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Cuentos chinos
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@TabernaMou | 20-01-2015 | 10:14

Dicen que el Atlético de Madrid va a tener un nuevo socio capitalista procedente del lejano oriente. Un millonario chino, rico riquísimo, de esos que tienen el dinero por castigo y que, al parecer, ha sido convencido por los propietarios del club de que invertir en la camiseta rojiblanca es una magnífica idea. Ignoramos lo que Gil Marín y Cerezo habrán dicho al señor Wang Jianlin, que así se llama el nuevo accionista, para engatusarle pero, salvo que le traiga sin cuidado quemar 45 millones de euros (es un privilegio de la gente de mucha pasta: les toca un pie encender puros con billetes de 500 euros o ser accionista de un club en ruina), es difícil de entender cómo un tipo tan listo es a la vez tan ingenuo.

Se supone que alguien que ha forjado una fortuna como la de Wang Jianlin posee una inteligencia, olfato para los negocios y toque especial para hacer dinero y que, por desgracia, no tenemos la mayoría de los mortales de este mundo. Por eso, difícilmente se comprende cómo este millonario chino ha puesto su dinero en un club en ruina, que vive bajo sospecha judicial y sobrevive con una gestión económica catastrófica. De no haber sido por los éxitos deportivos, la viabilidad de este histórico club estaría a día de hoy en cuidados intensivos. Es posible que el señor Wang tenga a su disposición un carísimo despacho de abogados, economistas y asesores que le indican dónde y cómo invertir su dinero. O se han tomado el día libre o hay otras razones para entrar en el accionariado del Atlético de Madrid.

El fútbol ha sido tradicionalmente un reducto que ha cobijado a numerosos medradores, buscadores de fortuna, especuladores varios y enfermos de notoriedad. Si quieres fama y algo de dinero, compra un club de fútbol. Nada te da tanta repercusión mediática, reconocimiento social y poder de convocatoria. Puedes ser un brillante científico, ganador de un Nobel y morirte de asco por la calle sin que nadie te reconozca. Ahora bien, si eres el presidente del club de la ciudad, eres más famoso que el alcalde. No sabemos si el señor Wang Jianlin busca fama, reconocimiento, portadas en periódicos deportivos, minutos en radio y televisión, pero los precedentes que hemos padecido no invitan precisamente al optimismo.

Sobre el autor @TabernaMou
¡Bares, qué lugares! Tres cosas tienen en común estos templos del saber: la ensaladilla fosilizada, una buena estaca disuasoria para los simpas y las apasionadas discusiones deportivas. Esto quiere ser la Taberna de Mou, un lugar de encuentro para hablar de deporte sin límite de edad, sexo y condición. Bienvenido, te estábamos esperando

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