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Egos, envidias y conspiraciones
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@TabernaMou | 30-04-2015 | 07:38

No sabían ya qué hacer para acabar con el dominio aplastante, humillante y cansino del Barça y los ladinos de la FIFA se inventaron vete esa porquería de sanción por cometer irregularidades contractuales con los menores de edad futbolistas. No se puede caer tan bajo, decían, que acusar a un club modelo de cantera de poco menos que traficar con niños. Si no te pueden derrotar en el terreno de juego, te meten mano en la cartera y en los fichajes. Donde más duele. Neutralizado el Barça, quedaba el resto. Atlético de Madrid y Real Madrid, ¡oh, casualidad! los dos últimos finalistas de la Champions. También se ha filtrado que no podrán inscribir jugadores durante un tiempo por la misma razón. Misma sanción, mismo argumentario para salvar la cara. Nos tienen envidia y por eso nos machacan de la manera más torticera e injusta que se pueda imaginar, por no hablar de lo perversos y malvados que son los mensajeros de la prensa ¿Alguna voz de autocrítica que dijese que puede, solo puede, que no sea casualidad que hayan pillado a tres grandes por la misma irregularidad? Cero patatero ¡Qué mala es la envidia!

Hablando de envidias y conspiraciones: ¿tiene el ego herido Cristiano Ronaldo? Actitudes como la vista anoche en el Bernabéu dan esa impresión. De de ser complicado para un Super Ego como el suyo tener que convivir con varios días sin ocupar las portadas de los medios o los puestos más destacados de los telediarios, usurpados por un mexicano cuyo único mérito ha sido marcar en dos partidos, o un colombiano que ha hecho anotado con una volea más que decente. Poca cosa para una hoja de servicios impecable como la suya. Por eso se enfadó con Arbeloa y por eso se marchó a casa disgustado y enfurruñado, pobre, sin ganas de cenar. Mundo ingrato y olvidadizo, pensará Cristiano, que conspira contra un jugador que ha dado tanto por un club y unos aficionados que ahora le afean su conducta. El fútbol es definitivamente injusto.

Sobre el autor @TabernaMou
¡Bares, qué lugares! Tres cosas tienen en común estos templos del saber: la ensaladilla fosilizada, una buena estaca disuasoria para los simpas y las apasionadas discusiones deportivas. Esto quiere ser la Taberna de Mou, un lugar de encuentro para hablar de deporte sin límite de edad, sexo y condición. Bienvenido, te estábamos esperando

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