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Sobre la ética y la estética
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@TabernaMou | 08-08-2013 | 08:37

Imagine por un momento, apasionado lector de esta irreverente y políticamente incorrecta Taberna, que alguien con mucho, muchísimo dinero en el bolsillo para gastar, abruma, marea, acosa a la principal figura del equipo de su alma y de su corazón. Imagine, por poner un ejemplo de fútbol-ficción, que es usted seguidor del Real Madrid, que idolatra a Cristiano Ronaldo y que, desde hace semanas, no para de leer ofertas cada día más elevadas desde, es un suponer, el Tottenham, por el futbolista portugués. Imagine que Ancelotti no puede contar con Ronaldo en los partidos y entrenamientos de pretemporada porque la cabeza del jugador está a años luz de dónde debería de estar. Imagine el papelón del entrenador italiano, que no sabe a estas alturas de agosto si uno de sus jugadores clave estará o no en su plantilla. Imagine la presión a la que se ve sometida el futbolista ante la oferta de su vida, fuera totalmente de mercado y más en unos tiempos en los que son más noticia los impagos y descensos que el gastar más de 100 millones por un jugador. Imagine, además, que la parte compradora sugiere a Cristiano que se declare en rebeldía o que convoque una rueda de prensa para incendiar aún más la delicada situación a la que le han conducido ¿Fútbol ficción?

Estamos asistiendo a una de las campañas de acoso y derribo más duras, sistemáticas y desproporcionadas que se conocen en el mundo del fútbol. El modus operandi no es nuevo. Es más, los autores del manual sobre cómo contratar a un jugador pasando por encima de quien haga falta, deberían patentar el sistema. Funciona, vaya si funciona. No es la primera ni será la última que el Real Madrid -entre otros- recurre a este, efectivo, aunque poco edificante proceder, que no hace más que desestabilizar al club al que pertenece la pieza elegida para la cacería. El éxito normalmente acompaña a este procedimiento ya que el dinero no es un obstáculo. La prepotencia del rico que ejerce como tal. Y me dirán, posiblemente con mucha razón, que esta es la ley de la selva del mercado, por la que el débil siempre tendrá que ceder el territorio al más fuerte, que es algo inevitable y que, por desgracia, si no tomas posesión tú, ya vendrá otro más fuerte, más poderoso y con más dinero para hacerlo que lo haga. Eso sí, no me negarán que la ética, la falta de tacto y modales, brillan por su ausencia. Me remito a la pregunta anterior: ¿les gustaría que otro club hiciera lo mismo con sus jugadores? El Comando Palmero del periodismo de camiseta saldría al frente de batalla en modo ‘asesino sin piedad’ contra el osado agresor. No les quepa ninguna duda.
Hace poco el presidente del Real Madrid se preguntaba por la acusada pérdida de imagen del club provocada, dice la verdad oficial, posiblemente la peor de las verdades contadas, por el llamado ‘efecto Mourinho’. Ya no está el portugués, a pesar de que sigue teniendo presente en sus oraciones a algunos de sus ex jugadores, más show para amenizar al personal que resentimiento verdadero. Sin embargo, la pérdida de prestigio e imagen persiste. Pregúntese, amigo lector de esa Taberna, si no tendrá algo que ver con el Caso Bale y las maneras del club blanco hacia el jugador y el club con el que tiene contrato en vigor. Quizá, solo quizá, vayan por ahí los tiros.

Sobre el autor @TabernaMou
¡Bares, qué lugares! Tres cosas tienen en común estos templos del saber: la ensaladilla fosilizada, una buena estaca disuasoria para los simpas y las apasionadas discusiones deportivas. Esto quiere ser la Taberna de Mou, un lugar de encuentro para hablar de deporte sin límite de edad, sexo y condición. Bienvenido, te estábamos esperando

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