Entendiendo que mi responsabilidad como presidente de la Real Sociedad Gimnástica me obliga a ello, durante tres años he guardado silencio ante diversas afrentas dirigidas al mejor club de mi mundo por parte de algunos miembros del Partido Socialista Obrero Español de Torrelavega. Sólo unos pocos, porque me consta que la inmensa mayoría de los socialistas de mi Ciudad no comparten en absoluto tales afrentas.
Ya no puedo estar callado por más tiempo. La nota de prensa emitida hace unos días por el Grupo Municipal Socialista, aderezada con unas declaraciones de su portavoz en el área de deportes, Don José Otto Oyarvide, ha sido la gota que ha colmado el vaso de mi paciencia, que puedo asegurar es inmensa. Se dice en la nota de prensa que el campo 2 del Malecón es municipal y debe ser gestionado por el Instituto Municipal de Deportes en términos de justicia y legalidad, siguiendo los criterios de los técnicos municipales, pero respetando el horario de quien lo ha venido utilizando hasta la fecha. Es decir, que un determinado club continúe ocupando el campo de cinco a ocho de la tarde todos los días(¿A quién habré escuchado antes esas mismas palabras?).
Como soy muy torpe, no entiendo qué es lo que defienden los autores de la nota de prensa o, más en particular, el señor Otto Oyarvide. Lo digo porque los técnicos municipales ya se han posicionado en contra de dar privilegios a un determinado club por haber venido usando el campo 2 sin título alguno. Lo digo porque pienso que la justicia obliga a un trato igualitario a todos los clubes. Lo digo porque me parece que la legalidad no es compatible con la gestión exclusiva y excluyente de una instalación municipal por parte de un determinado club sin título alguno. señor Otto Oyarvide, ¿me lo puede aclarar? Inmediatamente estará usted pensando, tal y como además se desprende de sus declaraciones, que la Gimnástica ocupa ilegalmente de forma exclusiva el campo 1 del Malecón (¿A quién habré escuchado antes esas mismas palabras?).
Pues muy bien, espero con ansiedad que en el ejercicio de su responsabilidad promueva una moción plenaria para reparar esta ilegalidad, pero tenga cuidado porque la historia no se puede volver a escribir y mucho me temo que hará el más estrepitoso ridículo.
No obstante lo anterior, en honor a la verdad, debo reconocer que en cierto modo agradezco el contenido de esa nota de prensa y, sobre todo, sus declaraciones, Señor Otto Oyarvide. Gracias porque al fin los gimnásticos tenemos una explicación en torno a la nula respuesta dada por el equipo de gobierno municipal en la pasada legislatura al puñado de escritos presentados por la Real Sociedad Gimnástica de Torrelavega reivindicando el derecho a que sus equipos de cantera puedan utilizar el campo 2 del Malecón. Igualmente, gracias porque al fin los gimnásticos sabemos que nuestra irrevocable apuesta de cantera no cuenta, al menos, con su respaldo y apoyo. Así mismo, gracias porque al fin sabemos que usted no se va a sonrojar si durante la próxima temporada nuestros chavales tienen que seguir jugando en los municipios limítrofes.
Sólo le pido un favor. No me salga apelando a su condición de socio gimnástico y su arraigado gimnasticismo. Me cansa mucho el gimnasticismo de palabrería. Mire. Le aseguro que no es obligatorio ser gimnástico, pero sí lo es ser consecuente y coherente en todos los órdenes de la vida.
¡Vaya! Menos mal que antes de terminar me he acordado de quiénes me habían dicho exactamente las mismas palabras que usted: los responsables de la Peña Amigos de la Gimnástica. Me alegra que este club, al que respeto mucho más que usted, por fin tenga portavoz.
Ahora y siempre, le pese a quien le pese: ¡Gloria al equipo que ayer nacido!
Pablo Sámano, presidente de la Gimnástica

