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Afilando cuchillos
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@TabernaMou | 29-07-2013 | 10:43

Decía el presidente del Club del Periodismo de Camiseta que la vida volvía a la normalidad con la derrota del Atleti, el primer título perdido de Guardiola con el Bayern y el triunfo de Ancelotti en el nuevo Madrid. Se nos acabó el verano, pensamos en esta modesta Taberna que pensaba que el sopor estival iba a devolvernos a la muchachada de la alegre Cofradía del Clavo Ardiendo más atemperada, sosegada y con espíritu conciliador. Craso error. El regreso vacacional está siendo escalonado, como las Operaciones Retorno de la DGT, pero con un sabor triunfalista que promete emociones fuertes para la próxima campaña. Nos vamos a divertir.

Este nuevo año deportivo vamos a tener que reinventarnos, han debido de pensar los animadores habituales de este gran plató que es el fútbol. Se nos ha ido Mou, Tito Vilanova no era de los que ofreciera demasiado juego, a pesar del culebrón destapado días antes de su triste salida del Barça; el Tata es una incógnita aunque, como buen entrenador argentino que es, nos puede ofrecer momentos impagables; mientras que Ancelotti es un tipo con más capas que la concha de un galápago y va a ser complicado que nos entre al trapo ¿Qué hacer entonces, se preguntan los agitadores del negocio? Contamos con varias posibilidades. La primera pasa por terminar definitivamente con el mito del Meacolonianismo Guardiolano y atacar allí donde se produzca la batalla, sea Munich, Dortmund o el pueblo más remoto del cortijo merkeliano. Nos hemos convertido en expertos en la Bundesliga, catedráticos del Bayern y, de paso, más de Heynckes que el mismísimo Jupp. Leña al mono hasta que hable alemán.
Segunda opción, dirigida especialmente a los guardiolistas, a quienes también les ha pillado con el pie cambiado la llegada del Tata Martino. Más de uno -y de dos- han tenido que acudir rápidamente a un curso CCC de Martinismo acelerado para estar a la altura de las circunstancias. Su vida, su obra y sus milagros y en septiembre, todos convenientemente reciclados. La Lepra ya no tiene secretos para la nueva legión de expertos. Como la tentación es demasiado fuerte, no han podido resistirse a hacer las primeras comparaciones de estilo, juego, filosofía vital o si es preferible la tortilla de patata con cebolla o sin cebolla entre Martino y Guardiola. Y eso que el Barça ha jugado solo un amistoso de chichinabo ante, como todo el mundo sabe, toda una potencia europea del fútbol europeo, los suecos del Valerenga. El Tata, después de haber ejercido en Argentina y Paraguay, debe de estar ya curado de bastantes espantos, pero estamos seguros de que no le ha faltado en su llegada a este país deportivo de locos su puntito de alucinación.
¿Y Mou? Los últimos supervivientes vivos del Mourinhismo Militante, que los hay, créanselo, están en una especie de hibernación esperando el momento oportuno para volver a salir del armario y amenizar de nuevo las noches televisivas, que el bodrio ante el PSG, por mucho que a alguno se le fue la mano vendiendo el duelo estelar entre Ibra y Cristiano, no dio para muchos comentarios, la verdad. No sufran que ya queda menos para septiembre.

Sobre el autor @TabernaMou
¡Bares, qué lugares! Tres cosas tienen en común estos templos del saber: la ensaladilla fosilizada, una buena estaca disuasoria para los simpas y las apasionadas discusiones deportivas. Esto quiere ser la Taberna de Mou, un lugar de encuentro para hablar de deporte sin límite de edad, sexo y condición. Bienvenido, te estábamos esperando

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