Eclipse y nada raro

No ver el eclipse sin protección y menos con larga vistas y telescopios de forma directa.

Este eclipse solar en particular genera inquietud, temor y especulaciones referidas a que en 2012 llegaría el fin del mundo y como nueva fecha se impone este 20 de mayo, teorías surgidas de interpretaciones del calendario Maya y las profecías de Nostradamus. Es por ello también que algunos aseguran que este eclipse anular del 20 de mayo podría traer consecuencias catastróficas para el planeta Tierra como lo sería el peor terremoto de la historia de la humanidad Esto que han publicados algunos medios no tiene bases científicas ciertas, si no que son especulaciones o disparates de algunos “videntes apocalípticos”
Yo recomiendo a cualquiera que tenga la oportunidad de ver el eclipse, porque aunque sucede de vez en cuando, es un acontecimiento bastante raro”, dijo Jeffrey Newmark, un especialista en física solar de la NASA. “Es una cosa fantástica para ver.”

Durante un eclipse anular, la luna no bloquea la totalidad del sol, pero deja un anillo brillante de la luz visible en los bordes, según la NASA.

“Para este eclipse de mayo, la luna estará a la mayor distancia de la Tierra que alguna vez logra -lo que significa que bloquea la parte más pequeña posible del sol, y deja el anillo brillante más grande posible en todo el exterior”, dice la agencia en su sitio Web.
Para dar tranquilidad desde ahora, la doctora Beatriz García, investigadora del Conicet – UTN Regional Mendoza, docente de la UNCuyo y del Centro Tecnológico para el Desarrollo Regional Los Reyunos y miembro de la Colaboración en el Observatorio Pierre Auger Sur, adelanta que “los mayas nunca predijeron el fin del mundo y lo que dicen ser profecías mayas no son tales. Y es que parte de estas historias tienen su origen en un texto de Frank Waters, un escritor especulativo, quien en 1975 publicó un libro llamado “Misticismo mexicano”.donde hace referencia a las estelas mayas y les da entidad de profecías a las inscripciones, adoptando una interpretación personal y errónea de los ideogramas”.
Sabiduría maya
Los mayas eran observadores del cielo, astrónomos que predecían fenómenos celestes y que conocían la manera de transformar al cielo en un instrumento para el desarrollo de sus actividades cotidianas.
Adoptaron dos tipos de calendarios, que correspondían a dos ciclos con usos independientes. Uno era el calendario civil, de 365 días, llamado Haab, parecido al calendario moderno, que se basaba en el movimiento de la Tierra en torno del Sol. El otro era el Tzolkin, un calendario sagrado, de 260 días. Los mayas combinaban ambos calendarios para obtener una Cuenta Corta o ciclo de 52 años. Este ciclo estaba contenido en uno mayor, llamado Cuenta Larga. Esta última les permitía contar el número de días transcurridos desde el inicio de una Era Maya y este ciclo comprendía 13 grandes periodos de 394 días cada uno.
Pero la realidad es que muy pocos descendientes de los mayas que vive en la actualidad usan esta cuenta larga, que fue descubierta hace poco y cuyo conocimiento proviene de interpretaciones de estelas y códices en muchos casos, incompletos.
Los Historiadores difieren respecto de la manera de determinar este periodo largo y se inclinan por la cuenta que corresponde a 20 periodos Baktun, que da como resultado un periodo de 7886 años.
Los códices fueron uno de los recursos del pueblo maya para registrar conocimientos. Se trata de rollos de papel coloreados, con pictogramas. Los códices están confeccionados en un tipo particular de papel, denominado amatl, que proviene de la corteza de un árbol.
Parte de la información que algunos interpretan como profecías están en los códices, y otra parte está en las estelas, rocas monolíticas con bajorrelieves, los ideogramas. Estos ideogramas representan conceptos, ideas y por lo tanto puede haber más de una interpretación.
Uno de los códices más famosos del mundo maya es el de Dresden, en donde fue posible descifrar predicciones de eclipses solares y registros de las fases de Venus, entre otros fenómenos astronómicos conocidos por los mayas.
La media del Tiempo
Los mayas crearon un sistema de medición basado en el número 20, atendiendo a que los seres humanos tenemos 20 dedos entre las manos y los pies. La escritura maya se representa mediante glifos y a partir de ellos fue posible deducir que los calendarios se usaban para determinar épocas de siembra y cosecha, predecir eclipses solares y lunares y otros movimientos de cuerpos celestes, tales como los del planeta Venus.
Así, partiendo desde el 0, otro concepto que conocían a la perfección, un día es un kin; y 20 x 20 días es un Iunal. En esa secuencia, un intervalo de 7200 días (360 x20) se conoce como Katun; para tener un Baktun, se necesitan 20 Katun (7200 x 20 = 144.000 días).
Cada Era Maya comprende un total de 13 baktuns completos y se piensa que la presente inició en el 3114 AC.
“El fin del calendario maya no es el fin de la creación, sólo el fin de un ciclo, explica García.
Registros incompletos e interpretación
Una de las nueve estelas monumentales es la que hace referencia al inicio de la Quinta Era Maya.
En ninguna parte de esa estela ni de otras se hace referencia alguna al fin del mundo, ni a ningún hecho catastrófico provocado por agentes naturales. Probablemente para los mayas el fin de una era estuviera relacionado con un recomienzo del mundo, pero entendido en términos culturales; es decir, una renovación místico espiritual propia de su cosmogonía.
Así como los seres humanos modernos también celebramos los fines de año, de siglo y de milenio, los sentimientos asociados con el “volver a comenzar”, con la posibilidad de empezar un nuevo tiempo, renovado, volver la cuenta a cero, es parte de las aspiraciones del hombre como especie.
Respecto de la fecha mencionada como clave, entre el 21 y el 23 de diciembre de 2012, es la fecha aproximada, asociada con el solsticio de verano para el hemisferio sur, que coincidiría con la que se desprende de la interpretación de los grifos: es la fecha en la nueva era o periodo Baktun, comenzaría.
Astronomía: verdades reveladas
Parte de las propuestas especulativas y catastróficas para el 2012 están relacionadas con fenómenos netamente astronómicos, vinculados con la Tierra como planeta en el Sistema Sola y el Sistema Solar en la Galaxia. Pero esos fenómenos existen desde hace miles de millones de años, convivimos con ellos, no son temas complejos, son predecibles y las astrónomos saben de qué se tratan y la doctora García explica uno por uno:
El 21 de diciembre se completaría el ciclo de 26000 años que invierte el eje de la Tierra en dar una vuelta completa en tono de una posición central
La precesion es un fenómeno real, es el tercer movimiento en orden de importancia de la Tierra (que tiene más de 10!), tras el de rotación y translación. Se lo conoce desde hace miles de años y está vinculado con el hecho de que la tierra posee un abultamiento ecuatorial, rota, y su eje de rotación está inclinado respecto del plano de la orbita que describe en torno del sol. La combinación de estos factores hace que la tierra se comporte de manera parecida a la de un trompo. El eje de rotación describe un círculo en torno de la posición central en miles de años.Este movimiento es real, se denomina precesión, pero completar un ciclo no implica un día determinado.
Otro argumento que se esgrime es el de la alineación entre el ecuador terrestre, el sol y el ecuador galáctico.
No habrá tal fenómeno. De hecho lo más cerca que se estuvo de esa situación ocurrió en 1998.
Según las falsas profecías, el 21 de diciembre de 2012, la Tierra atravesará el plano de la Galaxia.
Eso esta lejos de ser cierto. En la actualidad la Tierra está a 27 años luz del plano y deberemos esperar 27 millones años para que pase de un lado al otro de dicho plano.
Un planeta oculto, con una órbita de 3600 años está listo para entrar al SS interior, encontrarse con la Tierra y destruirla. Ese planeta se llamaría Nibiru y en los últimos tiempos se lo asoció con Eris o el planeta X.
No hay tal planeta desconocido, Eris es un planeta enano, más pequeño que la Luna, descubierto en 2005 por el doctor Michael Brown y su equipo, del Instituto Tecnológico de California. Está más lejos que Plutón y nunca ingresará al sistema solar interior. Su máxima aproximación ocurrirá en el 2255 y aun así estaría a más de 2000 millones de kilómetros de distancia.
El manto de la tierra derivará en pocos días, inclusive pocas horas, destruyendo la tierra. Los polos cambiaran de posición y los terremotos y tsunamis terminaran con el planeta.
Esto, obviamente, es imposible. Es real que el polo se mueve, pero muy lentamente, alrededor de un grado cada millón de años. También hay evidencia de la deriva del polo, unos 50 metros por año, pero esto no implica destrucción alguna del planeta y, además, es un fenómeno conocido, mensurable y estudiado por los científicos.
Una tormenta solar masiva invertirá los polos magnéticos.
Existen evidencias de la reversión de los polos magnéticos, probablemente unos 780.000 años atrás esto haya sucedido, pero la reversión es lenta y probablemente se inviertan unos 5000 años en completarla. Además, el fenómeno no tiene que ver con causas externas. El fenómeno es inherente a la Tierra.
Una tormenta solar sin precedentes acabará con la vida en la tierra pues destruirá las centrales productoras de energía del planeta.
Los picos de actividad solar ocurren cada 11 años. Como el sol está entrando en uno de esos periodos de actividad, se espera un máximo solar entre el 2010 y el 2012. Si bien la actividad solar, que implica un exceso de partículas que llegan desde el Sol a la Tierra en el denominado viento solar, puede, además de intensificar las auroras boreales y australes, alterar las comunicaciones y generar un exceso en radiación X las centrales eléctricas.
Sin embargo, hay un acontecimiento astronómico real que se espera en 2012 y es realmente significativo: el tránsito de Venus. El planeta pasa por delante del disco solar, lo que sucede dos veces cada siglo. Ya ocurrió en 2004 y tendrá lugar nuevamente en junio de 2012.
A lo largo de la historia de la Astronomía, el transito de Venus fue seguido por los científicos de diversas maneras y sirvió para determinar, en el siglo XIX cuando la fotografía permitió registrar el fenómeno con precisión, la distancia Tierra-Sol y establecer la escala del Sistema Solar.
“En definitiva, en 2012 no se va producir ninguna catástrofe al estilo de las películas de Hollywood”, aclara con tranquilidad Beatriz García.
Y de esa manera, una vez más, el conocimiento lleva a la tranquilidad frente a los fenómenos naturales y puede ser más interesante que cualquier ficción.

Facebook Twitter Stumbleupon Delicious More More More
El Diario Montañes

EN CUALQUIER CASO TODOS LOS DERECHOS RESERVADOS:
Queda prohibida la reproducción, distribución, puesta a disposición, comunicación pública y utilización, total o parcial, de los contenidos de esta web, en cualquier forma o modalidad, sin previa, expresa y escrita autorización, incluyendo, en particular, su mera reproducción y/o puesta a disposición como resúmenes, reseñas o revistas de prensa con fines comerciales o directa o indirectamente lucrativos, a la que se manifiesta oposición expresa.