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Hacienda somos todos…bueno, a veces
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@TabernaMou | 24-02-2014 | 09:15

Hay días en los que uno no está para nadie. Pagar a Hacienda, como cualquier paisano sabrá entender, es peor que someterse a una colonoscopia en vivo, en directo y sin anestesia. Quizá por eso tener una cuenta golosa con muchos ceros custodiada con mimo por los diligentes suizos es una tentación demasiado fuerte y es comunmente sabido que uno no es de piedra. Hoy es el día elegido por el Barça para acudir a la Agencia Tributaria, ese búnker feo, frío, imponente, asqueroso, en una palabra, para depositar la bonita cifra de 9 millones de euros con los que contentar a los malvados recaudadores por el roto del Caso Neymar. Se puede afirmar sin rubor que recibir una carta del fisco con una paralela es peor que someterse al Spielberg de Radiología, optando al Oscar a la mejor película, escarbando con su mini cámara entre tus intestinos.


El peor de los criminales, bruja o hereje aguantaría gustoso ser torturado hasta no sentir las piernas por los discípulos del inquisidor Torquemada antes que presentar resistencia a la cofradía de nuestro particular Montgomery Burns de las fianzas reales: el Ministro de Hacienda. Es lo primero que el bufete de abogados contratado por el Barça para resolver el Caso Neymar ha aconsejado : primero paga, después negocia. De no hacerlo así, la morterada de multa te va a dejar temblando, por no hablar de las muchas posibilidades de encontrar un hueco en Soto del Real, con la flor y nata de las finanzas más o menos opacas de este país. Como para no pagar los 9 millones que el juez Ruz, el paladín justiciero de la Audiencia Nacional,, ha reclamado al FC. Barcelona.

Prudente consejo de los señores letrados porque, imaginen por un momento que los jueces de este curioso país empiezan a fisgonear con demasiada atención en los archivos contables de los equipos de fútbol españoles. Más de uno se llevaría un susto de los que hacen época cuando se descubriese lo que han costado realmente los cracks de nuestra Liga, las comisiones que se han quedado por el camino y, ¡Oh, sorpresa! lo que se ha declarado realmente. Se acaba en un día con el desempleo en el gremio de los asesores fiscales, rama ‘sácame de esto, por lo que más quieras, que esta noche duermo en el calabozo‘. Quizá por esta razón -y otras varias que no vienen al caso, pero igualmente poco confesables- el colectivo de presidentes del fútbol español firmó la petición de indulto a Del Nido con tanto entusiasmo. Quien esté libre de culpa…

Días como el de hoy te reconcilian algo con el deber de pagar tus impuestos. No miren raro, que ahora matizamos. A nadie le gusta pagar. Lo que realmente nos fastidia, por no emplear la palabra que están pensado, es que el común de los mortales no tiene escapatoria cuando los señores de negro se fijan en uno, mientras que los ricos, guapos y poderosos, a saber por qué extraña razón, aunque todos sospechamos de qué va el asunto, siempre se escapan vivos. Y es consuelo que de cuando en cuando pillen a alguna tonadillera, concejal de urbanismo o jugador de fútbol. Los ricos también lloran.

Sobre el autor @TabernaMou
¡Bares, qué lugares! Tres cosas tienen en común estos templos del saber: la ensaladilla fosilizada, una buena estaca disuasoria para los simpas y las apasionadas discusiones deportivas. Esto quiere ser la Taberna de Mou, un lugar de encuentro para hablar de deporte sin límite de edad, sexo y condición. Bienvenido, te estábamos esperando

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