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Los errores de Mou
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@TabernaMou | 06-06-2013 | 09:38

José Mourinho es historia. Sin ser uno de nuestros personajes favoritos, objeto de crítica en esta Taberna en varias ocasiones, sí hemos de reconocer que el entrenador portugués ha dejado huella en nuestro país, que no ha resultado indiferente a nadie y, quizá lo más importante en este momento, ha dejado al aire muchas de las vergüenzas de este negocio llamado fútbol. Mou es un tipo listo, muy intuitivo y con un control prodigioso de la situación. Las lecciones que ha aprendido en estos tres últimos años en nuestro país le van a ser impagables.

Nunca te enfrentes al poder
Creerse por encima del bien y del mal es un error muy frecuente de quien no mide bien su poder, fuerza o respaldo. Los poderes fácticos de un club como el Madrid son rocosos, pacientes e implacables. Por encima de todos, la figura del presidente. Él es el club y no dudará en desprenderse de cualquier lastre que perjudique, cuestione o ponga en peligro su reinado. Mou puso en un brete al que mueve todos los hilos y lo pagó con su cabeza.
Nunca te enfrentes al vestuario
Ya hablamos en su día de Toshack y los ‘cabrones de siempre’. La historia se repite con tozudez. Mou retó a la plantilla y perdió. El nepotismo, la arbitrariedad y las malas artes con las que ha manejado al vestuario le pasaron una terrible factura: la soledad del manager. El jugador, por norma, piensa exclusivamente en la primera persona del singular. Mou creyó estar por encima de un jugador emblema en el club, el capitán del equipo y perdió la batalla, una fea batalla en la que no faltaron insidias, filtraciones interesadas, medias verdades o mentiras al completo.
Nunca te enfrentes a la prensa
El mal llamado ‘Cuarto Poder’. La prensa es caprichosa, voluble y muy interesada. Trata bien cuando es bien tratada. Es peligrosa cuando se ve atacada. Es sumisa cuando necesita del poder para subsistir. Mou pensó que podía utilizar a la prensa para sus batallas particulares contra el Barcelona, el arbitraje, la UEFA o colegas molestos completamente gratis. Mourinho creyó que con cuatro amigos periodistas, un filtrador en su nombre y un manejo férreo, dictatorial, de las relaciones entre club y medios bastaría para dominar la situación. Se equivocó. El desprecio a la sala de prensa se volvió en su contra, el enemigo creció y se hizo más fuerte. Además, paradojas de la vida, cuando Mou comenzó a incordiar al Poder, dos entes con habitual mala relación, la presidencia y los medios, se unieron con un fin común: indicarle el camino de salida.
Nunca te enfrentes a la grada
El Público Soberano, el que siempre tiene razón. El aficionado al fútbol quiere, por encima de cualquier otra cosa, que su equipo gane partidos, sume títulos y, si es posible, ofrezca espectáculo y buen juego. Si la guinda a este pastel es pasar por encima del enemigo histórico, la vida es bella. Mou pensó que con unas cuantas arengas belicosas antibarcelonistas y cierta dosis de victimismo de andar por casa, serviría para tener el favor del personal. Error. Montar un plebiscito hacia su persona en el Bernabéu, el tiro en el pie que le faltaba. El madridismo se pregunta cuántos títulos ha ganado esta temporada y no le gusta la respuesta.
Mourinho no es un mal entrenador. Mourinho tiene un currículum que para sí quisieran el 99% de los entrenadores de todo el mundo. Mourinho seguramente volverá a triunfar en Inglaterra. Mientras no tropiece en las mismas piedras con las que tropezó en España, medio camino tendrá hecho

Sobre el autor @TabernaMou
¡Bares, qué lugares! Tres cosas tienen en común estos templos del saber: la ensaladilla fosilizada, una buena estaca disuasoria para los simpas y las apasionadas discusiones deportivas. Esto quiere ser la Taberna de Mou, un lugar de encuentro para hablar de deporte sin límite de edad, sexo y condición. Bienvenido, te estábamos esperando

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