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Los Mundos de Yupi
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@TabernaMou | 11-07-2013 | 15:14

El fútbol español está entrando en un territorio relativamente nuevo, potencialmente peligroso y ciertamente dañino para su credibilidad: el de las apuestas ilegales. No es España un país con la tradición apostadora que tienen, por ejemplo, naciones como Gran Bretaña o los Estados Unidos, en los que se juega dinero por todo aquello que te puedas llegar a imaginar. Sin embargo, poco a poco, con campañas de publicidad cada vez más agresivas y con millonarios patrocinios a equipos de la élite, el mundo de la apuesta se va instalando en nuestra cultura deportiva. Para lo bueno y para lo malo.

Antes, especialmente en las jornadas dramáticas de liga en las que descensos y ascensos están en juego, la tradición hablaba de apaños y maletines, sabido por todos, denunciado por algunos y sin ninguna consecuencia tras los escasos simulacros de investigación federativa. Todo quedaba en un indignado ‘que se besen, que se besen’ procedente de las gradas y algún que otro arrebato de indignación con la boca pequeña para quedar bien. Pelillos a la mar en un asunto tan repetido año tras año que ya formaba parte del paisaje futbolero y, como tal, aceptado por todos. Ahora, el escenario ha cambiado. Ahora, no se pacta un triunfo o un empate para eludir un descenso. Ahora se pacta para ganar una pasta gansa en las casas de apuestas.
Siempre se ha dicho que la ley y quienes se encargan de velar por ella van un paso por detrás de los malos. En el caso del fútbol español, dado que la Federación Española vive instalada cómodamente en el Pleistoceno, la diferencia temporal es mayor. Ha tenido que ser la UEFA quien alertara a la Federación de las sospechas de pacto detectadas durante el Racing-Hércules, cuando el mismo día del partido, 8 de junio, fueron varios los periodistas que ya hablaban de movimientos extraños en las casas de apuestas, números que no cuadraban durante el descanso del partido, con horas, gráficos, pelos y señales de que en El Sardinero se estaba jugando algo más que un partido de fútbol. En este enlace se ve con absoluta claridad qué sucedió durante el encuentro. El relato es escandaloso. Ha pasado un mes, la Liga Profesional ha pedido formalmente a la Federación la apertura de un expediente. Es la única con capacidad legal para sancionar conductas antideportivas de clubes y jugadores y esto, con la presunción debida, tiene toda la pinta de ser un acto ilegal, inmoral y reprobable ¿Qué harán las huestes de Villar? Posiblemente, para no variar las buenas costumbres, nada.
Es así de crudo, pero así de cierto. Ni en este ni en el resto de partidos sobre los que la UEFA sospecha sobre presuntos amaños. En los mundos de Yupi de nuestro fútbol, nunca ha pasado nada, la pureza virginal reina, no existen irregularidades, tenemos una gestión económica brillante, deuda es una palabra que no existe, ni tampoco el amaño o el pasteleo. Y este partido llegará a Competición, que no sancionará nada porque no encontrará pruebas (Mortadelo y Filemón no podrán acreditar documentalmente que en los bajos de El Sardinero se pactó nada irregular), se dejará correr en el tiempo, ese que hace que todo repose y, finalmente todo se olvide. Hasta el próximo expediente. Así funciona este negocio.


Sobre el autor @TabernaMou
¡Bares, qué lugares! Tres cosas tienen en común estos templos del saber: la ensaladilla fosilizada, una buena estaca disuasoria para los simpas y las apasionadas discusiones deportivas. Esto quiere ser la Taberna de Mou, un lugar de encuentro para hablar de deporte sin límite de edad, sexo y condición. Bienvenido, te estábamos esperando

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