De nuevo las noticias sobre sanidad y AP en Cantabria aparecen con una velocidad desmesurada. Cierra una residencia de ancianos en Santander y en verano cierran el consultorio donde trabajo, el de Peñacastillo. La idea es la misma: recortes en sanidad. En el caso de la residencia de la Pereda se cierra alegando fallos estructurales, que serán ciertos pero que antes no debía haber. Ha sido un ejemplo de uso político de la sanidad. Mi madre me ha dicho que en ese lugar murió mi bisabuela Jacoba (trasmerana de Langre) y mi padre que ahí venían a veranear sindicalistas de los de Franco. Alguien decidió hacer allí una residencia, meter hace poquito tiempo una pasta para poner persianas con mando a distancia, y ahora cerrarlo. En este punto, la única sanidad que parece rentable en Cantabria es la de las residencias de ancianos. Es el único negocio que puede poner cualquiera al que le van a dar a la mano de obra especializada, la mas difícil de conseguir, los médicos y enfermeras. Es lógico que el gobierno de Cantabria quiera desprenderse de las partes rentables de la sanidad pública, puesto que habrá empresas privadas dispuestas a asumir esa función sin gastarse un duro en médicos y enfermeras. Es, como hemos dicho hace mucho, el final de un sistema público de salud y el cerrar y echar a la calle a 80 personas es un daño colateral menor en una mentalidad en la que prima el desmantelamiento y el ahorro cortoplacista. La proliferación de residencias en Cantabria, con el ayuntamiento de Santander a punto de construir dos, ha de entenderse en el sentido de tener la mano de obra cara, la especializada, gratis total. Temo por el futuro de las enfermeras de la residencia donde aún curro, son las siguientes.
Pero también hay mas cierres. Se criticó por el PP el cierre del consultorio de Cueto y el de 19 consultorios de Trasmiera por el PRC-PSOE en la anterior legislatura. Pues ahora, durante 4 meses se van a cerrar los consultorios periféricos. El motivo es que a nosotros nos estrangularon desde el 2008 y ninguno de ustedes hizo nada porque les daba igual. Ya sabemos que la medicina pública es lo que es y que si estamos aquí es porque no podemos estar en el paseo pereda haciendo liposucciones a alguna que retiene líquidos. Ahora el siguiente paso es cerrar los consultorios periféricos y así ahorrarse el personal sustituto. En el caso de Peñacastillo implica ahorrarse mis 34 días de permisos, los 40 de mi compi médica, los 42 de mi enfermera y los de la administrativo, además de nuestras bajas, porque entre los cuatro pasamos de los 220 años. Hagan ustedes cuentas y calculo que serán 10000 euros de ahorro el que supone no sustituirnos porque estaremos en Cazoña..,,,,de momento.
Digo de momento porque esta medida dicen que es reversible, que en Octubre volvemos allí. Personalmente creo que no habrá vuelta atrás e incluso creo que en esa época volverán a apretar tuercas en el sentido de cerrar SUAPs, de amortizar jubilaciones y de echar interinos pasando los cupos de 1500 a 1800.
En lo personal a mi me va mejor puesto que el grueso de mi trabajo es una residencia a 200 metros del centro de salud pero a mis 1400 pacientes peñacastilliegos les va peor y eso significará mas domicilios porque es gratis llamar al médico para que vaya a casa…aún. Va a ser divertido volver a Cazoña unos meses porque hace tiempo que no quiero saber nada de las cosas que hacen. La parte mala es que tengo que hacer la mudanza y llevarme mis cuadros abstractos (arte degenerado), mis libros viejos y mis libros nuevos. Creo que me los llevaré a casa porque tengo la sensación de que no volveré a Peñacastillo, que no me quedaré en cazoña y que no veré Nueva Montaña.
No se si sabré integrarme en un equipo de nuevo. No he sabido hacerlo en la resi y no se si la gente entiende mi manera de trabajar o no, de ser o no ser pero como ya soy mayor me la trae floja. Van a ser cuatro meses intensos porque serán los últimos, pero algo me dice que voy a pasármelo bien……

