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La próxima final del Copa, en Islandia
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@TabernaMou | 26-03-2015 | 09:09

Cuatro horas deliberando para terminar por fastidiar a todo el mundo y convertir uno de los mejores espectáculos que el fútbol puede ofrecer en un verdadero quebradero de cabeza. A muy pocos habrá satisfecho la opción del Camp Nou para la final de Copa del finales de mayo. Ir en Metro a una final es una faena. Lo que realmente hace único este partido es el ritual que le rodea, el viaje, la quedada con amigos, el ambientillo previo y toda la fiesta que se vive alrededor del estadio. Ir el Metro a la final de Copa debería de estar prohibido por el reglamento de la RFEF.

Jugar la final en el campo del rival puede tener su morbo por aquello de que pone mucho el ganar en territorio comanche, pero no a todos les convence la idea. Muchos bilbaínos hubiesen seguramente preferido disputar el partido en terreno neutral como, por ejemplo, el Santiago Bernabéu. Por eso tampoco el gremio hostelero de Madrid está feliz con la negativa de Florentino a ceder el campo del Madrid. Ya lo ha dicho Joan Gaspart, la Copa mueve mucho dinero y no está el patio como para desperdiciar la oportunidad de hacer una buena caja con noventa mil personas visitando tu ciudad.

Más afectados. Suponemos que estrenarse en su Copa en un estadio en el que se da por hecho que habrá pitada y lo único que se desconoce es la intensidad de la misma, no hará especialmente feliz al Rey Felipe VI. Tanto se ha hablado y escrito de la dichosa pitada al himno y al monarca que los silbidos se han convertido en un ingrediente más del partido. Por no hablar de los jugadores. Muniain cambiándose en la taquilla de Daniel Alves y el brasileño en el vestuario de los visitantes. De locos. A lo mejor la solución, ya puestos a contentar a todos, pasa por jugar la final en un país extranjero, como ya hacen otros deportes y, con la excusa de la expansión a nuevos mercados, celebrar el partido en, por ejemplo, Islandia: campo neutral, turismo, ambiente y, si hay pitidos, están tan lejos que apenas se oyen por aquí. No me digan que no es una buena idea, ¿no?

Sobre el autor @TabernaMou
¡Bares, qué lugares! Tres cosas tienen en común estos templos del saber: la ensaladilla fosilizada, una buena estaca disuasoria para los simpas y las apasionadas discusiones deportivas. Esto quiere ser la Taberna de Mou, un lugar de encuentro para hablar de deporte sin límite de edad, sexo y condición. Bienvenido, te estábamos esperando

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