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Disfrutando en Curitiba… con el Honduras-Ecuador
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Rodrigo Errasti | 20-06-2014 | 23:45

Curitiba es una ciudad en la que apenas hay lugares interesantes para visitar y planes que hacer que no sean relacionados con seguir la actualidad de la selección española. Además, el clima no ha acompañado porque sólo un día hemos visto el sol y hemos superado los 16 grados. Una vez se confirmó la eliminación tras las dos derrotas ante Holanda y Chile, en lo que ahora mismo prefiero no incidir, el planning de la selección nacional ( y las cinco horas de diferencia horaria respecto a España) permitieron presenciar un partido sin tener nervios por el resultado. Honduras-Ecuador es uno de los cuatro partidos que se van a jugar en este Mundial en el Arena da Baixada, un estadio que recuerda a Cornellá.

Escuchar los himnos cantados de ecuatorianos y hondureños fue una delicia, sensación diferente a la que vivida en Maracaná. Ante Chile, igual que un año antes frente a Brasil en la final de la Confederaciones, aquellos compases a capella parecieron llevar en volandas a los rivales de España. El duelo fue intenso, con iniciativas por los lados, con goles, tantos anulados, polémica por algunos penaltis no señalados con un ambientazo en una grada colorida en la que los aficionados ecuatorianos se confundían con los locales que durante algunos momentos entonaron el ‘Brasil, Brasil’. Un partido del Mundial, vamos. Ese torneo que esperamos cada cuatro años y consigue que nos emocionemos viendo a futbolistas que en algunos momentos no recordamos. Ni los olés de la grada, que también se escucharon desde los asientos en San Salvador de Bahía o Río de Janeiro, dolían esta vez.

La lucha por una Copa del Mundo que cuando éramos niños soñabamos con ver ganar a España, aunque íbamos rellenando las centrales del periódico que traía el cuadro del torneo el día que arrancaba (en mi caso eran de El Correo) sabiendo que no rellenaríamos el nombre de España más allá de cuartos de final.  Algo que cambió en Sudáfrica. Mis sobrinos sí que pusieron en grande el nombre de España, en semifinales y en la gran final. En este torneo no hemos tenido la suerte de disfrutar con la selección, pero podemos hacerlo con el torneo que como decía uno de nuestros internacionales en la zona mixta de Maracaná: «Lo peor es que hay que esperar cuatro años». Por eso, hasta el 14 de julio muchos luciremos unas ojeras muy futboleras.

Sobre el autor Rodrigo Errasti
Periodista especializado con 15 años de experiencia en medios deportivos nacionales e internacionales como Marca o Eurosport antes de llegar al Grupo Vocento, donde ha sido director de Grada360 y ahora es redactor jefe de deportes de la Agencia Colpisa. Ha trabajado en todos los soportes (internet, prensa, radio y televisión) siendo referencia en el sector de las redes sociales. Ha cubierto información de todos los equipos españoles de fútbol en competición continental, selección española, finales europeas entre otros grandes acontecimientos. Si bien se ha centrado en información de fútbol es un apasionado de todos los deportes, aunque siente una pasión especial por el ciclismo.

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