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Los hechos extraordinarios y la capacidad de comprensión
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Rodrigo Errasti | 15-10-2012 | 21:30

No hay día desde en el que suceda algo que me deje alucinado, quizá por eso no me da tiempo a abordar todo lo que pasa. No me refiero sólo al salto espectacular desde la estratosfera de Felix Baumgartner, el espectáculo televisivo de la década. Y el acontecimiento más entretenido del siglo, sin duda. Todo lo que sucedió me dejó con la boca abierta, como le pasó a mis progenitores cuando vieron a Neil Armstrong dando saltos por la luna.

Curiosamente el otro Armstrong famoso, no Louis sino Lance, me dejó con el gesto torcido hace unas horas. El informe de la USADA le acusaba de montar una red de dopaje brutal, aunque es cierto que tienen algunas lagunas (al menos en los asuntos que rozan con lo que conocemos en España) que hacen poner en duda la veracidad de algunas de sus afirmaciones. Una pésima noticia para el ciclismo, un deporte que volvió a enamorar a todos con la última edición de la Vuelta a España pero que parece empeñado en autodestruirse. Es mi deporte preferido y, sin duda, el que más decepciones me provoca. Dice un amigo, y con bastante razón, que los periodistas y ciclistas nos parecemos en lo malo como colectivo. La insolidaridad nos hace vulnerables y nos mantiene al borde del abismo. Por desgracia es verdad.

Mi capacidad para superar esos golpes. Estuve a punto de ver cómo una mosca se introducía en mi boca mientras me entusiasmaba con la final de Shangai, en la que Djokovic demostró las razones por las cuales está empeñado en ganarse un sitio en la historia del tenis. Una exhibición de tenis ante Andy Murray, que va enterrando poco a poco su leyenda de ‘pasabolas’ aunque cayera derrotado en una de las mejores finales que se recuerda. Una pena que no fuera al mejor de cinco sets.

Me asusta que en Bilbao no hayan superado los acontecimientos del verano y sigan instalados en la locura que arrancó con unas obras mal ejecutadas. Antes de una filtración increíble de una charla de un disgustado Bielsa que claudicó a ser solo el alineador y no el mánager, Vallas que son saltadas de madrugada por futbolistas que se van previo pago de 40 millones, estandartes del club que comunican su deseo de irse tras meses negociando una mejora que ya se había alcanzado. Un club que antes vivía tranquilo y ahora parece metido en una vorágine a la que sólo nos tenía acostumbrados, por desgracia para ellos, el Atlético. Los rojiblancos son noticia por su juego, por la condición de colíder y por tener a un Falcao que se empeña cada día en marcar golazos que alimentan una posible salida. Muchos dicen que será al Madrid, aunque todo el mundo lo niega. Allí estará Mourinho, que en el pasado pregonaba amor eterno en su corazón al Barcelona, pero ahora reparte carnets de madridismo. Está empeñado en desenmascarar a los pseudomadridistas y ahora les quitará el disfraz a los que no pasen su test de pasión por el club blanco.

  • http://twitter.com/igarridoathome Iván Garrido

    Hay que tener fé en Bielsa y en su inteligencia.

  • http://twitter.com/RodriErrasti Rodrigo Errasti

    Es inteligente, la clave ahora es armar el equipo

Sobre el autor Rodrigo Errasti
Periodista especializado con 15 años de experiencia en medios deportivos nacionales e internacionales como Marca o Eurosport antes de llegar al Grupo Vocento, donde ha sido director de Grada360 y ahora es redactor jefe de deportes de la Agencia Colpisa. Ha trabajado en todos los soportes (internet, prensa, radio y televisión) siendo referencia en el sector de las redes sociales. Ha cubierto información de todos los equipos españoles de fútbol en competición continental, selección española, finales europeas entre otros grandes acontecimientos. Si bien se ha centrado en información de fútbol es un apasionado de todos los deportes, aunque siente una pasión especial por el ciclismo.

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