Con el club sin un duro, con los dirigentes pensando más en rascar dinero para salvar las cuentas y sin el soñado proyecto de Marcelino, que era lo que más empujaba a la afición, creo que este año es el idóneo para que el club apuesta por un proyecto basado en la cantera.
La voz de la grada
Para los que aman al equipo de su tierra y han tenido la suerte de ser seguidor del Racing de Santander
El mejor momento para apostar por la cantera
Lotina, no sabes donde te metes
Parece que Miguel Ángel Lotina debe querer entrenar al Racing a toda costa porque ya es la segunda vez que se ofrece. Tiene todo su derecho a ofrecerse, algo que para empezar, ya dice mucho de este entrenador, pero lo que no entiendo es que lo quiera hacer ahora cuando el Racing se debate entre la vida o la muerte y cuando todo el mundo sabe que en el club no hay un duro.
Al Racing no le quiere nadie
Apenas falta un mes para que los que tienen que pagar sus deudas lo hagan y nadie en Cantabria ha puesto el grito en el cielo. A pesar de que ya se ha visto que Mister Alí no es trigo limpio, ni siquiera con las amenazas de los jugadores, ni siquiera con los avisos de Marcelino de que el año que viene aún no hay proyecto.
Alí se queda sin crédito

Las últimas noticias que rodean al Racing presagian que el efecto Alí se está quedando sin fuerza de la misma forma que le ocurre a una botella de champán cuando la descorchas: Alí llegó a Santander con una fuerza tal que encantó a toda Cantabria con sus promesas y sus primeras decisiones de echar a Portugal y traer el entrenador que pidió la grada.
Sus siguientes pasos empezaron a cobrar un tinte político y se fue centrando en hacer promesas y fue dejando a un lado sus principales obligaciones. Las burbujas empezaban a perder fuerza y sus promesas no se convertían en realidad.
A día de hoy, la realidad ha dado un giro de 180 grados y todo el mundo empieza a dudar de su credibilidad. Viendo a los jugadores reclamando el dinero que se les adeuda y al Gobierno y a los antiguos propietarios estudiando fórmulas para recuperar lo que se ha quedado un indio que parece que no sabe cómo dar marcha atrás en una inversión de la que parece que se ha dado cuenta de que no tiene rentabilidad.
La gran incógnita es saber que opina la grada de toda esta operación de compra-venta, que parecía que iba a hacer del Racing un grande del fútbol español, y que parece que se ha convertido es una cortina de humo que puede llegar a encender las alarmas sobre la desaparición del club.
¿Qué te parece que los antiguos propietarios del Racing estudien fórmulas para recuperar sus acciones? Tu opinión nos interesa.
Ocasión perdida
El partido ante el Dépor era la ocasión perfecta para asegurar la permanencia, pero después de la derrota nos queda sufrir. El equipo, con su esquema habitual y la sorpresa de Cisma en la medular, dominó el juego en la primera parte con Colsa y Lacen manteniendo un nivel alto. Pero sin crear ocasiones ni aparecer los delanteros es difícil confirmar la superioridad en el marcador.
El Racing ha realizado un fútbol con buenas combinaciones y con mayor posesión que el contrario, pero en el minuto 46 un error de la defensa permitió que el Deportivo se adelantase sin merecerlo. La segunda parte comenzó con la entrada de Giovani para solucionar la inoperancia de la delantera, pero otro error en un balón aéreo hizo que el Dépor consiguiese marcar y quedase finiquitado ante la impotencia del Racing para crear ocasiones de gol.
Chus Abad
Racing, ¿qué te pasa?
El de ayer fue un encuentro de siete puntos (los tres que hace el ganador, los que no suma el perdedor y otro por el ‘gol average’). Pero todos se los llevó el Dépor. Marcelino y Lotina son dos técnicos con una concepción del juego muy similar: arroparse atrás bien colocados y lanzar contraataques fulgurantes. Por ello, el primer tiempo transcurrió de idéntica manera: equipo que conseguía el balón, llegaba a las cercanías del área contraria, pero allí estaba el grueso de jugadores que recuperaba el esférico. Desgraciadamente, en el último minuto y en su primer tiro a puerta, marcó el Dépor.
Y al iniciarse la segunda mitad, nuevamente marcaron los gallegos. El encuentro, en ese momento, quedó decidido. Los de Lotina siguieron jugando con su estilo y el Racing se vio obligado a atacar, entonces se vieron nuestras grandes carencias: no sólo no sabemos atacar –como la mayoría de los equipos– sino que, al abrirnos, nuestros defensas –que arropados cumplen– cuando tienen que resolver ellos solos las jugadas, son un auténtico coladero. En este tiempo, los deportivistas fueron muy superiores. Los racinguistas hicieron un triste partido. Sólo decir que el mejor y único destacado fue Luque, un chaval de gran futuro. Es curioso que Marcelino, con los hombres que alineaba Portugal, logró buen juego y puntos importantes, mientras que, cuando ha cambiado a algunos, no existen ni frutos, ni juego.
El domingo hay que ganar al Málaga –otro partido de 7 puntos– y la tranquilidad reinará. Sin embargo, si perdemos irán apareciendo las dudas, la ansiedad…
Laureano Ruiz
Dale, que va herido
Como esta frase, con la que remataban a las piezas los cazadores, le pasó ayer al Racing. Porque los goles valen igual en el minuto veinte que en el descuento, pero los del final machacan mucho más. Y cuando te propones levantar la cabeza… En el primer minuto de la segunda parte te rematan. Me quedo con la organización del equipo en los primeros veinte minutos diluida por nuestra nulidad cara al gol. En ese tiempo tiramos seis veces a gol sin ningún peligro. Ellos, por su parte, la metieron a la segunda y a la tercera. Y no tiraron mucho más. Me quedo con el canterano Luque, el mejor desde que salió. Si marca su ocasión, seguro que ya estábamos hablando de la ‘perla’. Con un equipo con el encefalograma casi plano hay que apostar por el futuro. Quedan las reflexiones de siempre: dos goles de cabeza, el segundo bueno y el otro, no tanto. Eso puede pasar, pero si siempre rematan los delanteros y nosotros no sacamos una por arriba, por algo será. Nos aprietan los de abajo cuando más me preocupa mi equipo. En fin, nuestro destino es poner el periódico al revés para vernos en la zona de arriba.
Juan Calzada
Tarde de fallos
El Racing no consiguió confirmar la victoria en un partido que tenía ganado y que dejó escapar en los últimos minutos. El míster confirma que tiene un esquema fijo y una base intocable, con cambios puntuales en base al rendimiento de los jugadores. La pareja de pivotes, Colsa y Lacen, adquieren cada partido más peso y en la delantera Giovani está consolidándose como el jugador de referencia. En la primera parte costó coger el mando del partido, pero el gol en propia puerta hacia justicia al intento del Racing. En la segunda, el Racing no consiguió dormir el encuentro y el Levante, aprovechando un error defensivo, empató el partido.
Chus Abad
Nadie mereció ganar
El Racing- Real Sociedad fue un gran espectáculo y yo dije aquí que ninguno de los dos mereció perder. Ayer, ante la pobreza de juego que desarrollaron Racing y Levante, creo que ninguno mereció ganar. Muy pronto el Racing marcó un gol-regalo de Nano y esto cambió la tónica del partido. Poco después, Colsa autoremató como Nano, pero Toño desvió el esférico magistralmente.
El segundo tiempo comenzó con un Racing que hizo veinte minutos magníficos, jugando y creando. Pasado dicho período, el equipo decayó. Esa decadencia pienso que se debió a dos jugadores: Giovani jugó lesionado muchos minutos y sus posibilidades de contraatacar por velocidad desaparecieron. Y Lacen constantemente está « robando» balones a los contrarios. Cuando se cansó, el equipo lo noto muchísimo. Y termino con Munitis. Le pediría a Marcelino que cuando el partido finaliza y el resultado está en el aire, no le cambie. En esos minutos su experiencia es vital.
Laureano Ruiz
Victoria inesperada
El Racing ha conseguido un premio, en un campo difícil ante un rival muy complicado, el Espanyol, y sin hacer un partido meritorio. Una victoria que sabe a billete directo a la permanencia y que refuerza al equipo ante el próximo partido en casa ante otro rival por la permanencia como es el Levante. Un primer tiempo, con la novedad de Iván Bolado, para olvidar por la pobre imagen ofrecida tanto en defensa como en ataque, regalando incluso el gol local que justificaba la superioridad en todas las líneas de los catalanes. La segunda parte trajo un cambio en el juego del Racing que consiguió empatar en una jugada aislada, confirmando su mejoría y, además, la aparición de Colsa y Lacen como dueños del centro de campo. El segundo gol reafirma la importancia de las jugadas a balón parado en los partidos y, sobre todo, la importancia cada vez mayor de Giovani en el juego ofensivo del equipo.
Chus Abad

