ESTELAS DE CONDENSACION
En principio, vamos a situarnos muy altos en la atmósfera que nos envuelve; concretamente a los niveles de las rutas de los vuelos comerciales regulares. El tráfico aéreo civil discurre a altitudes situadas entre los 8 y 12 kilómetros (en aeronáutica se utiliza el término “piés” para referirse a la altura). A estas alturas suele haber temperaturas entre los -40º y -70º centígrados. La quema del combustible de los aviones libera, entre otras cosas, grandes cantidades de vapor de agua.
Asi, por ejemplo, los cuatro propulsores (o reactores) de un avión Jumbo que vuele a 12 kms. de altura, expulsan casi 10 kilogramos de vapor de agua por segundo. Al mezclarse estos gases con el entorno más frío, el vapor de agua también se enfría y, si imperan la temperatura y las condiciones de humedad necesarias, éste vapor cae por debajo del punto de rocío y se condensa.

Los gases liberados por combustión salen de los propulsores con temperaturas que rondan los 600ºC y experimentan un enfriamiento tremedamente rápido. Pero, como llevan velocidades de escape tan elevadas, la condensación no suele producirse hasta que los gases distan ya de los motores un tramo equivalente a la longitud del avión, o incluso algo más.
Cuanto más seco está el aire exterior, más se enfrían los gases que expulsa la aeronave y más lejos del avión empiezan a formarse las estelas de condensación; en ocasiones, cuando el aire está muy seco, las estelas ni siquiera aparecen. Ocurre lo contrario cuando el aire en las capas altas está húmedo. Entonces las estelas son bien visibles durante un periodo de tiempo más o menos largo e incluso puede deducirse el rumbo del viento en altura gracias a la deriva que sufre.
Con la observación de la estelas de condensación dejadas por los aviones podemos pues deducir qué clase de aire (húmedo o seco) tenemos en las capas superiores de la atmósfera. Si las estelas aparecen tras la aeronave pero se deshacen enseguida, o no aparecen, significa que el aire es seco y no habrá precipitaciónes en las próximas horas; por el contrario, las estelas bien definidas y que tardan en disolverse pronostican aire húmedo y el acercamiento de alguna borrasca que traerá tiempo inestable.
Aunque las estelas son nubes surgidas por medios técnicos y no naturales, en la observación meteorológica se las considera como nubes del piso superior, donde también se encuadran los Cirros (Ci), Cirrocúmulos (Cc) y Cirroestratos (Cs). De hecho, las estelas de condensación están formadas, como las nubes naturales, de pequeños cristalitos de hielo casi en su totalidad.
NUBES DE FLANQUEO
Las denominadas “nubes de flanqueo” se forman justo sobre las superficies de sustentación y a veces también sobre los estabilizadores o de las alas traseras de los aviones. En principio es un fenómeno que resulta sencillo de explicar: Para lograr la máxima fuerza de sustentación de la aeronave, las alas se construyen de manera que la presión del aire se intensifique en su parte inferior y, en cambio, se reduzca al máximo en su parte superior. Expresado de un modo muy gráfico, desde su parte inferior las alas impulsan al avión hacia arriba, y desde la zona inferior lo aspiran hacia las alturas.

El descenso de la presión en la parte superior de las alas es el responsable de la formación de las nubes de flanqueo. Cuando disminuye la presión también baja la temperatura. Si en ésa región la presión del aire decrece tanto que el enfriamiento se situa por debajo de la temperatura del punto de rocío, se produce la condensación del aire y sobre las alas aparece una nube plana sumergida en la corriente supraalar. Tras las alas, el contraste de la presión vuelve a igualarse con rapidez y por eso la nube se desvanece al instante. Y aquí ocurre casi lo mismo que con las estelas de condensación: Cuanto más húmedo está el aire,más posibilidades hay también de que la temperatura descienda por debajo del nivel de condensación (el punto de rocío) y de que se formen estas nubes.

