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La Gala de Tebas
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@TabernaMou | 28-10-2014 | 09:48

Javier Tebas va camino de convertirse en el peor presidente de la patronal de los clubes por méritos propios, y eso que el listón está realmente alto. No acierta ni siquiera en los asuntos facilitos, tipo Gala anual para premiar a los mejores del pasado curso. Como para ponerle al frente de la regeneración económica de la competición, con más deudas y trampas que una peli de chinos; o la recuperación de la credibilidad de una liga cada día más salpicada por la sombra de la sospecha del trapicheo, el amaño, las componendas y las miradas hacia el otro lado. Pero sarna con gusto, no pica, que fueron los propios asociados quienes decidieron entregarse en cuerpo y alma al personaje.

Se supone que la Liga es la competición de la regularidad, que la gana el que mejor media de juego mantiene durante toda la temporada, el que menos errores comete. La Copa, por ejemplo, es un torneo con mayor capacidad para la sorpresa: una mala tarde de tu rival, un buen cuadro o un día inspirado te convierte en un Numancia sorprendente y capaz de cuestionar a los más grandes, de mayor presupuesto y mejores jugadores. En la Liga es muy difícil que esto suceda, por mucha conspiración arbitral y ‘Villarato‘ que se sospeche o denuncie. Sería lógico, por tanto, que en la Gala Anual al ganador de la Liga se le premiara con el reconocimiento del gremio, a su entrenador y a sus jugadores … sería lógico en cualquier parte del mundo, menos aquí, en España.

Con razón Diego Simeone, artífice principal, pero no único, de la proeza rojiblanca de la pasada campaña, campeones de liga y sub campeones de Europa, se mostraba algo irónico al recibir el premio al mejor entrenador del año. Tuvo que ser el Cholo quien reconociera que sin el mejor portero de la Liga, olvidado en la Gala; sin la mejor defensa del campeonato, ignorada en la Gala; sin uno de los mejores mediocampo del torneo, ninguneado hasta el sonrojo; y sin uno de los mejores delanteros del año, también condenado al ostracismo del jurado, el Atlético de Madrid no habría llegado ni tan lejos, ni tan alto en la memorable temporada 2013-2014. De vergüenza ajena.

Muchos, con cierta ironía no exenta de mala baba, rebautizaban la Gala con el título de la Gala de Florentino. Dudamos mucho que el presidente del Real Madrid se manche las manos en estas minucias o se pringue por ver subir al escenario de una entrena de premios a toda su tropa. Es peor aún. Son los mismos organizadores, con el ínclito Tebas a la cabeza quienes hacen el trabajo sucio para quedar bien frente al poderoso. Les ha salido mal. Después del bochorno visto anoche, la credibilidad de estos premios ha quedado tocada de muerte. Una lástima.

Sobre el autor @TabernaMou
¡Bares, qué lugares! Tres cosas tienen en común estos templos del saber: la ensaladilla fosilizada, una buena estaca disuasoria para los simpas y las apasionadas discusiones deportivas. Esto quiere ser la Taberna de Mou, un lugar de encuentro para hablar de deporte sin límite de edad, sexo y condición. Bienvenido, te estábamos esperando

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