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El error de Carletto
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@TabernaMou | 26-08-2013 | 09:21

Ya hemos comentado en esta Taberna que Ancelotti no va a tener el menor problema en adaptarse a ese monstruo enorme que es dirigir al Real Madrid por la experiencia acumulada y la costumbre de lidiar con situaciones difíciles. Entrenar a un equipo presidido por Berlusconi y a jugadores como Paolo Maldini, Andrea Pirlo, Demetrio Albertini, Gattuso, Seedorf o el Pippo Inzaghi, es una buena escuela. El problema de Carletto es solventar situaciones heredadas, los regalos envenenados del legado de Mourinho, especialmente el conflicto sobre quién asumirá la portería madridista en los próximos meses. Por eso sorprende que un tipo de su experiencia, con más tablas futboleras que la Piquer en un escenario, se haya metido en un jardín que está cada día más cerca de convertirse en una verdadera selva.

Durante los bolos viajeros previos a la temporada, el técnico italiano optó por Casillas en la titularidad, devolviendo la paz social al club y contentando a los partidarios de borrar de la faz de la tierra toda la obra de Mou. Es curioso -y hacemos un mínimo inciso- lo voluble que son las filias y las fobias futboleras, capaces de exaltar el halago hasta la sobredosis y de pasar de cero a cien en el desprecio en menos tiempo que Alonso adelantando a Hamilton en Spa. Nadie cuestionó los motivos para devolver al capitán al once inicial y se vio como un regreso a la normalidad la presencia de Casillas en las alineaciones. Sin embargo, en la primera jornada de Liga, Ancelotti sorprendió a todos con la titularidad de Diego López cometiendo, al modesto entender de esta Taberna, un error de principiante al generar un lío innecesario y gratuito que no iba a hacer más que revolver las viejas cuentas pendientes entre el madridismo. Los platós de televisión, Don Carlo, eternamente agradecidos. Munición para el cotilleo.
El puesto de portero es único y el más expuesto del equipo y, por tanto, delicado de manejar. Necesitas confiar plenamente en el tipo que se supone es el último salvavidas del equipo, por lo que no puedes flirtear con la especulación desde el banquillo. Sin embargo, como técnico o como club, puedes quedar hipotecado a la buena salud y perfecto rendimiento de un solo jugador, así que necesitas contar con un recambio también muy especial, ya que tiene que ser un futbolista de calidad capaz de asumir con naturalidad su papel de eterno suplente. El Real Madrid cuenta con dos extraordinarios guardametas y, sin embargo, sus dos últimos entrenadores no han hecho más que generar conflictos con ellos.
Carlo Ancelotti contaba con la ventaja de ser nuevo en la plaza, de ser ajeno a la guerra civil previa a su llegada y de tener toda la autoridad académica y moral para elegir a quien más la convenciera como primer espada en la portería blanca. Nadie le cuestionó por la vuelta de Casillas y tampoco nadie le hubiera censurado si hubiese apostado desde el primer día por Diego López, dado su incuestionable rendimiento y comportamiento en el último tramo de la pasada temporada. Por eso no se entiende este juego al equívoco salvo que lo que se pretenda sea crear una cortina de humo para que el populacho hable de temas menores y se olvide de otros asuntos como, por ejemplo, el juego del equipo. Pero esa es otra historia.

Sobre el autor @TabernaMou
¡Bares, qué lugares! Tres cosas tienen en común estos templos del saber: la ensaladilla fosilizada, una buena estaca disuasoria para los simpas y las apasionadas discusiones deportivas. Esto quiere ser la Taberna de Mou, un lugar de encuentro para hablar de deporte sin límite de edad, sexo y condición. Bienvenido, te estábamos esperando

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