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Total, a quién le importa el balonmano…
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@TabernaMou | 01-02-2016 | 09:04

El balonmano es otro de los deportes que sufren en nuestro país el temible síndrome de la invisibilidad, tan solo superado cuando juega la selección y llega a la final de un torneo importante. El balonmano, como el baloncesto y disciplinas similares, son deportes que cuentan con tradición, con gran número de licencias y una selección potente, aunque de poco le sirve para salir de la clandestinidad cotidiana. No hay tele, ergo no hay patrocinadores y sin dinero el futuro se oscurece hasta convertirse en disciplinas residuales o, en casos extremos, la desaparición.

La selección española de balonmano alcanzaba este fin de semana la final del Campeonato de Europa. De repente, todos los medios, especialmente aquellos que más ignoran este deporte, se volcaban con el acontecimiento e improvisan desplazamientos a la sede del campeonato, reciclando especialistas y contratando a grandes comentaristas para la ocasión.Tal esfuerzo solo se podía ver recompensado de una forma: la victoria. Para una vez al año que hablamos de balonmano, que menos que los Hispanos ganen, ¿no? Pero no, no ganaron, fueron barridos por los alemanes. Enorme decepción, las excusas habituales de mal arbitraje y demás y a otra cosa, mariposa, que tampoco es tan grave porque no se volverá a hablar de balonmano hasta el próximo torneo, salvo que un jugador se vuelva loco y cometa una barbaridad, aunque sea en la liga de Kamchatka, que en ese caso será tema de apertura del programa. Total, a quién le importa el balonmano.

Con esta particular y limitada forma de pensar, no es de extrañar que se celebren y premien como ejemplos de originalidad creativa campañas de publicidad como la de la ONCE, que  han pensado que para vender más está bien menospreciar y ridiculizar deportes como el curling en favor del fútbol, deporte ganador, el único que despierta pasiones. Total, a quien le importa un deporte que consiste en pasar la fregona por el pasillo con una piedra de forma extraña…

Sobre el autor @TabernaMou
¡Bares, qué lugares! Tres cosas tienen en común estos templos del saber: la ensaladilla fosilizada, una buena estaca disuasoria para los simpas y las apasionadas discusiones deportivas. Esto quiere ser la Taberna de Mou, un lugar de encuentro para hablar de deporte sin límite de edad, sexo y condición. Bienvenido, te estábamos esperando

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