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La dignidad del modesto y el ejemplo para los niños
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@TabernaMou | 09-04-2015 | 07:51

Si hiciésemos una encuesta rápida entre los aficionados al fútbol, posiblemente la mayoría declararían sus simpatías por el Rayo Vallecano. Equipo de barrio, equipo modesto, equipo honesto, a pesar de haber sido muchas veces maltratado por dirigentes inconscientes, más adecuados para Soto del Real que para palco de un estadio; equipo que dignifica al fútbol como deporte, no el circo en el que día a día se está convirtiendo. Para ser un equipo que nació fruto de una pelea, el Rayo Vallecano es bello ejemplo de que con valores, humildad y entrega, se puede mirar con la cabeza bien alta al poderoso y plantarle cara.

Muchos pensarán que con dignidad y buenos principios no se paga la factura del supermercado y que, en un mundo resultadista, de nada te sirve jugar bien y no tener complejo alguno frente a los grandes si, al final, el resultado es que te hundes en la clasificación y pierdes la categoría. Felizmente, quedan personajes como Paco Jémez que piensan todo lo contrario y que están dispuestos a morir por sus ideas y que jamás, bajo ninguna circunstancia, pierden la esencia de su personalidad por muy grande que sea el rival al que se enfrenten. Dos filosofías que se han visto enfrentadas, casualidades del destino, en apenas tres días, ante el Real Madrid. Allá por el mes de junio, cuando se haga balance de la temporada, a unos les recordarán por los nueve goles encajados en una soleada mañana de domingo, mientras a otros se recrearán en una primera parte de ensueño que hizo sonrojar a las estrellas blancas en una fresquita noche de miércoles. Para gustos, los colores.

Hablando de estrellas. Solo con lo que genera al año Cristiano se hace el presupuesto del Rayo. Por eso molesta y se entienden peor gestos como el que protagonizó anoche en el estadio de Vallecas. Por eso sorprende que Emilio Butragueño afirme que Cristiano es un ejemplo para los niños. El Real Madrid tiene desde septiembre de 2007 un Código de Conducta en el que se explica qué representa ser jugador de este club. En el apartado dedicado a la conducta personal y profesional, se pide al jugador ‘un comportamiento conforme a los valores tradicionales del madridismo y que no atente, de ningún modo, contra el prestigio del Real Madrid’. Quizá en el club olvidaron entregar este Código a Cristiano junto a la copia de su contrato.

Sobre el autor @TabernaMou
¡Bares, qué lugares! Tres cosas tienen en común estos templos del saber: la ensaladilla fosilizada, una buena estaca disuasoria para los simpas y las apasionadas discusiones deportivas. Esto quiere ser la Taberna de Mou, un lugar de encuentro para hablar de deporte sin límite de edad, sexo y condición. Bienvenido, te estábamos esperando

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