Blogs

remartini

Remartini Seco

Copas de yate

 

El sábado, en el suplemento gastronómico del diario, nos pusimos el esmoquin y brindamos.

 

 

 

 

 

La coctelería pertenece a un mundo mejor, más decoroso y tranquilo. Es un lugar que cualquiera puede montarse en su casa con cuatro aparejos, algo de maña, y práctica, o sea al mismo modo que con el guisar. De hecho, la coctelería es cocina: consiste en mezclar ingredientes y transformarlos (con temperatura, violencia y tiempo) hasta obtener nuevos sabores, hasta parir otra cosa. Y dentro de la cocina, la coctelería, como arte señorial, equivaldría a la repostería, pues requiere una obediencia implacable a las proporciones. Cada receta es una fórmula exacta que, a la mínima alteración, a la primera chulería del aprendiz saltándose las instrucciones, se arruina, bebes brebaje en lugar de ambrosía. Por eso empezó a escasear en la hostelería, porque nada tiene que ver un Gin Fizz preparado por un barman con un Gintonic volcado. Incluso aunque el segundo se complete con un jardín japonés de hojas, semillas y nenúfares donde puedas leer tu futuro mientras al trasluz divisas a las chavalas del pub. Los cócteles no son copas, son combinados. James Bond lo pide mezclado porque ese Martini Seco (de vodka, no de ginebra) al agitarse se enturbia, de la misma forma que si utilizas poco hielo se agua, o si te pasas con el vermú seco se perfuma en exceso. Esto es así. Matemático, y a la par mágico. Los expertos también dicen que un buen cóctel no embriaga como un cubata. Embriaga de otra forma, más risueña, o más calmada, o más densa: según el carácter de cada receta. Aunque yo siempre acabo pedo igual.

.

.

.

.

 

 

 

Temas

Coctelería, Gin Fizz, Gintonic, Pink Martini

PINCHOS Y CHATOS SERVIDOS SIN ORDEN NI CONCIERTO PARA ALIMENTARTE ALGUNOS RATOS SUELTOS

Sobre el autor

Hay más Remartini (en formato largo) aquí: http://blog.elcomercio.es/remartini/

April 2013
MTWTFSS
1234567
891011121314
15161718192021
22232425262728
2930