Me estoy metiendo en un charco

En la época que nos está tocando vivir, donde cada cual se busca las alubias como puede, el intrusismo laboral está a la orden del día, se puede llegar a entender pero no a admitir. Las jornadas políticas que estamos sufriendo, digo bien, sufriendo, llegan a convocar un número creciente de personas humanas, con dedo prensil gracias a la evolución de las especies, no por otra cosa, que más que trabajar incordian a la hora de realizar una labor profesional tan encomiable como es la de redactor gráfico. Personas humanas que ante los nervios propios del donde me coloco, del que objetivo uso, o del me están jodiendo la foto, solo saben pulular delante de los demás “compañeros” de los medios. Creo que me estoy metiendo en un charco. Todos hemos escuchado la frase de…-me pongo delante pero me agacho-, y justo en el momento crucial de la foto ves un flash en el campo de visión de tu encuadre, un objetivo asomando por un lado, notas un movimiento en tus codos o un desplazamiento propio de un torneo de rugby. Eramos pocos y parió la abuela, la proliferación de páginas web, de revistas de limitada perdurabilidad en el tiempo y presupuesto aun más escaso, gabinetes de prensa acostumbrados a trabajar solos, acompañando al político de turno al monte donde Cristo dio las tres voces o a la carretera comarcal de Villa Tomando por el culo, donde no llegan los medios de comunicación tradicionales por el escaso aporte informativo del asunto, mas el revoloteo de polillas en busca de una luz que sea su tabla de salvación a base del peloteo ( al rededor de la clase política esto lo peta ), todo ello junto hace que el trabajar dignamente y de una manera “sosegada” sea una moneda de limitada circulación en estos días. Nunca he sido de discusiones, de peleas por sitio o de incordiar por incordiar, se nota cuando coincides con profesionales cualificados, con compañeros bregados en prensa e incluso con amigos, eso es otra historia. Tampoco somos demasiados los medios que día a día estamos dejando un poco de historia impresa en papel, en imágenes para tv o en cualquier otro formato al uso. El agua me llega a las rodillas. Nadie queremos perdernos la foto, solo debemos tener en cuenta que “la foto” solo es una, y un día la tienes tú y otro día la tengo yo, pero hoy estaremos juntos cubriendo una noticia, mañana también y posiblemente el mes que viene, pero la profesionalidad hay que tenerla todos los días y si lo que quieres son problemas, conmigo no cuentes, yo solo vengo a trabajar lo mejor posible y a tratar de entregar en mi periódico unas imágenes que informen al ciudadano, que sean veraces y jamás distorsionen la realidad, la diferencia entre tú y yo que la dicten los lectores.

