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Madriditis y Barcelonitis para niños
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@TabernaMou | 30-01-2014 | 10:02

Queridos niños. Hoy nos toca hablar sobre unas cosas muy rara de la que han vuelto a hablar los niños más mayores y que, estamos seguros, a más de uno os habrá extrañado: la Madriditis y la Barcelonitis ¿Raras palabras, eh? No os preocupéis, que para eso estamos nosotros aquí. En primer lugar, hay que aclarar que es una enfermedad. Hay que tener, queridos míos, mucho cuidado siempre con todas estas palabras tan feotas que terminan en ‘itis’. Traen algo malo. Como un dolor de tripas. Algunos de vosotros que sois muy listos y perspicaces os preguntaréis, con razón, ¿Madriditis, entonces, es que te duele Madrid? ¿Y Barcelonitis, Barcelona? No exactamente. Estad atentos, que enseguida os lo explicamos.

En el fútbol español, pequeños, hay dos grandes equipos: el Real Madrid y el FC Barcelona. La verdad es que no se han llevado casi nunca bien, han jugado muchas veces a chincharse, a quitarse los jugadores, a echarse la culpa por todas las cosas malas que les pasaban y a estar todo el día concursando para ver quién hace pis más lejos en el patio. Un rollo. Casi siempre ha sido así, salvo un tiempo en el que eran un poco amigos, se aguantaban un poco más y se dejaban en paz. Sandro y Floren, ¿los conocéis?, eran casi amiguitos, comían juntos sin arrancarse las cabezas e incluso quedaban a jugar en sus casas. Una maravilla. Nada que ver con los berrinches que se llevaban Josep Lluis, Gaspart o Joan con Ramón e incluso con Floren, cuando estaba en la clase de los más pequeños. Un rollo porque no había manera de jugar un partido sin acabar tirándose de los pelos: que si los árbitros te ayudan, que si tu papá tiene más dinero y controla a los jefazos, que si tú insultas más, que si yo soy más guapo…no había manera de terminar una liga sin tener líos.

Los niños de Madrid muchas veces se han reído de los niños de Barcelona. Dicen que han ganado más copas, que son más importantes y que les conoce más gente. Aaaah, se siente, que sois unos lloricas. Chivato, acusica, la rabia te pica. Bueno. Cosas de niños aunque a veces se les va de las manos y la lían parda, se lanzan cosas a la cabeza o se dicen, a través de unos papeles muy curiosos que se llaman periódicos y que tienen unas fotos muy grandotas y unas letras muy grandes, palabrotas y cosas muy feas. Últimamente, han vuelto a chincharse por una historia muy rara sobre un jugador y una cosa que se llama contrato. Un follón, la verdad.

Resulta que el Barcelona quería apuntar a su equipo a un niño brasileño que juega muuuuuy bien, pero que era un poco caro. El Madrid también lo quería, pero Floren se lo pensó un poco más en el rincón de pensar y dijo a sus compis que ya no le interesaba. Sandro, entonces, abrió la hucha del cerdito y sacó todo lo que tenía guardado. Mucho dinero, la paga, los cumples, todo. Pero se lió al hacer los papeles y puso unos números que no eran. Un amiguito se enfadó y se chivó. Sandro tuvo que enseñar todos los papeles y, como decía que ya estaba cansado de tantos problemas, dijo que se iba del cole y que se quedaba en su lugar Bartomeu, su compi de pupitre en clase. Barto empezó muy bien, pero unos señores muy malos llamados periodistas, esos que escriben en los periódicos y hablan en un aparato llamado radio (cosa de magia, oye), no paraban de preguntarle por el Madrid y si Floren estaba detrás del chivatazo ¡Bueno la que se montó!

Un día, uno de esos señores raros que cuentan cosas llegó a decir que Floren tenía muchos amiguitos en el cole que, a su vez, tenían otros amiguitos que se disfrazaban de ministros, de fiscales y de jueces (otro día os explico quiénes son estas personas, pero quedaros con que son muy, pero que muy importantes. Más que el mismísimo dire), y que era el niño que estaba detrás de todo este lío. Floren, que se pilla unas rabietas muy grandes cuando le llevas la contraria, se enfadó mucho y amenazó con cosas muy malas si en Barcelona seguían diciendo cosas tan feas sobre él y su equipo. Y ahí andan desde entonces, llamándose de todo, acusándose de todo y llevándose fatal ¿Qué os parece, pequeñines? ¿A que son como niños?

Sobre el autor @TabernaMou
¡Bares, qué lugares! Tres cosas tienen en común estos templos del saber: la ensaladilla fosilizada, una buena estaca disuasoria para los simpas y las apasionadas discusiones deportivas. Esto quiere ser la Taberna de Mou, un lugar de encuentro para hablar de deporte sin límite de edad, sexo y condición. Bienvenido, te estábamos esperando

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