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Categoría: Champions League
La Historia nunca se acuerda del segundo

La Historia es un relato que escriben los ganadores, y la Historia nunca se acuerda de quién quedó segundo. Dos verdades como puños aplicables también al fútbol. El ganador moldea el discurso de los acontecimientos a conveniencia, magnificando lo bueno, suavizando lo menos bueno y borrando del libro todo capítulo que afee la hazaña. La memoria es muy selectiva y también bastante puñetera y dentro de unos años, habrá quién recuerde dónde ganó el Madrid la Undécima, algunos menos contra quién y muy pocos en qué circunstancias se desarrolló la Final. Como a estas alturas los escribanos del libro ganador habrán comenzado a escribir la Historia del vencedor, quizá sea bueno acordarse de que hubo también un vencido, todavía en estado de conmoción por esta nueva derrota trágica, por esos fantasmas que se creía encerrados en una sala alejada en el pasado y por un fatalismo que también se pensaba estaba ya curado. Pero no. San Siro, nuevo icono del campo maldito para los atléticos y de cómo, de la manera más cruel posible, la historia daba un nuevo quiebro a un club que, por fin, había alcanzado la madurez para conquistar por primera vez la Copa de Europa. Lisboa fue considerada por los rojiblancos como un ensayo general. Por eso, muchos aficionados del Atlético regresaban a casa fastidiados, pero contentos. Milán era otra cosa. Milán era el Día D, el momento señalado, el ahora o nunca, por los de hoy y por los que se fueron y no  tuvieron tiempo de verlo. Por eso Simeone tenía razón al afirmar que era un fracaso perder dos finales, aunque cayeras con orgullo y honor y seguramente no será la última final que disputes en los próximos años. Pero la Historia, la maldita Historia, es tan rácana que sólo tiene sitio para el primero…

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Pellegrini y la maldición del entrenador blanco

Hace años recalaba en el banquillo del Real Madrid un tipo sencillo, sobrio, culto, muy culto, educado, cortés, apasionado por su trabajo, sin gran pasión por lo que rodea al fútbol y con una hoja de servicios realmente notable. Su paso por el Villarreal, un equipo que hacía de la necesidad, virtud, que entusiasmaba por su desparpajo, su buen trato al balón, su exquisito buen juego, hizo que el nombre de Manuel Pellegrini fuese adquiriendo una fama y prestigio realmente merecidos. Lo tenía todo para triunfar en el Madrid, prestigio, experiencia…todo, pero la experiencia en la Corte Blanca no cuajó. Ahora en Málaga, Manuel Pellegrini ha vuelto a hacer soñar a toda una ciudad, llevando a los andaluces a cotas nunca soñadas en el fútbol europeo ¿Tuvo el chileno un lapsus mientras vivía en Madrid?

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Sobre el autor @TabernaMou
¡Bares, qué lugares! Tres cosas tienen en común estos templos del saber: la ensaladilla fosilizada, una buena estaca disuasoria para los simpas y las apasionadas discusiones deportivas. Esto quiere ser la Taberna de Mou, un lugar de encuentro para hablar de deporte sin límite de edad, sexo y condición. Bienvenido, te estábamos esperando

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