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¿La Liga de las Estrellas?
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@TabernaMou | 15-08-2013 | 09:57

Ya analizamos hace varias semanas el desolador presente y el inquietante futuro de la mal llamada Liga de las Estrellas y la lenta, pero inexorable, desaparición de la clase media del fútbol español. Este fin de semana comienza una nueva temporada y mucho nos tememos que, por mucho que se empeñen en demostrarnos lo contrario los departamentos de marketing de los clubes, el periodismo de camiseta y las nuevas y apasionantes ‘batallas’ que surjan en los platós de televisión, la Liga de este año va a ser lo más parecido a un encefalograma plano que se haya visto jamás. Al menos, en lo que se refiere al título.

No se trata solo de uno problema económico, de una situación general de crisis en la que el fútbol no es ajeno, de una gestión nefasta de unos dirigentes graduados en herejías financieras (muy recomendable repasar las cifras oficiales proporcionadas por el Consejo Superior de Deportes sobre el estado de las cuentas de nuestro fútbol y no perder la perspectiva), que ha llevado al fútbol a la quiebra. Se trata también de la imagen que estamos trasladando al exterior, una imagen poco edificante, pueblerina y de país tercermundista. “La Liga española, comentaba recientemente Alvaro Negredo al poco de aterrizar en el City, es cada vez menos competitiva. La Premier está mejor organizada” Y no le falta razón a este nuevo emigrante de nuestro fútbol. Varios ejemplos para ilustrar esta afirmación.
No es muy de recibo que a falta de tres días del arranque de la competición, no se sepa a ciencia cierta quiénes van a disputarla. Lo sucedido con el Alcorcón es un episodio más de la chapuza con la que se maneja una Liga de Fútbol cada día menos Profesional, que ha tenido en vilo a tres equipos hasta el último instante en que ha decidido inscribir a los madrileños, después de no detectar irregularidades en su conversión en sociedad anónima ¿Se imaginan a la Premier ignorando qué 20 equipos pelarán por el título en la misma semana en que comienza el campeonato? Pues aquí somos tan originales que mantenemos la incertidumbre hasta el último momento. Por no hablar de los casos de amaño denunciados con pruebas, datos y testimonios escandalosos ante los que se mira hacia otro lado y no se hace absolutamente nada, incluido el presunto periodismo objetivo, que prefiere no entrar en ciertos avisperos, vaya a ser que el aficionado radical se le eche encima.
Siguiendo el ejemplo de la Premier, imagine por un instante que es aficionado del Chelsea, que quiere ver a Fernando Torres o a Juan Mata en Londres, reservar unos días de sus vacaciones navideñas para enero del próximo año y pasar por Stamford Bridge, comprar una entrada por internet y planificar su viaje con tiempo para encontrar chollos. Sencillo. Entre en la web del Chelsea y haga todos los trámites. Puedo reservar mi localidad para el sábado 18 de enero de 2014, a las tres de la tarde y disfrutar de los goles del Kid como un Blue más ante el Manchester United. Si, por el contrario, soy un aficionado inglés, loco por Messi y Neymar, que pretende viajar a Barcelona para estar en el Camp Nou en el partido ante el Real Madrid, lo tengo crudo, porque me pueden colocar el partido el sábado, el domingo o, incluso el lunes, con un abanico de horarios que va desde las cinco de la tarde hasta las once de la noche. Como para buscar un vuelo y una habitación de hotel barato. Es más sencillo que te toque la Primitiva ¿Vamos a seguir vendiendo esa milonga de la Liga de las Estrellas o, por el contrario, vamos a ser un poco más humildes y reconocer dónde estamos?

Sobre el autor @TabernaMou
¡Bares, qué lugares! Tres cosas tienen en común estos templos del saber: la ensaladilla fosilizada, una buena estaca disuasoria para los simpas y las apasionadas discusiones deportivas. Esto quiere ser la Taberna de Mou, un lugar de encuentro para hablar de deporte sin límite de edad, sexo y condición. Bienvenido, te estábamos esperando

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