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Váyase, señor Del Bosque
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@TabernaMou | 23-06-2014 | 09:47

Estimado don Vicente, le estábamos esperando con la escopeta cargada para darle fuerte. Ya sabe, el pasatiempo nacional. Dejamos que el individuo en cuestión ascienda como la espuma, cuanto más alto mejor, le alabamos hasta la nausea para que, cuando se le note el primer síntoma de debilidad o, mejor aún cometa un error de bulto, lanzarnos a su yugular como si nos fuera la vida en ello. Es cierto, nos lo pasamos bien desmontando con saña y crueldad la imagen que nosotros mismos hemos construido en los días de vino y rosas. Pero todo esto que le estamos contando, querido seleccionador, imagino que usted ya lo sabe por su experiencia y porque, creemos, conoce a la perfección de qué va este negocio y sus miserias. Nada nuevo bajo el sol.

Supongo que ya sabe que por aquí ya le empiezan a llamar el Marqués del Danacol, porque nadie entiende qué meritos ha contraído usted para que las autoridades pertinentes le ofrecieran un título nobiliario de los de verdad. Salvo cargarse el legado del añorado Luis Aragonés, da la impresión de que usted se ha limitado a vivir de rentas ajenas, a colocar los conos en los campos de entrenamientos y a soltar las cuatro obviedades a los muchachos para dar la impresión de que era usted quien controlaba a la selección. Lo que usted ha logrado no tiene ningún valor. Oiga, que hasta nuestras adorables abuelitas son capaces de hacer lo que usted ha hecho con la mejor generación de jugadores que ha habido en la historia de nuestro fútbol. Al contrario, ha sido usted el que se ha cargado al mejor equipo del Mundo, que ya le vale, señor Marqués, que ya le vale. Lo malo es que lo acabamos de descubrir ahora mismo, aquí en Brasil. Antes nos hacíamos los despistados o, en el mejor de los casos, los ingenuos.

Sí, le pedimos que se vaya, señor del Bosque, es por su bien, por ahorrarle la cantidad de barbaridades que va a tener que escuchar y leer las próximas semanas. Este es un mundo ingrato, de escaso recorrido, de memoria frágil; y soez, tanto en los fondos como en las formas. Aquellos que hace cuatro años elogiaban su mano izquierda, su humildad auténtica, su apuesta por la sensatez y justicia en la elección de aquellos jugadores que mejor podían representar a España, su capacidad motivadora y su flexibilidad en el trato diario con los jugadores, los mismos que se emocionaban por el triunfo de la normalidad, son los mismos que hoy afirman sin el menor rubor que usted es un pésimo entrenador, sin personalidad, un muñeco manejado por las estrellas del vestuario, incapaz de sacar lo mejor de estos jugadores y de motivarles cuando han venido mal dadas. Los mismos que, anteriormente, pidieron la cabeza de Luis Aragonés por trasnochado, por ser un entrenador de otra época, y que ahora reivindican su figura del Sabio y le acusan a usted de ensuciar la herencia recibida y regalada ¿Le merece a usted la pena?

Sobre el autor @TabernaMou
¡Bares, qué lugares! Tres cosas tienen en común estos templos del saber: la ensaladilla fosilizada, una buena estaca disuasoria para los simpas y las apasionadas discusiones deportivas. Esto quiere ser la Taberna de Mou, un lugar de encuentro para hablar de deporte sin límite de edad, sexo y condición. Bienvenido, te estábamos esperando

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