img
Categoría: Champions League
El silencio de Ramos y los “huevos” de Carlo

Carlo Ancelotti rumiaba en silencio no haber logrado superar en toda la campaña al Atlético. Siete decepciones desde Lisboa. Tras el partido, pese a estar «feliz» sólo mostró entusiasmo sobre el césped con sus jugadores mientras repartía felicitaciones. Dio las gracias a varios pero fue efusivo con dos, a los que abrazó: Chicharito, con el que no ha contado pero le respondió y sobre todo con Sergio Ramos. Mantienen una relación muy estrecha y tras el partido, tanto el entrenador como el sevillano desvelaron que ambos guardaron un secreto a todos: volvería a repetir con Ramos como centrocampista pese a la mala experiencia ante el Barcelona la pasada campaña. «Sí he pensado en lo que ocurrió en el Camp Nou. Muchos me mataron pero no me morí y seguí trabajando. He pensado, puede que me maten otra vez…. », dijo sabiendo que había ganado sólo una batalla gracias a un plan que gestó en silencio. «Me alegra haya confiado en mí. Lo teníamos pensado, pero el mérito es de Ancelotti. Yo ya lo sabía, es un secreto que hemos llevado los dos desde el domingo que me lo dijo. Soy uno más e intento ayudar al equipo», explicó sonriente. «Me gustan los retos y me gusta esa posición. Me gustan los entrenadores que son buenas personas, pero me gustan sobre todo los que tienen personalidad y huevos. Y Ancelotti es uno de ellos», reconoció antes de mostrarse dispuesto a seguir jugando en esa posición los próximos partidos.

De Ancelotti se suele decir que es un alineador, pero ante el Atlético tomó la decisión más complicada: apostar por Ramos en lugar de por un fichaje presidencial, Illarramendi o Lucas Silva. 52 millones en el banquillo, algo que no gustó al presidente como ya pasara cuando lo intentó, de modo fallido, por primera vez. «Si hoy la eliminatoria no se pasa pues hubiésemos quedado retratados tanto Ancelotti como yo», explicó el héroe de la Décima cuando se le recordó que en el Camp Nou salió mal. «Al fin y al cabo ser valiente es lo que te hace ser un jugador y entrenador diferente, por eso le quiero agradecer la confianza al míster en un momento tan complicado y puntual». Además, calificó a su entrenador de «pieza clave en este nuevo Real Madrid que se está construyendo, de esta quinta de ganadores» y recordó que la «humildad» del italiano es una de sus virtudes. Una plaga de bajas le obligó a ser políticamente incorrecto. Avisó que jugaría con los mejores y lo hizo: apostó por lo que más confianza le aportan, aunque ello supusiese colocar alguno fuera de sitio.

  • «Si la eliminatoria no se pasa pues hubiésemos quedado retratados tanto Ancelotti como yo»

Ello sabía que era un riesgo y nadie en el equipo lo sabía, tal y como reconocieron los propios jugadores. «Personalmente no lo sabía, eso es bueno también porque es una cosa de vestuario que se queda dentro. Nadie lo había planteado. Sergio me dijo que sólo lo sabía él. Está claro que la capacidad de Sergio para adaptarse a esa posición ha sido muy buena y ha sido un jugador fundamental para nuestros intereses. Me alegro mucho en lo personal por Sergio y el trabajo que ha hecho en ese puesto», reconoció un Iker Casillas que valoró la medida como algo positivo para evitar filtraciones que hubiesen permitido a Simeone saber el plan de Ancelotti que deseaba «más fortaleza arriba con él, Varane y Pepe. Sergio ha hecho un gran partido y estaba convencido de poder ayudar en esa posición a tener control del juego, evitar contragolpes y faltas inútiles para no sufrir a balón parado. Si no, no le pongo», manifestó.

Isco, desafortunado y gris

Pepe se mostró entusiasmado con la decisión de su entrenador. «El míster sabe mucho de fútbol y por eso optó por Sergio en el centro del campo», aseguró reiterando la importancia de «ganar los segundo balones porque no podíamos permitir que el Atlético tuviese el control del juego en nuestra casa». Eso sí, no todos encajaron igual el plan secreto en la caseta. «Yo no sabía lo de Ramos en el mediocampo, me he enterado hoy. Estoy muy sorprendido y ha hecho un buen partido. No lo hemos entrenado…o yo no estaba», desveló Isco, que fue la nota discordante de la caseta en un día de alegría madridista. «Después de tantos meses jugándolo todo, pues de buenas a primeras no hacerlo no me dejó muy contento. Creía que estaba haciendo un buen trabajo pero bueno», aseguró sobre su ausencia del once cuando James regresó y Bale estaba apto. «No estoy dolido, no estoy muy contento», definió. El malagueño, tras el partido, no saltó con el resto de sus compañeros a agradecer a la afición madridista pero negó que fuera premeditado. «No he podido vivir la salida al campo después porque me ha tocado doping», aclaró en Canal +.

No fue el único que paseó con cara larga por la zona mixta del Bernabéu. Khedira fue el primero en pasar por allí a la carrera y después lo hicieron Illarramendi, con gesto de resignación, y Jesé, que con la mirada fija recorrió el recorrido serpentino entre periodistas con la mira fija al frente y sin saludar a nadie. No todo iban a ser alegrías en el Madrid de Ancelotti, que salvó otro ‘match ball’, ya que sabe que sólo la Undécima le asegura cumplir su contrato. «Cuando estamos vivos somos muy peligrosos», recordó el italiano antes de abandonar el Bernabéu con su séptima semifinal continental en el bolsillo, la segunda consecutiva con el Real Madrid. No quiso sacar pecho, sabe que fue sólo una batalla y que aún faltan tres para volver a alcanzar la gloria. En privado confesó que volverá a contar con los mejores. Si Bale y Benzema no se recuperan, no es descartable que vuelva a usar su táctica aunque ya no será tan secreta.

Ver Post >
La fe del delantero que podría ser un mero abonado

El Real Madrid volvió a amargar al Atlético en el torneo de los campeones. Y otra vez sucedió al final, cuando la angustia precede al dolor. El equipo de Ancelotti logró, a la octava, imponerse a un equopo rojiblanco que le había amargado desde la recordada noche de Lisboa en todas las competiciones nacionales. Entonces, aquel 24 de mayo, la gloria fue para Ramos, que esta vez acaparó más focos antes del pitido inicial que durante el partido. En la considerada venganza europea el gol lo obró Javier Hernández, un futbolista con un nombre cómun que podría pasar por el de cualquier socio madridista y que es mirado de reojo por su condición de cedido. No es habitual que el club más laureado del mundo tenga ‘prestados’. Arrinconado en muchas partes de la temporada, fue rescatado por necesidades del guión y, como acostumbra en su carrera, aprovechó los minutos para mostrar su valía. Su espíritu fue el histórico del Real Madrid, que pese a las bajas, se plantó ante el vecino incómodo confiado en que no falla en las grandes noches. Ancelotti dijo que sacaría a los mejores y cumplió. Y que algunos fichajes, Illarramendi y Lucas, no le valen a ‘Carletto’, quizá porque los ha hecho su presidente ya que director deportivo no hay.

El primer sonido reconocible fue ’Puto indio el que no bote’, que precedió a la pitada al Atlético cuando se retiraba al vestuario. Se coreó el himno blanco mientras aún Ramos probaba en el calentamiento su posición de mediocentro. Los mayores silbidos se los llevó Simeone, que apostó por alinear a Saúl y Gámez, que al empezar la campaña eran los dos últimos de la plantilla y que solían quedarse fuera de las citaciones. Buena gestión de grupo de Cholo, que marró en la táctica y cambios.

«Hoy nos dejamos el alma, nosotros en la grada, vosotros en el campo. Reyes de Europa», decía una pancarta del Madrid. Chicharito se ofrecía, se ganaba los aplausos de la grada, a la que arengó, pese a que sus primeros remates fueron errados. Ello no le desanimó. Se escuchó al sector atlético con un recuerdo malsonante a la madre de Ramos, muy nervioso perdiendo hasta seis balones y cometiendo faltas en los duelos aéreos. Arda cometió una falta de torpe, viendo una amarilla innecesaria y generando una falta que repelió bien Oblak.

Chicharito fue el mejor del encuentro, estuvo activo sin perder la fe, gozó de las mejores ocasiones y marcó el tanto que quebró la racha madridista desde Lisboa

Fue la primera noticia del meta, que como en la ida se convirtió en un coloso ante sus rivales. Coentrao, tras no controlar un pase sencillo, se hizo notar en las disputas con Miranda o Arda. Fútbol había poco. A ocasiones ganaba el Madrid, como en la ida pero volvía a tropezarse con una muralla eslovena de nombre Jan.

En el intermedio se escuchaba la megafonía mientras sólo los suplentes atléticos calentaban bajo la atenta mirada del ‘profe’ Ortega y dos ayudantes del cuerpo técnico. Gabi se quitó el chándal y entró por un gris Saúl. Cristiano esperaba al resto para saltar al campo mientras James abrazaba a Herrerín. Mucha tranquilidad, como sabiendo que la cosa iría para largo y acabaría en prórroga. Tuvo la opción de evitarlo pronto Chicharito, como siempre viviendo en el filo del fuera de juego como Inzaghi pero remató junto al palo un pase de Isco, que en la segunda mitad dio señales de su presencia. El mexicano, pese a que no ha contado, demostró personalidad y fue el mejor de los locales Al punto que la hinchada local solicitó su misma testiculina a los suyos a la hora de partido. En cada córner atlético se hacía el silencio, notándose la poca confianza que transmite Casillas en las acciones por alto. Justo lo contrario que Oblak, que detuvo un intento de un Ramos que se sumaba al ataque cual Santillana.

El Atlético volvió a llorar tras caer ante un Madrid que expuso más, generó 23 llegadas por sólo seis de un Atlético que no quiso el balón y terminó castigado otra vez ante su vecino en un duelo continental

Simeone pensó que aquello lo podía animar Raúl García, convertido en azote blanco en los últimos derbis pero lo hizo por Griezmann para sorpresa de todos. El navarro buscó un balón por alto pero terminó con una amarilla por una pequeña tangana con Pepe, que fue de justiciero para defender a Varane. El asunto, entrando en la recta final sólo podía desnivelarlo un error. Y lo cometió Arda, al ir con el pie en alto a una disputa con Ramos. El héroe de Lisboa consiguió superioridad númerica para su equipo.

El Atlético se arrinconó aún más atrás y volvió a hacerse grande Oblak ante Chicharito. El tiempo extra parecía la mejor opción visitante y Cholo reservó su cambio para ello ya que no tenía otro centrocampista para suplir el hueco dejado por el turco. Pero se vio obligado a realizarlo. Un golpe a Mandzukic en un córner generó una especie de tiempo muerto que aprovechó Simeone para explicar a Raúl su cambio: Giménez por un lesionado Tiago.

Cholo optó por jugar con tres centrales, dos carrileros largos, tres en medio y el croata, medio cojo, arriba. Y entonces, cuando se intuía la prórroga el Madrid aprovechó la primera combinación entre cuatro de sus hombres. Cristiano, desafortunado toda la noche, combinó con James, que le devolvió la bola para que el portugués levantase la cabeza para ver sólo a Chicharito, que gritaba desgañitado, en el punto de penalti. El mexicano la embocó a la red provocando el delirio. De ahí al final apenas sucedió nada que no fueran pérdidas de tiempo, pequeños incendios y ovaciones al cedido. A Javier Hernández.

Ver Post >
Juanfran regresa al estadio en el que tocó el cielo y el infierno

«Este Atlético, este equipo y este entrenador, cuanto más difícil y complicadas están la situaciones, mejor se desenvuelven y más fuertes se hacen. Así que estoy tranquilo». Juanfran Torres afronta el derbi europeo con confianza, sin temor y con optimismo. «Es un resultado con el que nos vamos a sentir cómodos. Iremos al Bernabéu como fuimos a Londres; entonces salieron bien las cosas y esperemos que ahora se repita en el Bernabéu». El alicantino ha vivido todo tipo de situaciones en ese estadio, momentos claves en su carrera. Juanfran debutó como profesional en el coliseo blanco, con la camiseta del Real Madrid, hace ya más de once años. Fue el 24 de enero de 2004, en un duelo ante el Villarreal en el que Carlos Queiroz le metió por Roberto Carlos. Esa campaña disputó sólo otros dos en Chamartín, ya que el técnico portugués optó por alinearlo más veces lejos de un estadio que no pisó como forastero hasta 2009. Y es que en sus primeras visitas con Espanyol y Osasuna aún tenía una vinculación contractual con el equipo madridista, por lo que no pudo jugar durante tres campañas consecutivas. Fue ‘perico’ en la 05-06 y en sus dos primeros cursos como rojillo (06-07 y 07-08) no pudo medirse al Real Madrid.

«Es otro mundo, yo estaba en la cantera del Real Madrid y debuto con el primer equipo. Pasando de pelear por todo y con la exigencia de ganar cada partido te vas a Osasuna, un club más humilde. Mi vida cambia en todo y estuve muy a gusto». Su regreso al Bernabéu produjo uno de los momentos más injustos de su carrera. El 18 de enero de 2009 el equipo navarro acudió a Madrid en el último puesto de la tabla, logró adelantarse y Juanfran, entonces interior, fue objeto de dos claros penaltis por parte de Gago, en el minuto 15, y Pepe, en el 83. El árbitro del partido, el cántabro Pérez Burrull, entendió que en ambos fingió y le mostró dos amarillas. Incluso llegó a decirle: «Por lo menos, tírate bien». Era la primera expulsión de su carrera y no pudo reprimir las lágrimas de impotencia. «Estoy alucinado. Es la primera vez que me pasa algo así. Mezclo extrañeza y mucha rabia. Con el corazón digo que no me he tirado en ninguno de los dos penaltis. El linier los ha visto muy claros pero no se ha atrevido», manifestó.

El lateral regresa al campo en el que debutó en Primera con el Real Madrid, fue expulsado por dos amarillas injustas con Osasuna, se estrenó como atlético sin conocer a sus compañeros y ganó su Copa del Rey

Aceptó las disculpas del colegiado, que pasó por la ‘nevera’ y le vio marcar dos goles la primera vez que se reencontraron en un Villarreal-Osasuna, porque como siempre repite: «Hay que saber lo difícil que es pitar y ayudarles. Hay que dejarles en paz». Aquella campaña, en la vuelta, en la última jornada del campeonato, se desquitó con un golazo de volea que supuso la salvación rojilla. «En Osasuna pasé cuatro años fantásticos, era mi familia y lo di todo. Luego llegó el momento más importante de mi carrera: ir al Atlético».

Sus inicios como rojiblanco tampoco fueron fáciles pero también arrancaron en el Santiago Bernabéu. «Llego un día, me presentan y al siguiente juego sin saber casi el nombre de mis compañeros». Después ha vivido varios, no todos con el mismo buen recuerdo de su primer título nacional con el Atlético. Fue el 17 mayo de 2013, cuando ayudó, con un milagroso pie bajo palos, a que el equipo de Simeone quebrase una racha de 14 años sin triunfos en el derbi y el Atlético ganó la Copa del Rey en la casa del vecino, donde después ha vuelto a salir victorioso en las dos últimas visitas ligueras: 0-1 y 1-2.

Querido por la afición

Juanfran es uno de los más aclamados en el Calderón y casi nadie le echa en cara que jugó en el Real Madrid. «Mi pasado madridista lo saben todos. Los que animan en el fondo y los que no animan pero son rojiblancos desde muy pequeñitos. Hay mucha rivalidad y el pasado si uno quiere no se olvida. No tiene de nada malo haber estado en el Real Madrid, pero creo que poco a poco me he ido ganando el corazón de los rojiblancos porque para mí lo más importante es el Atlético. Ahora es mi vida. Está mi familia y el Atlético, no hay más. Si eso luego lo transmites en el campo con trabajo y con compromiso, siendo solidario y defendiendo los colores… La gente no piensa si un jugador ha estado en el Madrid o en el Borussia Dortmund, sólo si lo da todo. Al principio le costó, pero creo que la afición lo ha cogido. Me pasó en Osasuna con Ziganda porque cuando llegué creo que él esperaba otra cosa de mí. Luego entrenando poco a poco le cambié la idea».

Ahora, espera un Real Madrid «aún más fuerte» que el del Calderón. «Que ellos tengan más o menos presión creo que, sinceramente, no les va a afectar. A nosotros tampoco. Espero que mis compañeros y yo estemos fuertes, demos un nivel más alto que el de la ida. Estos partidos nos gustan, será igual de intenso y agresivo, pero siempre lo más noble posible; no vamos con maldad, ni a lesionar». Advierte que el Atlético está «con la mentalidad de que va a ser un gran partido para él y se va llevar la eliminatoria». Por eso, tiene claro que este miércoles 22 de abril puede ser «un día histórico para el Atlético».

Ver Post >
Oblak consigue que el mejor Madrid sólo iguale al Atlético más rácano

El Real Madrid ofreció su mejor versión en el Calderón, pero ni siquiera eso le sirvió para vencer a un plomizo y gris Atlético, que sujetado por los guantes de Jan Oblak se presentará en el Santiago Bernabéu con un 0-0 que le deja en la situación deseada por su técnico: un gol en campo ajeno, manteniendo el habitual buen hacer defensivo, puede ser suficiente para colarse en semifinales. Esta vez Simeone resultó perdedor en el duelo táctico. El Cholo apostó por Mario Suárez y Gabi en el centro y Siqueira en el lateral. Lo del defensa, en principio, parecía más lógico, porque aunque no ha rendido como esperaba al menos era un especialista para la zona y podía aprovechar espacios si Bale no cumplía con la tarea encomendaba. Fracasó de modo grosero y fue un aliado blanco. Pese a todo, sorprendió más la decisión del argentino de dejar a Tiago en el banquillo, por su aplomo, sentido táctico y experiencia en este tipo de duelos. Enfrente, Ancelotti fue fiel a sus ideas y apostó por el equipo de gala con Bale replegado en las acciones defensivas. El once preferido del presidente, colocado en un 4-4-2 como el que se vio en el Camp Nou. Mismos hombres pero otro equipo, ya que sobre todo el Real Madrid mostró una enorme actitud de funcionar como bloque. A diferencia de los otros tres encuentros jugados ante el mismo rival en el mismo estadio demostró argumentos de vigente campeón europeo. Sólo le faltó la definición para haber roto con la mala racha tras Lisboa.

El Madrid superó el temido arranque local moviendo rápido el balón y siendo efectivo con él, con intensidad, anticipándose ante un Atlético en el que Koke no aparecía. Mala señal para el Atlético, que apenas salía de su campo y se refugió en el buen hacer de Oblak. Sólo las protestas de sus hinchas tuvieron ese grado de intensidad imaginado antes del pitido inicial. Cada acción a balón parado era jaleada como si el duelo se estuviese disputando en Ibrox Park. En ese arranque tuvo las mejores opciones, si bien la más clara llegó por un error ajeno. Oblak se hizo gigante ante Bale después de que Godín, el mariscal del juego árero, errase en el despeje al tratar de despejar. De cabeza dejó, sin desearlo, la bola muerta al galés, que centrado, como si fuese un penalti, apostó por la potencia y el esloveno repelió para alivio rojiblanco.

Modric, brújula blanca

Asentado en el equipo tras ser héroe en octavos el esloveno sacó buenas manos, no dudó por alto y sobre todo demostró cuajo para una cita así en la que alguno de sus colegas menguaron en esa portería. A la media hora, mostró concentración al repeler un zurdazo lejano de Bale raso. Y después también despejó otro zurdazo de James, al que también le robó un gol con una mano mágica en un zurdazo cercano. La dinámica era bien distinta a la vivida en los precedentes más cercanos. De hecho, recordaba a algún duelo de la era pre-Simeone. El recuerdo más cercano con el Cholo era la primera mitad del Camp Nou. A merced del rival, que llegaba por la banda diestra como autopista. Siqueira sufría y sufría, Bale llegaba y Carvajal doblaba. Parecía el momento ideal para que el Real Madrid golpeara primero a su rival, pero le concedió aire por su falta de puntería. Al punto de que un mal despeje de Ramos generó la primera ilusión local. Griezmann golpeó rápido desde la media luna a la media vuelta, pero Casillas no le había perdido ojo a la acción y resolvió sin problemas.

El esloveno hizo seis paradas de mérito para mantener el empate contra un rival que fue superior en todo durante la primera mitad

El descanso parecía el oasis que debía alcanzar el Atlético, que pese a estar plomizo y ausente del encuentro alcanzó el primero de los cuatro cuartos de la doble cita a salvo. Desdibujado, llorando la ausencia de Tiago y queriendo salir a la contra olvidando que ya no está Diego Costa, sino Mandzukic, que apenas pudo ganar una carrera a un Varane que dejó la boca abierta a todos con un sprint ofensivo de 70 metros. El galo fue otro de los que brilló en un Real Madrid al que sólo le faltó la puntería para pasar del notable al sobresaliente. Disparó diez veces, pero se fue de vacío por Oblak, que demostró las razones por las que está en el ‘top 10’ de los porteros más caros de la historia. Hizo seis paradas decisivas para que en la caseta el Cholo apretase a los suyos con todo por disputar.

La duda radicaba en si el Real Madrid mantendría el ritmo que marcaba el certero Modric, el diapasón del juego blanco. No pudo lograrlo y a medida que pasaban los minutos el combate se igualó. El Atlético, que había imaginado un duelo cerrado como el de la Juventus, se estiró y una cabalgada por banda de Juanfran terminó con un cabezazo de Arda que al menos mantuvo a la afición local metida en el duelo. Luego llegó el codazo de Ramos a Mandzukic, que más allá del penalti provocó que los locales tuviesen que jugar varios minutos con uno menos mientras se atendía al croata. Su regreso fue alocado, al punto de que su ansia por forzar una tarjeta casi le cuesta irse expulsado. Cierto es que recibió un puñetazo en la tripa de Carvajal que pudo ser penalti, pero parecía pasado de revoluciones con poco positivo que aportar a los suyos. Cada vez que se acercaba al banquillo a que le cortasen la sangre, regresaba más enfadado. Kroos probó desde lejos mientras el Atlético buscaba los dos contra uno en banda a Marcelo con Juanfran, Arda y la ayuda de Koke.

Ancelotti optó por la calidad de Isco y metió arriba a Bale, mientras Simeone optaba por la fuerza de Raúl García en lugar de Griezmann. En teoría, eso significaba más gente en el centro que podría atascar el juego. Y polémica. Por fuerza y en barullo accedió el Atlético a la fase final del encuentro con opciones reales de llevárselo. Simeone creyó en ello y pese a meter a Torres dejó a su guerrero serbio.

El Atlético apenas creó peligro pero reclamó dos penaltis por agresiones a Mandzukic de Carvajal y Ramos

En los minutos finales hasta se notó que Casillas estaba presente. Falló en una salida y tapó sobre la línea un remate de Raúl García tras una melé. El 0-0 deja satisfecho al Atlético, que aún recuerda que fue su renta para viajar a Londres, y contenta a medias al Real Madrid, que ni en uno de sus mejores días fue capaz de superar al vecino, que cada vez es más molesto.

0-Atlético de Madrid: Oblak, Juanfran, Miranda, Godín, Siqueira, Arda Turan, Gabi, Mario Suárez, Koke (Torres, min. 82), Griezmann (Raúl García, min. 76) y Mandzukic.
0-Real Madrid: Casillas, Carvajal (Arbeloa, min. 82), Varane, Sergio Ramos, Marcelo, Kroos, Modric, James, Bale, Benzema (Isco, min. 75) y Cristiano Ronaldo.
ÁRBITRO: Mirolad Mazic (Serbia). Amonestó a Mandzukic, Raúl García, Marcelo, Sergio Ramos y Mario Suárez.
INCIDENCIAS:  Partido de ida de cuartos de final de la Liga de Campeones. 54.000 espectadores en el Vicente Calderón. Unos 2.500 aficionados del Real Madrid ocuparon uno de los fondos del estadio. Mario Suárez y Marcelo se perderán el duelo de vuelta por sanción.

Ver Post >
Luis Enrique, Blanc, Lopetegui y Guardiola: los cuatro 'hijos' de Robson

«En los años del Barcelona tuvimos entrenadores distintos y aunque la idea de juego era clara aprendimos matices distintos muy interesantes. Personalmente tenía curiosidad por entender los porqués, era algo innato, tanto en el fútbol como en la vida. Es un proceso natural de descubrimiento de pasiones, y luego hay que darle una formación», recuerda Julen Lopetegui desde Oporto. La mitad de los entrenadores presentes en los cuartos de final de la Champions League llegaron a coincidir en el Barcelona de Bobby Robson en la 96-97.

El técnico inglés contaba con Josep Guardiola como fijo y pidió el fichaje de Luis Enrique y Laurent Blanc junto a otros como, Ronaldo, Pizzi, Fernando Couto, Amunike, Giovanni, o un Vitor Baia que dejaría como suplente a Julen Lopetegui. Entre ellos cuatro, la armonía era buena.«Laurent era un jugador de altísimo nivel y tuve buen ‘feeling’ con él. Como jugador fue ‘top’ y como entrenador ya ha demostrado que está cualificado», explicó Luis Enrique hace unos meses cuando se midieron en la fase de grupos. El cambio del técnico inglés por Louis Van Gaal hizo a Blanc apostar al central, que tuvo muchos problemas de lesiones, por salir y tener minutos antes del Mundial en Francia.

Mourinho de traductor

Aquella campaña el Barcelona de José Luis Núñez arranca un proceso de transición post-Johan Cruyff con el técnico inglés y aunque compitió al más alto nivel -ganó la Supercopa de España al Atlético, la Copa del Rey al Betis y la Recopa al PSG- no fue capaz de llevarse la Liga, que fue para el Real Madrid de Fabio Capello por dos puntos. Aquello, y la presión por la vistosidad del juego le pesó a un Robson que ironizó tras un 8-0 al Logroñés. «¿Espectáculo? Llevo más de medio siglo en esto y es el segundo 8-0 que he visto nunca».Aquel equipo apostaba por tener unos defensas contundentes, centrocampistas de calidad, rápidos extremos como Figo o Stoitckhov y una delantera demoledora con un joven Ronaldo Nazario.

Pizzi, que venía de ser Bota de Oro, era el suplente del brasileño. Solo Nadal, Sergi, y los citados Luis Enrique y Guardiola eran capaces de asentarse en un once plagado de extranjeros gracias al ‘boom’ de la Ley Bosman. Luis Enrique y Blanc demostraron en los dos duelos de la fase de grupos que han sabido mezclar conceptos, apostando por equipos de rápidas transiciones y tridentes muy potentes. «La clave pasa por saber qué hacer con la pelota para que la posesión no se nos vuelva en contra», explica Luis Enrique.

Robson no cayó por los resultados, más bien por la presión del famoso entorno. De su etapa quedó que llegó con José Mourinho como técnico ayudante y traductor aunque Blanc recuerda que era más que eso. «Robson entendía poco el idioma y Mourinho facilitaba la comunicación. Habla cuatro o cinco idiomas. Al final de un mes los jugadores le pidieron cambiar el método de entrenamiento y Robson delegó en Mourinho porque sabía cómo hablar a la plantilla. Creo que es donde todo comenzó». En octavos, el francés superó al luso pese a jugar practicamente todo el duelo de vuelta con uno menos.

Lopetegui, el técnico milagro

En la eliminatoria entre españoles se medirán algo más que dos excompañeros, que tuvieron distintos roles en su etapa en el club. Guardiola era el timón del equipo y Lopetegui no tuvo la continuidad deseada como sustituto de Zubizarreta. En sus años en el clun forjaron una amistad. Hace unas semanas, asistieron al Atlético-Bayer y se les pudo ver juntos viendo el duelo… antes de que el bombo les emparejase. Muchos dicen que Julen, el que tiene al club en cuartos con un equipo menor, tiene un estilo parecido a Pep. «Guardiola es una persona con capacidad de liderazgo y unos logros evidentes. Me gusta cuando un equipo trata de atacar e imponer su idea al contrario. Pero no solo me gusta cómo ataca, el Bayern es un equipo tremendamente agresivo sin balón, que defiende bien. Los equipos de Pep han defendido siempre muy bien», explica Lopetegui, que tiene ante sí el mismo reto que Robson al llegar al club: hacer un equipo con 16 fichajes.

«Había muchos jugadores nuevos pero nosotros teníamos nuestra idea de juego y el equipo trabajó muy bien desde el inicio. Eso es fundamental. Llegamos con una gran ilusión y el objetivo de clasificar al equipo para la Champions. A partir de ahí, el equipo ha ido creciendo buscando su camino», reconoce el técnico vasco que mantiene su humildad pero es ambicioso. «Nos planteamos la eliminatoria con la idea de disfrutar lo que hemos logrado y de disputar al máximo los dos partidos, como siempre hacemos. El Bayern es un equipo que hace muchas cosas bien a nivel individual y colectivo».

Pep Guardiola, en su segunda temporada en Múnich, sabe que el objetivo, con la Bundesliga en el bolsillo, es la Champions. «Fue un privilegio estar un año con Bobby, era un entrenador experimentado con las ideas muy claras», recordó el de Santpedor, al que el inglés no hizo capitán al llegar y que en muchas ocasiones no entendía como Robson no variaba su clásico 4-4-2 y no optaba por jugar con tres en punta. Ahora se mide al equipo más joven de la historia del Oporto, con una edad media de 24 años, que acude a la eliminatoria sin nada que perder. «No los subestimamos. Simplemente eran mucho mejores de lo que pensábamos», dijo Robson tras superar a Camerún a los penaltis en el Mundial de 1990. No sacar pecho es algo que seguro aprendieron los cuatro de su tiempo con Sir Bobby.

Ver Post >
El mercado mundial de fichajes en 2014, al descubierto

La FIFA, que controla con un sistema de registro on line oficial llamado TMS todos los movimientos en cuanto a traspasos que se producen a nivel mundial desde octubre de 2010, tiene cuantificado que España es líder mundial encontrataciones de futbolistas menores de edad. El dato, clarificador en plena polémica por las contrataciones de clubes, es parte del informe al que ha tenido acceso este medio y que hace balance de un 2014 en el que se completaron 13.090 operaciones, superando las 12.718 realizadas en 2013 con un dinero total movido de 3.574 millones de euros, cifra algo superior los 3.504 millones de 2013. Más de la mitad de esas operaciones fueron fichajes para Europa (7.528), por delante de los 2.209 de la Conmebol, asociación que reúne a las federaciones de fútbol en los países de Sudamérica.

El FIFA TMS, que será público este miércoles a las 10 horas GMT, permite saber el número de traspasos de menores de edad. En 2014 se iniciaron 1.793 en todo el mundo y España es, con gran diferencia, el país con más fichajes o venta de menores: 400 operaciones se intentaron y de ellas 352 fueron aceptadas. Una cifra similar a la del año anterior, cuando se empezaron 403 y se completaron 350. En el informe se especifica que sólo el 11% de esas operaciones terminan con un futbolista teniendo un status de profesional (caso ahora de Martin Odergaard), ya que tras la mayoría de los movimientos sigue siendo amateur. Hay que recordar que en España no se puede realizar un contrato profesional hasta que el futbolista no tenga 16 años. Debería ser un contrato de formación y para que pueda formar parte de las categorías inferiores tienen que llegar junto a los dos progenitores.

Josep María Bartomeu volvió a clamar, en RAC1, contra la sanción que impide al Barcelona fichar hasta enero del 2016 y consideró que «Leo Messi no hubiese podido venir con nosotros con estas normas», recordando que «llevamos niños a La Masía, les dimos una beca para estudiar, ser futbolistas y llegar a ser algún día profesionales». Según se destaca en el FIFA TMS, Portugal es el segundo país en la lista contratando menores, pero no llega ni a la mitad que España, con 168 aceptadas de 188 iniciadas. «El tema de menores me preocupa. Desde la Liga consideramos que la normativa de FIFA no cumple la legislación española ni la europea y veremos qué puede suceder. Estamos hablando de tres grandes clubes, Barcelona, Real Madrid y Atlético de Madrid, y estoy seguro de que los menores que han ido a éstos han sido extraordinariamente tratados», dijo Javier Tebas, presidente de la LFP.

Hungría, Inglaterra y Alemania son los siguientes en la lista pero entre todos no llegan a la cifra de la Liga, donde hay varios clubes que están siendo analizados por presuntas irregularidades. Entre ellos el Real Madrid, que justificó en un comunicado los 50 casos de menores que indaga el máximo organismo mundial, si bien es uno de los clubes de la Liga española (junto a Valencia, Sevilla y Athletic) que no quieren que sus datos que figuran en este informe sean públicos. Nicolas Fintzel, uno de los expertos económicos que han realizado el informe de la FIFA, explicó que «clubes tienen que registrar las operaciones en el sistema y luego autorizar que esos datos sean públicos. El Barcelona sí lo ha hecho, el Real Madrid no».

Inglaterra, rey del mercado

Según vemos en el informe elaborado por FIFA, el mercado español sigue siendo referencia, aunque en gasto está detrás de un fútbol inglés, que invirtió una cantidad récord de 1 130 millones de euros. Y es que la Liga española estableció un récord en 2014 al recibir 589 millones de euros en traspasos (un 16,4% más que en 2013), de los cuales casi 398 millones, 92% más que el año pasado, fueron por parte de la Premier League. El adiós de Cesc Fábregas, Alexis Sánchez o Ángel Di María fueron claves para ese aumento, aunque hasta 62 jugadores se fueron de España a Inglaterra, convirtiéndose en el nexo más lucrativo del fútbol mundial.

El nuevo contrato de televisión en las islas puede ser un factor decisivo en el gasto en traspasos (1.005 millones de euros, 192 más que en 2013) aunque quizá el caso exitoso de Gareth Bale en 2013, clave con sus goles en la conquista de la Copa del Rey y de la ‘décima’, animó a las entidades a completar esos movimientos. España también fue la segunda Liga que más gastó con 292 millones, gran parte de ellos fueron del traspaso de Luis Suárez a un Barcelona que ahora se enfrenta a la prohibición durante dos mercados.

El desplome francés

Muchos españoles optan por irse a otras Ligas, son los quintos jugadores del mundo que más se movieron en una categoría en la que los brasileños siguen siendo los más proclives a emigrar. España, como Liga, fue en 2014 el tercer país que más jugadores exportó: 467, casi la misma cifra que el año anterior (463). La suma de estas ‘emigraciones’ ronda los 352 millones de euros por los casi 440 de los cariocas. Además de los 62 jugadores profesionales citados que se fueron a Inglaterra, llama la atención que 57 acabaran en Italia, que está viviendo una de sus épocas más complicadas.

Granada, 67 operaciones de salida

Llama la atención el bajón de inversión, de 268 millones de euros a 178, en el mercado de Italia (la quinta Liga en dinero recibido en traspasos pero la segunda en dinero recibido por los intermediarios) y también de Francia, pese a la presencia del PSG. El mercado francés, castigado por la sanción al club parisino por incumplir el Fair Play económico, cayó hasta la mitad en 2014: de 325 millones a 177 millones. Además de la sanción impuesta al PSG, que venía de dominar el mercado en los últimos años y redujo su gasto de los 485 millones a 58, las normas de control dejaron sin apenas capacidad de movimiento al Mónaco, que se gastó solo 4,4 millones de euros y se desprendió de algunos futbolistas con altos salarios como James Rodríguez o Radamel Falcao.

A nivel de clubes destaca que el Granada es según el FIFA TMS el que más operaciones ha hecho en España con 67 salidas de jugadores, por las 62 operaciones de entradas realizadas durante 2014, seguido por el Atlético, con 34 y 27 respectivamente, o las 32 salidas del Barcelona o las 24 del Espanyol. El Parma lidera el mercado mundial con 86 salidas y 76 entradas. Curiosamente los dos cabezas de ránking ocupan los puestos últimos tanto de la Liga como de la Serie A, donde Atalanta, Empoli, Nápoles, Roma, Sassuolo y Udinese tampoco quieren que sean públicos los datos que figuran en el informe.

Jugador libre, lo más común

Si tuviésemos que hacer un prototipo del jugador medio en función de los datos registrados en 2014, concluiríamos que es un futbolista que acaba contrato (el 67% de los jugadores que se fichan en el mundo llegan libres) y menor de 25 años (la edad media de los fichajes en Europa es de 24 pero en la India por contra es de 28,8). Este año, como sucede cada cuatro, se ha visto afectado por el efecto de la Copa del Mundo y los resultados de Brasil el pasado verano. Por ejemplo, la Concacaf (asociación que reúne a las federaciones de América del norte, central y del Caribe) y en especial Costa Rica ha sido una confederación al alza con hasta 38 jugadores que participaron en ‘transfers’ internacionales. Y es que el informe confirma que el valor de los futbolistas que estuvieron en cuartos de final del Mundial, subió un 27%. Keylor Navas, que dejó el Levante por el Real Madrid por 10 millones de euros, sirve como ejemplo.

En muchas de esas operaciones, se repartió mucho dinero a intermediarios. España fue el quinto país que más pagó a intermediarios (12,3 millones) tras reducir esta partida en 7,9 millones respecto a 2013. Inglaterra también manda en este apartado del mercado en 2014. Pagó 74,4 millones de euros a las personas que participaron en las operaciones, por los 35,2 de Italia o los 29,9 de Alemania. El mercado alemán, pese a sus buenas actuaciones en Europa y en el Mundial, sigue equilibrado: No llega a la mitad de lo invertido por el campeonato español (625) y muy lejos de una Premier a la que ha superado en 2014 en los duelos decisivos de la Champions League.

Ver Post >
Sobre el autor Rodrigo Errasti
Periodista especializado con 15 años de experiencia en medios deportivos nacionales e internacionales como Marca o Eurosport antes de llegar al Grupo Vocento, donde ha sido director de Grada360 y ahora es redactor jefe de deportes de la Agencia Colpisa. Ha trabajado en todos los soportes (internet, prensa, radio y televisión) siendo referencia en el sector de las redes sociales. Ha cubierto información de todos los equipos españoles de fútbol en competición continental, selección española, finales europeas entre otros grandes acontecimientos. Si bien se ha centrado en información de fútbol es un apasionado de todos los deportes, aunque siente una pasión especial por el ciclismo.

otros blogs del mundial