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Deportista estrella, deportista estrellado
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@TabernaMou | 06-09-2013 | 10:16

Que un país tenga entre sus deportistas de élite a un dos veces campeón del mundo en Fórmula Uno debería ser un motivo de orgullo, ¿no? En cualquier país menos en el nuestro. Fernando Alonso cae bien y mal a partes iguales. Además, sin matices. O blanco o negro. Haga lo que haga, sea ganar una carrera, comprar un equipo ciclista al borde de la desaparición o visitar un hospital infantil, merecerá el elogio desmesurado de sus partidarios y la punta hiriente de sus detractores ¿Por qué? Ni idea, oigan, ni idea. Es un misterio que habría que proponer a Iker Jiménez para su solución.



Que un equipo ciclista agonizante por falta de capital se salve en el último minuto tendría que ser una magnífica noticia. No debemos perder la perspectiva de la terrible situación de este deporte en España, con solo dos equipos en la élite y presupuestos cada día más menguantes, bien por la ausencia de patrocinadores o por la drástica disminución del dinero aportado. Entonces, ¿una buena noticia para el pelotón español? Pues depende de para quién. A la división de opiniones sobre el nuevo mecenas del ciclismo, se une la salida del armario de aquellos que, por razones políticas o de disputa territorial, no veían precisamente con buenos ojos la presencia en las carreteras de un equipo enteramente vasco. Al parecer, Don Pelayo ha resucitado con el ovetense. Tema pantanoso en los que se mezcla la velocidad con el tocino aunque, ya se sabe, hace tiempo que vivimos en una especie de ‘todo vale’ sin el menor recato. Basta recuperar muchos mensajes en los foros en los que se comentaba esta noticia para verificar lo que decimos.
Volvemos a Alonso y las sutilezas de su club de fans, esos que prefieren que se estrelle en una curva a que adelante a Hamilton en un hueco imposible. Los hay que ven en la compra de la licencia de Euskaltel una especie de operación lavado de cara para poder ir de guay para un tipo que tiene residencia en Suiza, gana 40 millones de euros y no paga impuestos en España. Otros, prefieren tirar por la vía de la crisis y critican que con esos 40 millones se dé el caprichito de comprar un equipo en lugar de edificar un hospital, un colegio o, aquí reconozco que nos hemos quedado algo epatados, investigar la vacuna contra la malaria o terminar con la hambruna africana. Tal cual. Por supuesto, no faltan los habituales a Fernando ‘Lloronso’, que no le pasan una y ven una afrenta al nombre del mito Enzo Ferrari cada vez que el piloto asturiano se monta en un vehículo con el Cavallino Rampante en el capó. Las habituales excusas de su piloto favorito les llevan a deducir el nuevo nombre del equipo ciclista: ‘Eskusastel’. Hay que reconocer que ingenio no les falta, aunque a veces se pasen de frenada. Lo de este deportista, como decíamos, es casi de Expediente X.
PD A los fieles seguidores de esta Taberna posiblemente les habrá extrañado que no hayamos dedicado una sola línea a la contratación de Gareth Bale por el Real Madrid tras una ‘brillante’ operación financiera de más de 100 millones de euros para un jugador bueno, pero sin apenas currículum. Tranquilos. Ya llegará. Eso y el sorprendente periodismo deportivo que de pensar en Ozil como un ‘mingafría’ con talento, que diría Clemente, a considerar al alemán como la quintaesencia del jugador de fútbol.

Sobre el autor @TabernaMou
¡Bares, qué lugares! Tres cosas tienen en común estos templos del saber: la ensaladilla fosilizada, una buena estaca disuasoria para los simpas y las apasionadas discusiones deportivas. Esto quiere ser la Taberna de Mou, un lugar de encuentro para hablar de deporte sin límite de edad, sexo y condición. Bienvenido, te estábamos esperando

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