img
La mano que mece la cuna
img
@TabernaMou | 19-02-2015 | 08:48

Los vaivenes de la prensa deportiva son como las aceleraciones de los coches: se pasa de 0 a 100 en cuestión de segundos. Sin apenas tiempo para asumir que Cristiano estaba acabado, criminalizado por la fiesta de la deshonra, a punto de ser vendido al mejor postor antes de perder casi por completo su valor y juzgado por la grada del Bernabéu, nos sorprendemos con su resurrección, con el retorno del caballero Jedi. Cristiano ha vuelto, nos cuentan ahora, como si nada hubiese sucedido. Esto es un sinvivir, oigan.

No hay un estudio que demuestre científicamente que hay una mano que mece la cuna cada vez que un jugador de fútbol, especialmente del Real Madrid, cae en desgracia. No se puede afirmar, pero siempre se ha sospechado que los medios presuntamente son una especie de correa de transmisión para enviar al aludido ciertos mensajes. Un aviso a navegantes en forma de portada, un ten cuidado que sabemos quién eres y donde vives. Y funciona, vaya si funciona. Que se lo digan a los dos últimos agraciados, Cristiano e Iker Casillas.

Al portugués le han puesto en venta, tildado de irresponsable juerguista que ha mancillado el honor del club tras una negra noche en el Calderón y criticado hasta el escarnio por su nula efectividad de cara al gol tras regresar las navidades. Hasta se organizó un circo romano para que el público decidiera si levantar o bajar el pulgar para salvar o no la vida del gladiador. A Casillas, más acostumbrado a la portada incendiaria, le colocaron a Keylor Navas como titular en un entrenamiento. Una broma comparado con lo que se ha dicho y escrito sobre él. Iker no perdió la titularidad y Cristiano volvió a recuperar el gol en Alemania. Ya nadie les cuestiona, todo vuelve a estar en su sitio y pelillos a la mar. Hasta la próxima portada, perdón, mensaje de quien corresponda. O eso se dice…

Sobre el autor @TabernaMou
¡Bares, qué lugares! Tres cosas tienen en común estos templos del saber: la ensaladilla fosilizada, una buena estaca disuasoria para los simpas y las apasionadas discusiones deportivas. Esto quiere ser la Taberna de Mou, un lugar de encuentro para hablar de deporte sin límite de edad, sexo y condición. Bienvenido, te estábamos esperando

otros blogs del mundial