precedió a la pitada al Atlético cuando se retiraba al vestuario. Se coreó el himno blanco mientras aún Ramos probaba en el calentamiento su posición de mediocentro. Los mayores silbidos se los llevó Simeone, que apostó por alinear a Saúl y Gámez, que al empezar la campaña eran los dos últimos de la plantilla y que solían quedarse fuera de las citaciones. Buena gestión de grupo de Cholo, que marró en la táctica y cambios.

«Hoy nos dejamos el alma, nosotros en la grada, vosotros en el campo. Reyes de Europa», decía una pancarta del Madrid. Chicharito se ofrecía, se ganaba los aplausos de la grada, a la que arengó, pese a que sus primeros remates fueron errados. Ello no le desanimó. Se escuchó al sector atlético con un recuerdo malsonante a la madre de Ramos, muy nervioso perdiendo hasta seis balones y cometiendo faltas en los duelos aéreos. Arda cometió una falta de torpe, viendo una amarilla innecesaria y generando una falta que repelió bien Oblak.

Chicharito fue el mejor del encuentro, estuvo activo sin perder la fe, gozó de las mejores ocasiones y marcó el tanto que quebró la racha madridista desde Lisboa

Fue la primera noticia del meta, que como en la ida se convirtió en un coloso ante sus rivales. Coentrao, tras no controlar un pase sencillo, se hizo notar en las disputas con Miranda o Arda. Fútbol había poco. A ocasiones ganaba el Madrid, como en la ida pero volvía a tropezarse con una muralla eslovena de nombre Jan.

En el intermedio se escuchaba la megafonía mientras sólo los suplentes atléticos calentaban bajo la atenta mirada del ‘profe’ Ortega y dos ayudantes del cuerpo técnico. Gabi se quitó el chándal y entró por un gris Saúl. Cristiano esperaba al resto para saltar al campo mientras James abrazaba a Herrerín. Mucha tranquilidad, como sabiendo que la cosa iría para largo y acabaría en prórroga. Tuvo la opción de evitarlo pronto Chicharito, como siempre viviendo en el filo del fuera de juego como Inzaghi pero remató junto al palo un pase de Isco, que en la segunda mitad dio señales de su presencia. El mexicano, pese a que no ha contado, demostró personalidad y fue el mejor de los locales Al punto que la hinchada local solicitó su misma testiculina a los suyos a la hora de partido. En cada córner atlético se hacía el silencio, notándose la poca confianza que transmite Casillas en las acciones por alto. Justo lo contrario que Oblak, que detuvo un intento de un Ramos que se sumaba al ataque cual Santillana.

El Atlético volvió a llorar tras caer ante un Madrid que expuso más, generó 23 llegadas por sólo seis de un Atlético que no quiso el balón y terminó castigado otra vez ante su vecino en un duelo continental

Simeone pensó que aquello lo podía animar Raúl García, convertido en azote blanco en los últimos derbis pero lo hizo por Griezmann para sorpresa de todos. El navarro buscó un balón por alto pero terminó con una amarilla por una pequeña tangana con Pepe, que fue de justiciero para defender a Varane. El asunto, entrando en la recta final sólo podía desnivelarlo un error. Y lo cometió Arda, al ir con el pie en alto a una disputa con Ramos. El héroe de Lisboa consiguió superioridad númerica para su equipo.

El Atlético se arrinconó aún más atrás y volvió a hacerse grande Oblak ante Chicharito. El tiempo extra parecía la mejor opción visitante y Cholo reservó su cambio para ello ya que no tenía otro centrocampista para suplir el hueco dejado por el turco. Pero se vio obligado a realizarlo. Un golpe a Mandzukic en un córner generó una especie de tiempo muerto que aprovechó Simeone para explicar a Raúl su cambio: Giménez por un lesionado Tiago.

Cholo optó por jugar con tres centrales, dos carrileros largos, tres en medio y el croata, medio cojo, arriba. Y entonces, cuando se intuía la prórroga el Madrid aprovechó la primera combinación entre cuatro de sus hombres. Cristiano, desafortunado toda la noche, combinó con James, que le devolvió la bola para que el portugués levantase la cabeza para ver sólo a Chicharito, que gritaba desgañitado, en el punto de penalti. El mexicano la embocó a la red provocando el delirio. De ahí al final apenas sucedió nada que no fueran pérdidas de tiempo, pequeños incendios y ovaciones al cedido. A Javier Hernández.

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Juanfran regresa al estadio en el que tocó el cielo y el infierno

«Este Atlético, este equipo y este entrenador, cuanto más difícil y complicadas están la situaciones, mejor se desenvuelven y más fuertes se hacen. Así que estoy tranquilo». Juanfran Torres afronta el derbi europeo con confianza, sin temor y con optimismo. «Es un resultado con el que nos vamos a sentir cómodos. Iremos al Bernabéu como fuimos a Londres; entonces salieron bien las cosas y esperemos que ahora se repita en el Bernabéu». El alicantino ha vivido todo tipo de situaciones en ese estadio, momentos claves en su carrera. Juanfran debutó como profesional en el coliseo blanco, con la camiseta del Real Madrid, hace ya más de once años. Fue el 24 de enero de 2004, en un duelo ante el Villarreal en el que Carlos Queiroz le metió por Roberto Carlos. Esa campaña disputó sólo otros dos en Chamartín, ya que el técnico portugués optó por alinearlo más veces lejos de un estadio que no pisó como forastero hasta 2009. Y es que en sus primeras visitas con Espanyol y Osasuna aún tenía una vinculación contractual con el equipo madridista, por lo que no pudo jugar durante tres campañas consecutivas. Fue ‘perico’ en la 05-06 y en sus dos primeros cursos como rojillo (06-07 y 07-08) no pudo medirse al Real Madrid.

«Es otro mundo, yo estaba en la cantera del Real Madrid y debuto con el primer equipo. Pasando de pelear por todo y con la exigencia de ganar cada partido te vas a Osasuna, un club más humilde. Mi vida cambia en todo y estuve muy a gusto». Su regreso al Bernabéu produjo uno de los momentos más injustos de su carrera. El 18 de enero de 2009 el equipo navarro acudió a Madrid en el último puesto de la tabla, logró adelantarse y Juanfran, entonces interior, fue objeto de dos claros penaltis por parte de Gago, en el minuto 15, y Pepe, en el 83. El árbitro del partido, el cántabro Pérez Burrull, entendió que en ambos fingió y le mostró dos amarillas. Incluso llegó a decirle: «Por lo menos, tírate bien». Era la primera expulsión de su carrera y no pudo reprimir las lágrimas de impotencia. «Estoy alucinado. Es la primera vez que me pasa algo así. Mezclo extrañeza y mucha rabia. Con el corazón digo que no me he tirado en ninguno de los dos penaltis. El linier los ha visto muy claros pero no se ha atrevido», manifestó.

El lateral regresa al campo en el que debutó en Primera con el Real Madrid, fue expulsado por dos amarillas injustas con Osasuna, se estrenó como atlético sin conocer a sus compañeros y ganó su Copa del Rey

Aceptó las disculpas del colegiado, que pasó por la ‘nevera’ y le vio marcar dos goles la primera vez que se reencontraron en un Villarreal-Osasuna, porque como siempre repite: «Hay que saber lo difícil que es pitar y ayudarles. Hay que dejarles en paz». Aquella campaña, en la vuelta, en la última jornada del campeonato, se desquitó con un golazo de volea que supuso la salvación rojilla. «En Osasuna pasé cuatro años fantásticos, era mi familia y lo di todo. Luego llegó el momento más importante de mi carrera: ir al Atlético».

Sus inicios como rojiblanco tampoco fueron fáciles pero también arrancaron en el Santiago Bernabéu. «Llego un día, me presentan y al siguiente juego sin saber casi el nombre de mis compañeros». Después ha vivido varios, no todos con el mismo buen recuerdo de su primer título nacional con el Atlético. Fue el 17 mayo de 2013, cuando ayudó, con un milagroso pie bajo palos, a que el equipo de Simeone quebrase una racha de 14 años sin triunfos en el derbi y el Atlético ganó la Copa del Rey en la casa del vecino, donde después ha vuelto a salir victorioso en las dos últimas visitas ligueras: 0-1 y 1-2.

Querido por la afición

Juanfran es uno de los más aclamados en el Calderón y casi nadie le echa en cara que jugó en el Real Madrid. «Mi pasado madridista lo saben todos. Los que animan en el fondo y los que no animan pero son rojiblancos desde muy pequeñitos. Hay mucha rivalidad y el pasado si uno quiere no se olvida. No tiene de nada malo haber estado en el Real Madrid, pero creo que poco a poco me he ido ganando el corazón de los rojiblancos porque para mí lo más importante es el Atlético. Ahora es mi vida. Está mi familia y el Atlético, no hay más. Si eso luego lo transmites en el campo con trabajo y con compromiso, siendo solidario y defendiendo los colores… La gente no piensa si un jugador ha estado en el Madrid o en el Borussia Dortmund, sólo si lo da todo. Al principio le costó, pero creo que la afición lo ha cogido. Me pasó en Osasuna con Ziganda porque cuando llegué creo que él esperaba otra cosa de mí. Luego entrenando poco a poco le cambié la idea».

Ahora, espera un Real Madrid «aún más fuerte» que el del Calderón. «Que ellos tengan más o menos presión creo que, sinceramente, no les va a afectar. A nosotros tampoco. Espero que mis compañeros y yo estemos fuertes, demos un nivel más alto que el de la ida. Estos partidos nos gustan, será igual de intenso y agresivo, pero siempre lo más noble posible; no vamos con maldad, ni a lesionar». Advierte que el Atlético está «con la mentalidad de que va a ser un gran partido para él y se va llevar la eliminatoria». Por eso, tiene claro que este miércoles 22 de abril puede ser «un día histórico para el Atlético».

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La fiesta es rojiblanca desde Lisboa

Cambio de tendencia. El recordado gol de Sergio Ramos en Lisboa supuso un punto de inflexión… para el Atlético. Perder una final de la ‘Champions’ en la última jugada ante el eterno rival parecía que iba a conceder una ventaja moral para los madridistas, pero ha sido justo al revés. «El fútbol te da revancha, hay que ganarles cada partido», reconocen en un vestuario rojiblanco que tiene marcada a fuego aquella cita en Portugal y se conjuró después de ella tanto que desde entonces no ha cedido en ninguno de sus partidos ante el Real Madrid: seis encuentros, con cuatro triunfos y dos empates que sirvieron para decidir dos eliminatorias a doble partido, una de ellas la Supercopa de España. «Fue un momento bonito porque estuvimos a punto de conseguir algo grande pero muy triste por cómo terminó», reconocía esta semana Koke, lesionado el sábado y que estará de baja un par de semanas por una rotura muscular.

Gabi, el capitán del Atlético, jugó aquel partido dolorido por una fisura en la costilla, no saca pecho aunque sí reconoce tener claro cómo actuar ante el vecino. «La medida no está cogida pero sí es verdad que sabemos jugar contra los grandes, somos fuertes, mentalmente siempre sabemos lo que hacer y eso se ve en el campo. El míster nos ha dado las claves del partido, la intensidad ha sido la clave. Nos sentimos orgullosos de esa intensidad, en esa faceta hemos sido los mejores», explica el ’14’ rojiblanco que recuperó 18 balones en el derbi mientras que Khedira e Illarramendi ninguno. Así también lo creía Siquiera, que recordaba lo «difícil que es jugar contra un Atleti tan intenso en el Calderón». «Hay que dar más mérito al Atlético que demérito al Madrid», aseguraba el brasileño.

Nuevo dominados

Tiago, que le ha marcado dos goles al Madrid en los dos duelos ligueros desde Lisboa, reconocía: «he vivido el momento en que no se ganaba y este, en el que parece que todo sale bien». «El equipo no ha cambiado mucho; sí la seguridad en nosotros mismos. Tenemos las cosas muy claras, somos muy fuertes y tenemos una identidad. Si vamos por ese camino, la victoria es posible», señalaba antes de reconocer que en los últimos partidos el Atlético manda en la capital. «Esta últimas veces hemos mandado nosotros», apuntó en los micrófonos de Canal Plus.

El portugués indicaba la clave de los últimos triunfos rojiblancos: «La intensidad, desde el primer minuto. Con nuestro público somos fuertes y lo hemos demostrado». «Nuestro míster sale reforzado, todo lo que nos ha dicho sucedió en el campo», alababa.

En el bando madridista hay preocupación por la racha desde aquel 24 de mayo. Dani Carvajal no ocultana la necesidad de «intentar revertir esta situación ante el Atlético». «Esta derrota duele. Aun así, seguimos un punto por encima de nuestros rivales y a seguir. El Atlético nos ha ganado los últimos derbis pero a final de temporada se verá quién gana más títulos. El equipo es fuerte mentalmente para superar estas situaciones y ahora veremos quién es fuerte de cabeza y quién sabe levantarse ante esta dificultad», explicaba.

Por su parte, Carlo Ancelotti, aunque estaba preocupado porque en 2015 marca la mitad de goles y encaja el doble que en el histórico 2014, también pidió hacer «cuentas al final de la Liga». «Fueron mejores en todo en este partido y lo normal es que ganaran, pero la temporada es muy larga. Esto no se decidirá hasta el final», avisaba. Butragueño también analizó la mala racha blanca desde la ‘décima’ en estos duelos: «Defienden muy bien, con gran convicción. Han crecido en los últimos años y son muy competitivos».

“Poco inteligente”

«Los últimos partidos no hemos podido ganar al Atlético. Antes el Atlético le costaba mucho ganarnos. Las cosas cambian y tienen ciclos. En mi opinión somos mejores pero eso lo tenemos que demostrar en el campo. No sé por qué salimos así. Hace tres años perdimos 5-0 ante el Barça y fueron días complicados. Vamos a ganar la Liga otra vez», afirmaba con cierto optimismo Cristiano Ronaldo. El portugués no estuvo nada acertado el sábado, ni en el campo ni fuera del mismo. En el césped no aportó nada, ni siquiera llegó a rematar a puerta y aunque salió a dar la cara ante la prensa tampoco estuvo afortunado. Tras reconocer el mal juego se encaró con un periodista, que le preguntó por el gesto con el escudo cuando fue expulsado -simuló limpiar el símbolo de campeones del mundo de clubs- en Córdoba, le llamó «poco inteligente» por no preguntarle por el derbi y sí por algo ocurrido «tres meses antes» [en realidad ocurrió hace dos semanas]. «El Madrid no puede perder contra ningún equipo del mundo por 4-0», añadió, aunque buscó «cosas positivas» en la goleada. «Debe servir de aprendizaje para el futuro. Seguimos líderes, pero sabemos que tenemos que pelear hasta al final. Es poca diferencia. Hoy es un día jodido porque el vestuario está fastidiado, pero hay que pensar en positivo porque seguimos primeros», decía el portugués.

Y así lo hizo al abandonar el estadio. La derrota 4-0 del Calderón no evitó que Cristiano Ronaldo celebrase su trigésimo cumpleaños en una fiesta en el In Zalacaín de La Finca con 150 invitados, entre ellos compañeros como Marcelo, Pepe, James, Keylor Navas, Modric (que no jugaron el derbi capitalino) Coentrao o Khedira. Los aficionados madridistas no entendieron que, apenas tres horas después de una derrota así saliesen de fiesta y mucho menos que posaran alegres en las redes sociales junto al cantante Kevin Roldán, que mostró vídeos y fotos de una fiesta en la que el homenajeado, que lucía un gorro carnavalero, subió al escenario a cantar uno de los temas del artista colombiano. El músico colgó en su cuenta de Instagram una fotografía junto a Cristiano en la que podía leerse el siguiente mensaje: «Es un honor para mí que te guste mi música. Esta noche va a ser especial. Espero que disfrutes nuestro show. Hoy rompemos tarima en Madrid». No era el día para ello…

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Baño histórico atlético al Real Madrid

Un Atlético autoritario goleó al Real Madrid en Vicente Calderón demostrando las condiciones por las que es el vigente campeón de Liga. Desde el 5-0 del Camp Nou, el líder no había recibido una derrota tan sonrojante. Es posible que a lo largo de un torneo tenga dificultades para superar a muchos de sus rivales, pero a día de hoy la afición atlética firmaría jugar cada semana ante el vecino, que hasta hace bien poco le miraba con superioridad. Ahora ya no le tiene miedo. Y se siente feliz. En el sexto derbi de la campaña, el Atlético decidió el partido en el centro del campo. Kroos, Khedira e Isco estaban en el medio, detrás de la ‘BBC’ que no llegó ni a molestar a Moyá. Ninguno de los seis puso la fuerza, el empuje y el fútbol que aportó cualquiera de los que lucía la rojiblanca.

El repaso local fue espectacular. El equipo del Cholo se comió al Real Madrid, cuya actitud no estuvo a la altura del partido y su defensa, mucho menos. El equipo local buscó las bandas, sobre todo la de Coentrao -con el pelo tan oscuro que alguno en la grada no lo reconocía-, que ocupó el puesto del sancionado Marcelo y pasó un calvario. Pudo cometer penalti en la primera internada de Arda Turan, el líder del juego local. El turco completó un regate de fantasía, algo que nadie esperaba. Lo de la bota, por lo que aún no ha pedido perdón, también fue inesperado, pero por fortuna abunda mucho más la magia que la locura en Arda. Turan fue el primero en rematar a puerta a un Casillas que se quedó consolando a Koke cuando se lesionó. El Cholo, sin su timón, apostó por Saúl Ñíguez y acertó de pleno, más allá del golazo de tijera del canterano.

Antes de eso, Godín tuvo un choque de trenes con Khedira en el área. El alemán, que volvió a ganarle el puesto a un Ilarramendi que desde Dortmund sólo cuenta para caso de extrema necesidad, fue con el codo arriba. Para protegerse, pero perfectamente pudo ser penalti, como otro que hizo con la mano tras el 2-0. Y sí, es que antes del minuto veinte el Atlético ya iba dos por delante y pudieron ser más. El primero se originó desde la derecha pero habría que darle el mérito a Mandzukic, que estuvo para todo. El croata trabajó a destajo, fijó a los centrales liberando a Griezmann, aportó soluciones de salida por fuera, se asoció con la segunda línea y aguantó la bola para entregarla al mejor posicionado. Tiago, que llegó a la carrera mientras le miraban, remató desde la frontal con potencia.

El disparo no pareció complicado para a Casillas, al que le pasó por debajo de la mano. Tras el 1-0 fue ovacionado de modo irónico por la grada, y ese ‘Iker, Iker’ pareció afectarle por un instante. Despejó con miedo de puños y sacó de puerta inmediatamente de puerta. En el 2-0 poco pudo hacer porque fue una obra de arte. Saúl, tras un jugada por banda de Siqueira, buscó el espacio que le dejó Mandzukic al arrastrar los centrales. Pese que había hasta seis jugadores madridistas defendiendo en su área nadie llegó a frenar su acrobacia. Golazo.

El Madrid seguía sin entrar en un partido que su rival llevaba jugando desde que se terminó el duelo copero del Bernabéu. Si su ‘BBC’ no trabaja y ayuda, es imposible contrarrestar a un equipo con tanta solidaridad como el Atlético. Bale apenas dio señales de que estaba en el campo; tocó los mismos pocos balones que Cristiano, pero se sabía que era el portugués porque la grada le abucheaba. El ‘pichichi’ de la Liga, que tuvo un feo gesto con un recogepelotas, no aportó nada a su equipo. Ni siquiera remate.

Más de media hora le costó al equipo visitante generar peligro, aunque un bosque de piernas evitó que el disparo de Benzema llegara a superar el área pequeña. El Real Madrid, sin toque y sin ritmo, fue superado descaradamente por los rojiblancos, que no se conformaron en ningún momento con esa renta. El plan seguía claro: replegados cuando la posesión era rival, presión alta y robar en tres cuartos para salir pitando a por el tercero.

Ideas claras rojiblancas

El descanso parecía el momento ideal para que el Real Madrid apostara por cambiar algo, pero al margen del espartano Arbeloa las posibles soluciones eran un canterano inexperto (Llorente), otro que regresaba de una lesión (Jesé), un fichaje nuevo (Lucas Silva) y dos que no cuentan: Chicharito Hernández e Illarramendi. Se fue Khedira, lesionado, y entró Jesé para convertir al equipo en un 4-4-2 en defensa que realmente era un 4-2-4 en ofensivo.

La medida, algo desesperada generó más presencia blanca en torno a Moyá, pero expuso mucho y generó espacios para transiciones rápidas de su rival. Griezmann tuvo hasta por tres veces el 3-0. Eran más habituales las faltas, los parones y las protestas. Hasta Raúl García vio una amarilla mientras calentaba antes de entrar. A la cuarta, el francés acertó. Sobre la línea la remachó el ‘7’ local junto a Varane, que pareció tocar el último.

La media hora final fue un víacrucis para los blancos, ya sin un Isco considerado “indiscutible” pero que estuvo desaparecido, sin la intensidad defensiva que necesitaba el partido e incapaz de tener el balón pese a que se colocó cerca de los centrales la mayor parte del encuentro. La presencia de Illarramendi y Chicharito apenas varió nada en un equipo incapaz, descontrolado en plena fiesta atlética. ‘Violentos, Violentos’, coreaba con sorna el coliseo rojiblanco sintiéndose superior y antes de que Mandzukic completase su partidazo con el 4-0. A cuatro de distancia y con el ‘goal average’ particular ganado, el Calderón aún sueña con la ‘undécima’.
FICHA TÉCNICA
4-Atlético de Madrid: Moyá, Juanfran, Miranda, Godín, Siqueira, Koke (Saúl Ñíguez, min. 9; (Raúl García, min. 70)), Tiago, Gabi, Mario, Arda Turan, Griezmann (Fernando Torres, min. 77) y Mandzukic.
0-Real Madrid: Casillas, Carvajal, Varane, Nacho, Coentrao, Khedira (Jesé, min. 46), Isco (Illarramendi, min. 67), Kroos, Bale, Benzema (Chicharito Hernández, min. 72) y Cristiano.
GOLES 1-0: min. 13. Tiago. 2-0: min. 17. Saúl Ñíguez. 3-0: min. 66. Griezmann. 4-0: min. 90. Mandzukic.
ÁRBITRO Fernández Borbalán (Comité Andaluz). Amonestó a Kroos, Gabi, Arda Turan, Godín, Raúl García, Mandzukic y Jesé.
INCIDENCIAS Partido correspondiente a la vigésimosegunda jornada de Liga en el Vicente Calderón. Casi se llenó, ya que la zona destinada a aficionados del Real Madrid no se completó por seguridad. 55.000 espectadores. Los jugadores del Atlético volvieron a salir diez minutos después del partido a agradecer el apoyo de su afición, que se quedó en sus localidades.

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En 13 minutos gana el sueldo medio semanal en España, en 12 horas el anual

“¿Qué necesidad tendrán de saber esas cosas?”, me escribía mi madre por whatssap al leer la noticia en El Correo. Una herramienta ideada por BBC World, que permite saber cuánto tiempo le costaría a cualquier ciudadano del mundo ganar lo mismo que un futbolista, se hace viral desatando la sorpresa… y tristeza a partes iguales.

Dicen que la ignorancia muchas veces te permite ser más feliz, pero no es el caso de los ingleses. La edición digital de la BBC World ideó una herramienta para que los usuarios supieran cuánto tiempo les costaría ganar lo mismo que los mejores futbolistas del mundo, quizá uno de los gremios más ganan del planeta. En la herramienta se puede introducir el país, para que elija la moneda correcta, el salario bruto y el futbolista de primer nivel con el que quieres compararte. Los sueldos de estos deportistas están basados en su salario con los clubes antes de impuestos, no incluye otras ganancias por contratos comerciales u otro tipo de ingresos, forma parte de la serie especial de la BBC ‘Un mundo más rico’, que explora la riqueza, la pobreza y la desigualdad en el mundo y se han calculado por la Organización Internacional del Trabajo (OIT).

Según la OIT un trabajador medio en España gana alrededor 22.600 euros brutos al año, por lo que si se compara con Cristiano Ronaldo, que gana 18.200.000 euros, los datos son demoledores. Al portugués, que cumple 30 años este jueves, sólo le llevaría 13 minutos ganar lo que una persona gana a la semana, ya que ingresa casi 350.000 euros en siete días porque consigue 49.863 euros cada 24 horas, más del doble del salario anual medio español. Esa misma persona, con ese suelo medio, debería trabajar 805 años para conseguir el salario anual de CR7. Es decir, que si hubiera comenzado a trabajar en el año 1210 estaría cerca de conseguirlo.

Pep, 221 veces más que Rajoy

“¿A quién le importa? Dadle a las enfermeras, profesores o a los que ponen su vida en servicio de los demás esos salarios”, se quejaba Sthephy Bella al ver que era la noticia más vista y compartida del día. El sueldo bruto anual de un médico del Sistema Nacional de Salud (SNS) en España fue de 56.104 euros en 2012 en España, según los últimos datos aportados por la Confederación Estatal de Sindicatos Médicos (CESM). Luis Suárez, que gana 13.3 millones de euros al año, multiplica por 256 lo que consigue un galeno con su trabajo.

Si Mariano Rajoy, con un salario de 78.185,04 que triplica el medio del país, se compara con un español conocido por dirigir grupos como Pep Guardiola, que gana 18.500.000 de euros al año en el Bayern de Munich, sabría que necesitaría 221 años como presidente del Gobierno para llegar al salario anual del de Santpedor. A Guardiola le llevaría 46 minutos ganar lo que el mandatario gallego a la semana. “Este juego es depresivo”, se lamentaba Kev Chandler, uno de los usuarios que completó la comparación en la web de la BBC.

68′ de Messi, una semana de Cameron

¿Pensará lo mismo David Cameron? Según la calculadora, Leo Messi gana el salario semanal del primer ministro británico en tan sólo 68 minutos. Inglaterra se ha convertido en una de las Ligas del mundo en el que más dinero se paga al futbolista medio. Ya en 2001, cuando Sol Campbell dejó el Tottenham para irse al Arsenal, su archienemigo en Londres, pasó a ganar 100,000 libras a la semana, siendo el primer futbolista británico en ganar una suma semanal de seis cifras.

Ahora, catorce años más tarde, el contrato de Wayne Rooney en el Manchester United, firmado justo hace un año, le aporta cada semana al capitán de Inglaterra 300,000 libras, algo más de 400.000 euros. “Esta es la razón por la que odio el fútbol moderno, paremos esto de una vez”, exigía David Bhoy. En sólo 18 minutos conseguiría lo mismo 26.100 que lo que gana en todo un año un trabajador medio en el Reino Unido, que tendría que dedicar 574 años a su empleo para alcanzar lo que recibe el ’10’ del Manchester United en este 2015.

Si lo deseas, aquí puedes comparar tu sueldo con el de cualquier jugador usando la herramienta de BBC World. Es importante informar que la herramienta, que te informa de lo que ganas en relación al sueldo medio de tu país y del mundo, también te avisa cuánto dinero ha ingresado el jugador y el usuario desde que has realizado la comparación. Deprime, por lo que mejor tomarlo con humor.

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Sobre el autor Rodrigo Errasti
Periodista especializado con 15 años de experiencia en medios deportivos nacionales e internacionales como Marca o Eurosport antes de llegar al Grupo Vocento, donde ha sido director de Grada360 y ahora es redactor jefe de deportes de la Agencia Colpisa. Ha trabajado en todos los soportes (internet, prensa, radio y televisión) siendo referencia en el sector de las redes sociales. Ha cubierto información de todos los equipos españoles de fútbol en competición continental, selección española, finales europeas entre otros grandes acontecimientos. Si bien se ha centrado en información de fútbol es un apasionado de todos los deportes, aunque siente una pasión especial por el ciclismo.

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