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Boludos, pelotudos y El Entorno
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@TabernaMou | 25-09-2013 | 11:50

Imagino al Tata Martino en plena fase de asimilación del enorme potencial de frivolidad con la que dispara el periodismo deportivo de nuestro país. Chicos del Bar de Mou, ahí va el reto que os lanza esta Taberna: a ver si podéis pillar al Tata en plena reflexión matinal ante el espejo después de escuchar a los sesudos participantes de los diferentes Sálvame del deporte, unos de Luxe, otros más versión algo más Cutre, que cuestionan el juego del Barça porque, ojo al dato, los barcelonistas han tenido en un partido menos posesión que el rival. Una catástrofe, oiga. Un terremoto ¡Dónde vamos a ir a parar con este tipo! Maldito hereje que se está cargando le sacrosanta herencia dele guardiolismo, ese Patrimonio de la Humanidad llamado Tiqui-Taca. Dios mío, perdónale porque no sabe lo que hace.

Habría que explicarle al Tata que, con el rigor que caracteriza al análisis deportivo de nuestro país, cuando no hay asuntos jugosos que llevarse uno a la boca, la salida más socorrida es la de inventarse debates absurdos que bordean el ridículo y dejan retratados a quienes los promueven ¿Juega mal el Barça de Martino? Pues no, la verdad es que no ¿Pierde partidos el Barça en este inicio de campeonato? Pues tampoco. No ha perdido aún ¿Ha bajado la intensidad y capacidad anotadora del equipo? Esteeee, tampoco. 22 goles en 5 partidos de liga ¿Entonces, a qué viene tanta duda? Entonces nada, que este Terminator del arte puro se está cargando la quintaesencia del preciosismo futbolero ¿Te parece poco?
Llegado a este punto, habría que explicarle al Tata que, escaso o nulo rigor periodístico al margen, en un club tan grande como es el Barça existe algo denominado ‘El Entorno’, algo de lo que todo el mundo habla, pero que nadie conoce y que incordia un montón. Es una especie de ‘run-run’ que todo lo juzga, que de todo opina y que disfruta incordiando a quien ejerce la presidencia o da las órdenes desde el banquillo. Martino no es el primero, ni será el último, en conocer cómo se las gasta. Los sucesores de Cruyff, por ejemplo, le podrían ofrecer un manual de supervivencia. La buena noticia es que el entrenador argentino parece tener la personalidad suficiente como para ofrecer un discurso propio, sin edulcorantes y sin miedo al qué dirán. La mala, la magnífica paciencia franciscana demostrada por ‘El Entorno’ que, cuan tortura china del gota a gota, es capaz de erosionar a todo aquello que se ponga por delante.
El Barça llegó fundido al final de la pasada temporada. El desgaste lógico de un calendario suicida y la mala fortuna en forma de lesiones en jugadores clave el año pasado han hecho que Martino opte por, en primer lugar, rotar a sus mejores hombres con el fin de no quemarlos antes de tiempo y, en segundo lugar, adaptar el juego del equipo a las necesidades del momento y del estado físico de la plantilla. Y le está funcionando. Comparar su estilo con el de Guardiola es tan estéril como sostener que el nuevo Barça ha perdido ese toque mágico que encandiló durante años a los aficionados al fútbol ¿Acaso se aburrieron, queridos seguidores de esta modesta Taberna, durante el partido ante la Real? Pues eso. Como diría el Tata, déjense de pelotudeces y no sean tan boludos que me provocan bronca.

Sobre el autor @TabernaMou
¡Bares, qué lugares! Tres cosas tienen en común estos templos del saber: la ensaladilla fosilizada, una buena estaca disuasoria para los simpas y las apasionadas discusiones deportivas. Esto quiere ser la Taberna de Mou, un lugar de encuentro para hablar de deporte sin límite de edad, sexo y condición. Bienvenido, te estábamos esperando

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