img
Sobreviviendo a un Mundial sin España
img
@TabernaMou | 30-06-2014 | 09:51

Aunque les pueda parecer algo increíble, casi un fenómeno paranormal, el palo de la eliminación de España no ha sido tan grave como asumíamos que iba a ser. Bueno, algo fastidiada por el anticipado regreso está la legión de enviados especiales a Brasil –Pero, cariño, cómo tú por aquí tan pronto… pero no regresabas del Mundial a mediados de mes?– A más de uno-a le habrá provocado alguna situación ciertamente incómoda, por no decir que embarazosa. Vale, también se han ido al carajo los libros-dvd con los mejores momentos de la selección en cómodas entregas, mañana en sus quioscos, o los rascas esos en los que lo damos todo por estos jugadores y que han pasado a mejor vida. Da hasta apuro escuchar los anuncios en la radio. Digno de reconocimiento es la imaginación que los responsables de vendernos cada día una portada han de echarle al asunto de vender una burra con más años que la tos y más achaques que los bichos de un circo. Pero, salvo por estos detalles sin apenas importancia, el Mundial sin España goza de buena salud.

¿Cómo sobrevive el periodismo deportivo a un Mundial sin España? Fácil.  El truco no es nuevo, pero funciona. Basta con fijar la vista en un futbolista que esté destacando en el campeonato para convertirle en objeto de deseo de los grandes de España, especialmente el Real Madrid. La clave es poder montar un culebrón con el que vivir durante semanas, estirando más o menos en chicle dependiendo de lo tieso que estés de otros temas con los que agitar al personal. Está chupado. Además, en cuatro días, como aquel que dice, estará rodando de nuevo el balón y se terminó la penuria.

Los elegidos para ser los reyes del verano son, en primer lugar, todo un clásico estival, Toni Kroos y, a continuación, uno de los fenómenos de este Mundial, el colombiano James Rodríguez. El alemán es un chollo, porque si ya mezclas su historia con la de Pep Guardiola y sus presuntas malas relaciones en el Bayern, ya tienes contenta a la afición madridista por partida doble. Del colombiano, estamos en los primeros pasos, así que hemos dejado caer en el primer capítulo que James Rodriguez siempre ha sido hincha del Madrid y que está como loco por jugar en España. Apuesten por el clásico ‘desde pequeñito me gustaba la camiseta blanca’ para el segundo capítulo. Sobre Luis Suárez, hay veces que una retirada a tiempo es casi una victoria. Dar bola a un tipo con antecedentes penales por morder a los rivales es, como mínimo, arriesgado.

Así pues, hemos descubierto que la vida sigue más o menos igual sin la Roja, que la prensa sale cada día y que la Cadena Amiga lo sigue petando cada noche de partido, por mucho que las teles rivales contraprogramen con la artillería del cine. Qué sería de este país sin fútbol…

Sobre el autor @TabernaMou
¡Bares, qué lugares! Tres cosas tienen en común estos templos del saber: la ensaladilla fosilizada, una buena estaca disuasoria para los simpas y las apasionadas discusiones deportivas. Esto quiere ser la Taberna de Mou, un lugar de encuentro para hablar de deporte sin límite de edad, sexo y condición. Bienvenido, te estábamos esperando

otros blogs del mundial