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#FlorentinoTour2013
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@TabernaMou | 13-06-2013 | 10:48

Es un acontecimiento que sucede cada tres-cuatro años. El presidente del Real Madrid decide, haciendo uso de sus atribuciones, que es tiempo de convocar a sus socios para elegir al sucesor de Bernabéu en el palco. No crean que cualquier madridista puede optar a la presidencia, no. La ley y los estatutos del club son tan leoninos en sus filtros que, la verdad, muy pocos elegidos pueden ser considerados como presidenciables. Veinte años con el carné de socio al corriente de pago y una economía lo suficientemente saneada como para soportar un aval de ochenta millones de euros. Algo al alcance del común mortal seguidor blanco. Así se evita caer en la tentación del jeque ocioso y cargado de petrodólares, dice la verdad oficial para justificar tanta restricción.

Eso, un margen de tiempo legal, pero mínimo, y la desigual batalla ante quien ocupa el poder en el club y todos sus resortes son lo bastante disuasorios como para que ningún rico con 20 años de antigüedad se atreva a dar el paso al frente y entrar en la batalla electoral. La pasta, ya dice el dicho, no da la felicidad. Ni la presidencia del Real Madrid.

Lo bueno de estas elecciones-interruptus es la gira, cuan celebrity del showbusines, por todos los medios que el presidente madridista se ve obligado a realizar. Una romería por radios, periódicos y platós de televisión con los que compensar la alergia presidencial al contacto con la prensa. Normalmente, es raro que un dirigente como Florentino Pérez ofrezca un titular al periodista. Su mensaje es tan plano y monótono, dicho sea sin la menor acritud o ironía, que es improbable sacar algo que merezca la pena. Sin embargo, esta sobreexposición del presidente tenía un interés muy especial en esta ocasión, dadas las excepcionales circunstancias por las que había discurrido este complicado año en el Real Madrid. Un entrenador que se despedía a la sueca, un ambiente de medio guerra civil en el vestuario, estrellas descontentas… muchos frentes abiertos que requerían las explicaciones del capitán del trasatlántico blanco. No hubo manera.
Esta Taberna ha analizado las numerosas entrevistas de este maratoniano Tour y hemos de confesar que nos ha costado encontrar algo interesante. Algún enfrentamiento con el sector del periodismo de camiseta y defensor a ultranza de los valores delbosquistas, con reproche a la mala memoria incluida al plumilla-hooligan (las hemerotecas tienen un defecto: te dejan con el trasero en posición inconveniente con mucha facilidad); vetos a locutores incómodos (no lo decimos nosotros, lo confirmó el propio Manolo Lama); y algún mensaje contradictorio sobre la contratación de Ancelotti (hoy no es opción para afirmar días después que es la primera opción). Y poco más. Lo más aburrido del mundo. Quien esperase respuestas a los desplantes, enfrentamientos con jugadores y gestión del año de Mourinho, se quedaron con las ganas. Quien esperase respuesta al caso Casillas, sentados permanecen. Quien esperaba autocrítica por una temporada en blanco, solo recibieron una buena dosis de primera persona del singular: “He ganado 13 títulos” ¿Algún culpable? A estas alturas de parrafada la respuesta es evidente: la prensa, la malvada prensa que ha maltratado al entrenador y utilizado al capitán del equipo con pérfidos y oscuros fines. Menos mal que las entrevistas fueron amables, de guante blanco y tocando los temas polémicas con exquisito tacto, que si no…

Sobre el autor @TabernaMou
¡Bares, qué lugares! Tres cosas tienen en común estos templos del saber: la ensaladilla fosilizada, una buena estaca disuasoria para los simpas y las apasionadas discusiones deportivas. Esto quiere ser la Taberna de Mou, un lugar de encuentro para hablar de deporte sin límite de edad, sexo y condición. Bienvenido, te estábamos esperando

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