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El Ala triste de la Casa Blanca
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@TabernaMou | 04-08-2014 | 09:15

Dice el refranero, ese que dicen es tan sabio, que ‘muerto el perro, se acabó la rabia‘ ¿Se puede aplicar esta sentencia a la actual situación de la portería madridista? ¿Pueden llegar a ser tan maquiavélicos los dirigentes madridistas como para diseñar una hoja de ruta tan retorcida? Pues ni sí, ni no, ni todo lo contrario. Lo que sí que les podemos asegurar es que ahora mismo hay en un despacho de Londres una persona que se estará retorciendo de la risa, como un malvado Doctor No, pensando en la bomba de relojería que dejó en el vestuario del Real Madrid, programada para explotar a poco que alguien la meta mano. Aunque, como bien dice otro refrán, ‘no hay mal que por bien no venga‘, si así puedes terminar de hacer la limpieza en el vestuario que se quedó a medias.

Lo más divertido en este peliagudo asunto de los porteros es la evolución de los llamados gurús del pensamiento blanco, brillantes analistas de la actualidad madridista que viven inmersos en un lío mental de proporciones siderales. Normal. Llevamos varios meses en los que hemos pasado de ser entregados partidarios de Diego López a reclamar el retorno del Gran Capitán Blanco, para terminar por apostar todo nuestro dinero por Keylor Navas. Curioso este mundo del periodismo deportivo. La dirigencia del Levante tiene que pellizcarse cada mañana para comprobar que lo que está sucediendo es cierto, verdad de la buena. Recordar que pagaron al Albacete cerca de doscientos mil euros hace un par de años y venderlo al Real Madrid por diez millones, ¿es o no es un pedazo de negocio?

Berlanga no firmaba un guión tan brillante. Por un lado, Casillas, el mejor portero del Mundo, campeón del ídem y santo y seña del madridismo. Hasta que llega Mourinho, el elegido para recuperar la gloria perdida. Como mala madrastra que es, o conmigo o contra mí. Líos, filtraciones, tertulianos gritando como posesos a favor y en contra hasta que todos se hartan de todos, Mou se larga cinco minutos antes de que le larguen y entra en escena un gentleman italiano: Carletto. El presi dice que Diego López sustituye al Chico 10. El Chico 10 está triste. Se quiere largar también del club. El presi de dice que sí, pero con 20 kilos sobre la mesa. Me quedo. Chico 10 juega la final de Champions. La pifia, por no usar una palabra peor, pero ganan. Llega el Mundial. Desastre absoluto. Vacaciones en el mar con la Chica 10 y el bebé de ambos. Se acabó lo bueno. Vuelta al trabajo, vuelta a la titularidad ¡Qué bien!, pensó Chico 10. Primeros partidos de pre-temporada. Más pifias. Depre. Diego López se quiere largar. No soy Chico 10, pero tengo mi corazoncito, oiga. Llega Navas. El más mejor de la temporada pasada, aunque no le hayamos hecho ni puñetero caso durante toda la temporada pasada. Claro, juega en el Levante y eso, con perdón, no tiene glamur para el que ficha en el Madrid. Ya saben quién. Navas hace un buen Mundial. El Atleti le descarta por bajito ¿Qué sabrá de porteros el Mono Burgos? El Madrid paga 10 kilos. Casillas está triste, qué le pasará a Casillas. Y hasta aquí podemos leer, que los guionistas del Ala Triste de la Casa Blanca están apurando el desenlace de la peli ¡Cuánto talento desaprovechado para culebrón venezolano…o costarricense!

Sobre el autor @TabernaMou
¡Bares, qué lugares! Tres cosas tienen en común estos templos del saber: la ensaladilla fosilizada, una buena estaca disuasoria para los simpas y las apasionadas discusiones deportivas. Esto quiere ser la Taberna de Mou, un lugar de encuentro para hablar de deporte sin límite de edad, sexo y condición. Bienvenido, te estábamos esperando

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