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El culo, las témporas y las conspiraciones
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@TabernaMou | 04-03-2014 | 10:54

Andábamos aún los parroquianos de esta Taberna dándole vueltas a las secuelas del derby, los brazos abiertos a Diego Costa en la selección española, una especie de ONG de ayuda al refugiado de los malos rollos del fin de semana, cuando nos desayunábamos con el presidente del Consejo Superior de Deportes y su encendida defensa del Barça en una tribuna de papel madrileña. Ojipláticos y patidifusos nos hemos quedado con la parrafada de Miguel Cardenal. Tanto que nos hemos olvidado de lo malos que son los árbitros en este país, con menos personalidad que una medusa, las pifias tácticas de Ancelotti y Simeone en la ‘madre de todos los partidos; el imperdonable olvido en casa del tranquimazin de Pepe, Arbelóa o Raúl García; por no hablar de la inagotable capacidad de Xabi Alonso de repartir leña subterránea y seguir quedando como un gentleman de anuncio de rebajas en El Corte Inglés. Le tenemos que pedir el teléfono de su asesor de imagen.


Miguel Cardenal Carro, que así se llama el capo político de la cosa del deporte patrio, ha tenido esta mañana un arrebato amoroso-indignado en defensa de la causa barcelonista confundiendo, como dicen en mi pueblo, el culo con las témporas. En pleno acoso de los sabuesos de la Agencia Tributaria para conocer, como imagino que todos los socios culés, lo que ha costado de verdad de la buena la contratación de Neymar, el señor Cardenal se ha subido al monte de la dignidad herida y mezclado la esencia de lo que representan Xavi, Iniesta o Puyol; la ¿Marca España? como activo de valor incalculable; Pau Gasol, Valero Ribera, el modelo de cantera, la Masía, el cuidado exquisito de otros deportes minoritarios, pero igual de necesarios, con la gestión financiera de la entidad, la opacidad en las cuentas o las varias versiones ofrecidas durante estas últimas semanas del contrato de Neymar, que ha pasado de 57 millones de euros a 91 (y no descarten sorpresas) en un tiempo récord, con dimisión incluida del presidente Rosell.

Resulta paradójico que un representante político cuestione la legitimidad de un juez de la Audiencia Nacional para investigar cuando tiene indicios suficientes como para imputar al Barça un delito fiscal con el argumento de las ejemplares finanzas del club, ‘sic’, fruto de la magnífica colaboración entre el CSD y la Liga. Lo que el Presidente del Consejo obvia es que el Fc Barcelona ha presentado este año unas cuentas con una deuda anual de 331 millones de euros y que solo ha amortizado 3 de los 40 millones de pasivo previstos. Lo malo de los números es que, por mucho que te empeñes en retorcerlos, siempre terminan por aparecer y sacarte los colores y números de nuestro fútbol no son precisamente un motivo de orgullo y satisfacción. Con 4.000 millones acumulados de trampa, cuando menos, es temerario sacar pecho, muy grave cuestionar a aquellos que pretenden determinar si se ha cometido o no un delito y absolutamente irresponsable insinuar que todo es fruto de una campaña orquestada por el poderoso lobby de los conspiranoicos obsesivos contra el éxito deportivo del Barça.

Sobre el autor @TabernaMou
¡Bares, qué lugares! Tres cosas tienen en común estos templos del saber: la ensaladilla fosilizada, una buena estaca disuasoria para los simpas y las apasionadas discusiones deportivas. Esto quiere ser la Taberna de Mou, un lugar de encuentro para hablar de deporte sin límite de edad, sexo y condición. Bienvenido, te estábamos esperando

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