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Siempre ha habido clases
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@TabernaMou | 11-11-2014 | 10:12

La máquina, la piqueta, la excavadora, los antidisturbios y la especulación pura y dura han vuelto a ganar la batalla. Estaba cantado. Un club modesto, el Club Deportivo Aviación, equipo de barrio, popular, de campo de tierra, de rodillas rozadas, vestuarios en los que te pelas de frío en invierno, de entrenamiento diario después del cole, de partidos el domingo por la mañana, desaparece por la voracidad de ese ladrillo que parecía dormido, pero que se ha demostrado que nunca descansa y que resucita cuando encuentra un solar goloso en el que construir nuevos pisos con los que multiplicar la cuenta de beneficios. A fin de cuentas, pensarán en el Ayuntamiento de Madrid, Excelentísimo, dicen, ¿qué son cincuenta años de historia, doscientos jugadores entrenando comparado con doscientas seis viviendas?

En el ¿palco? de este pequeño club no se ve a las principales fortunas de este país, a los políticos con poder de decisión, a los empresarios que cotizan en el Ibex o a los presidentes de la Liga de las Estrellas. Aquí no se hacen negocios, no se recalifican ciudades deportivas para construir cuatro imponentes rascacielos, no se modifican planes generales de urbanismo a la carta, no se permutan viejos campos por nuevas peinetas. En este campo de tierra no se encontrarán los Florentinos, los Cerezos o los Giles mostrando al público su particular club de negocios. Lo único patrimonio del C.D. Aviación es el trabajo diario con los chavales de una modesta barriada madrileña y eso, por desgracia, no cotiza en Bolsa.

La vida sigue y después del ruido de la protesta ciudadana llegará el ruido de las máquinas, de las grúas, de las cuadrillas trabajando a destajo, de las oficinas de venta y de la caja registradora y este insignificante para las autoridades club de fútbol será historia y en unos meses, nos olvidaremos por completo de los anteriores inquilinos del solar, recuerdas, esos chicos y chicas que jugaban al fútbol, devorados por la especulación pero, ¿a quién le importa? Aquí no juega Cristiano Ronaldo.

Salvando las distancias, es el mismo caso de las jugadoras a las que se obligará a disputar el próximo Mundial de Canadá en césped artificial por considerarlo discriminatorio con respecto a las competiciones masculinas. La respuesta de la FIFA ha sido la habitual: amenazar a las díscolas con ser expulsadas de sus selecciones. Imaginamos que el bueno de Blatter en el hipotético caso de un Mundial masculino sobre hierba artificial llamaría también al orden a Cristiano ¿Verdad?

Sobre el autor @TabernaMou
¡Bares, qué lugares! Tres cosas tienen en común estos templos del saber: la ensaladilla fosilizada, una buena estaca disuasoria para los simpas y las apasionadas discusiones deportivas. Esto quiere ser la Taberna de Mou, un lugar de encuentro para hablar de deporte sin límite de edad, sexo y condición. Bienvenido, te estábamos esperando

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